Viajes

Así pasa el fotorreportero Guillermo Cervera sus ocho horas perfectas

Guillermo Cervera pasa sus ocho horas perfectas cada día que pasa dando la vuelta al mundo en su nuevo proyecto. Hablamos con él para que nos lo cuente.
16.8.16

Todas las fotografías cortesía de Guillermo Cervera

Guillermo Cervera es uno de los fotoreporteros españoles más importantes de la actualidad. Ha cubierto tanto la otra cara de los conflictos bélicos -hace unos años en otra entrevista ya nos dijo que no era de esos a los que les gusta el morbo de la guerra- como ha creado también fotografías icónicas del surf contemporáneo.

Hace unas semanas, se embarcó -perdón por el juego de palabras- en un viaje por mar alrededor del mundo junto a su pareja y a un amigo, un nuevo proyecto qué, como él mismo dice, no tiene nada que ver con lo que ha hecho hasta ahora y en el que cada día está viviendo ocho horas perfectas navegando, descansando y, como siempre ha hecho, sacando fotos. Le llamé cuando estaban fondeando en Galicia para hablar sobre todo esto.

VICE: Hola Guillermo, tu eres una persona que ha viajado mucho desde hace mucho tiempo, siempre motivado por tus dos grandes pasiones que han sido el surf y la fotografía, ¿tus ocho horas perfectas tendrían que ver con esto? Guillermo: ¿Yo ahora? No, no, no (risas). Ni de coña me movería por lo que he hecho. Si tuviese que pasar ocho horas perfectas ahora, haría lo que estoy haciendo ahora mismo, el proyecto en el que estoy metido ahora que es exactamente lo que me apetecía hacer.

Yo una cosa que suelo hacer es hacer siempre lo que me sale de las narices. Gracias a Dios tengo los recursos y la energía para hacerlo y lo que más me apetecía era meterme en un barco con Anna y Aaron [sus compañeros de viaje] a dar la vuelta al mundo.

Publicidad

¿Y este proyecto ha sido un venazo o es algo que has estado meditando desde hace tiempo?
Pues la verdad es algo que no había tenido en mente nunca. Hay mucha gente que siempre dice "me gustaría dar la vuelta al mundo". Yo no he tenido en mi vida ganas de meterme en un barco porque siempre tes tuve manía. Mi madre nos metía en un barco cuando eramos niños y mis padres estaban siempre de mal rollo ahí así que a raíz de eso les pille tirria.

El proyecto surge después de que yo solucionase unas cosas que tenía pendiente con mi padre y no se, de repente, me dio por meterme en un barco, dejarme de fotografiar lo que se supone que hay que fotografiar para ser un buen fotógrafo -que es a los políticos y a la gente matándose- y he cogido y me he ido a dar la vuelta al mundo porque estaba hasta las narices de todo eso.

Me dijiste que ahora estabais en Galicia, ¿verdad?
Sí, estamos en las Cíes, tiramos para Lisboa mañana y de ahí para Madeira y Canarias. Empezamos el viaje en Amsterdam.

¿Y dirías que has pasado ocho horas perfectas en este viaje?
(Risas). He pasado unas cuantas horas perfectas, otras no tan perfectas. Pero la verdad es que he pasado muchas horas buenas.

¿Cómo son las ocho horas perfectas que pasas en el barco?
Son las que paso durmiendo y descansando de haberlo pasado mal durante la navegación ¡esas son buenas horas!

Otras navegando, cuando hay un viento perfecto o tirado en el mar, cuando hay sol y se está bien.

Ahora por ejemplo, en las Cíes, que hemos fondeado en la Playa de Rodas que según algunos es la mejor playa de Europa, que bueno yo lo dudo pero es muy bonito de todas formas (risas).

Además, voy como te decía antes, con Anna Pazos, que es periodista y que a parte es mi novia y es perfecta también, y con Aaron, que es un tío de puta madre. Siempre hay problemas, pero yo ahora estoy haciendo lo que me apetece y para mi eso es bastante perfecto, en el momento en el que deje de serlo se acabó la historia.

¿O sea que en el momento en el que deje de ser perfecto das la vuelta y te vas?
Exacto.

Y el viaje ¿cuanto tiempo va a durar y donde vais a acabarlo?
El viaje tenemos pensado que va a durar un año y medio, porque vamos a dar toda la vuelta al mundo y hay que ir con los vientos, y eso te condiciona, pero también tenemos claro que en el momento en el que se deje de disfrutar esta historia se acabó. En teoría acabaremos en España, pero bueno, como te digo, si de repente en un mes decidimos que se ha acabado, se ha acabado. Se trata de disfrutar.

Publicidad

También tenemos la idea de hacer reportajes. Hace unos días hicimos el de la farera para Broadly.

¡Eso te iba a decir! Tu hiciste las fotos de ese reportaje, ¿verdad? Pensaba que en este proyecto las fotografías no eran una motivación.
No es una motivación en sí misma, pero yo lo que si que soy es fotógrafo y es verdad que yo como fotógrafo soy de los que no pueden dejar la cámara.

Me imagino que cuando estáis navegando o fondeados, harás bastantes fotografías.
Sí, claro. Además, con este viaje queremos hacer un documental con la historia de todo el viaje, porque el viaje se está haciendo con un dinero que sale de la venta de armas, que es a lo que se dedica mi padre. Yo le gané un litigio por el dinero de mi madre -la gente rica siempre quiere más- y con ese dinero que le gané, compré el barco, le puse el nombre de mi madre y empecé el viaje. Es un dinero que viene de eso y de alguna manera pretendemos darle la vuelta, redimir ese dinero. Yo también he estado en nueve guerras, he visto de todo y también quería darle una vuelta a eso.

Pues muchas gracias Guillermo, ¿algo más que quieras añadir?
Que aquí seguimos, hacia adelante con el viaje y disfrutando de muchas horas perfectas cada día (risas).

Sigue el viaje alrededor del mundo de Guillermo, Anna y Aaron aquí, en su canal de YouTube y en su Instagram.