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Soroush Farazmand: Bueno, sucedió cuando el bajista y yo dejamos nuestra vieja banda en Irán. Hemos estado en esa banda desde que teníamos 16 o 17 años, y decidimos empezar algo nuevo, con nuevo conceptos e ideas, cero reglas, más pasión. Así que encontramos a un baterista con un pequeño estudio de ensayo en una terraza y a un güey rocker/skater/loco que tocaba guitarra y podía cantar. Todo esto se centró en un parque llamado Ghoory, que era el lugar favorito de punks, hippies y skaters. Ahí nos la pasábamos nosotros. Recientemente, Arash se unió a la banda como el baterista. Él fue uno de los fundadores de una banda iraní muy reconocida llamada Free Keys. También es mi hermano y siempre queríamos que tocara en nuestra banda. Ahora que ya está con nosotros, creo que ya estamos listos y completos.Tu música es intensa. ¿Crees que la banda es rebelde?
Sí, pero creo que nuestra banda era más rebelde cuando vivíamos en Irán.¿Piensas que la música indie en Irán es automáticamente rebelde?
Claro. De hecho, no importa de dónde sea, la música independiente siempre será rebelde. Pero en Irán, casi toda la música lo es. Para hacer música bajo las condiciones de Irán, uno tiene que ser optimista y positivo. Nosotros no somos así.¿Qué pasa cuando ustedes tocan en un show ilegal en Irán?
Hay una gran diferencia. Nos gusta pensar que en un concierto ilegal, todo lo ilegal se convierte en legal. Esto hace de los shows algo más divertido, ¿no? Se convierte en un espacio de libertad y cada miembro del público reacciona diferente.
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Las reglas cambian y cada día empeoran. En la mayoría de los casos, puede ser peligroso.Ustedes están en uno de mis documentales favoritos, No One Knows about Persian Cats, que explica lo difícil de hacer música en Irán. El indie rock en Estados Unidos tiene muchos significados, ¿qué significa para ustedes?
Para nosotros significa libertad de expresión.Hay una frase en la película que el personaje principal dice, “Aquí no se puede hacer nada, en este país no hay oportunidad”. ¿Estás de acuerdo con él?
Totalmente. Así se siente uno cuando toca música en Irán. Aunque no quieras pensar en eso, ahí está.La película muestra lo difícil de salir de Irán y compartir música con otros públicos. ¿Cómo le hiciste tú y por qué Brooklyn?
Durante años fuimos invitados a participar en Estados Unidos, para South by Southwest y CMJ, pero tuvimos problemas con nuestros pasaportes. Sólo uno de nosotros tenía pasaporte y el resto de la banda no tenía porque para obtener el pasaporte en Irán, todos los hombres deben cumplir su servicio militar antes de salir del país. Así que con mucha ayuda encontramos manera de obtener pasaporte sin tener que cumplir el servicio militar ni darle una mordida al gobierno. Queríamos ir al CMJ 2009 pero las fechas no coincidieron, así que nos fuimos a Turquía, tocamos un concierto ahí, fuimos a la embajada de Estados Unidos y ahí obtuvimos nuestras visas. Decidimos vivir en Brooklyn porque sabíamos que nuestra música tenía más sentido en Nueva York, y éste era el lugar ideal para crecer.Ya para finalizar. ¿Cuáles son sus influencias musicales?
Escuchamos todo tipo de música, desde rock n’ roll de los cincuenta hasta bandas emergentes de todo el mundo. En Irán, nos gustaba mucho escuchar el post-punk dance de bandas como The Rapture, Moving Units, Faint, Modest Mouse, Joy Division y The Clash. Hay demasiadas bandas, músicos, canciones y acordes que nos han influenciado. No quisiera hacer una lista de cada una, pero hay una canción que tiene que ver mucho con nosotros: ¡“Rock the Casbah” de Clash!