Crisis

Guía práctica (y legal) para pagar menos impuestos en España

Le preguntamos a un gestor las pequeñas (y grandes) triquiñuelas que hacen muchas personas normales y corrientes para intentar defraudar a Hacienda.

por Alba Carreres
11 Noviembre 2016, 4:00am

Gaelx

Todos tenemos a un pequeño Bárcenas en el interior de nuestro corazón. Que levante la mano el pequeño autónomo que no recoge tíquets de metros, taxis y gasolina cual diógenes para intentar amortiguar el sablazo que representa pagar los casi 300 euros de cuota al mes. Por no hablar del dinero negro que se mueve por los subsuelos de las comunidades de vecinos. Porque no nos engañemos: ¿quién asegura a la señora que limpia tu mierda por dos horas que viene cada quince días?

Esto es solo una pequeña muestra de lo que somos capaces de hacer para ahorrar una pequeña fortuna con la que no podremos pagar ni un tercio de nuestra jubilación. Algunos hasta se sienten orgullosos y confiesan a sus amigos todas las peripecias que hacen para no pagar lo que ellos consideran "impuestos de más". Pero... ¿qué técnicas utiliza la gente para no pagar impuestos? Le preguntamos a un gestor las pequeñas (y grandes) triquiñuelas que hacen muchas personas normales y corrientes para intentar ¿defraudar? a Hacienda.

¿SOMOS LOS ESPAÑOLES LOS QUE MÁS DEFRAUDAMOS A HACIENDA?

Según Pablo Muñoz, gestor de la empresa Cómo Pagar Menos Impuestos es un tópico pensar que solo los españoles defraudamos a las arcas de la Seguridad Social. "Quizás en otros países, como en los nórdicos, no hay tanta economía sumergida porque la gente tiene más la obligación moral de tener que contribuir, y además el sistema en sí es más ejemplarizante que el español. Allí hay una percepción social y real de que pagar impuestos repercute en el bienestar de la sociedad. Aquí en cambio pensamos que no deja de ser algo que nos quitan sin que nos den casi nada a cambio, por lo que la gente intenta no pagar", asegura.

Un claro ejemplo es el de Luis*. Vive con tres compañeros en un piso de alquiler y el pasado junio hizo su primera declaración de la renta. Hechos los cálculos con el programa PADRE le salía a devolver cien euros. Sin embargo como sus compañeros aún no tenían que hacer declaración pusieron el alquiler a su nombre y el importe que le ingresaron fue de 1.200 euros, una diferencia que le permitió vivir tres meses de gratis. Luis considera que su renta no es nada del otro mundo, pues forma parte de esa generación que está bien preparada y, sin embargo, es de las peor pagadas.

Como Luis hay muchos jóvenes (y no tan jóvenes) que se las ingenian para intentar evadir impuestos. De hecho un 74% de los menores de 30 años ha tenido que trabajar de algo distinto a lo que ha estudiado, por lo que conseguir dinero para poder vivir el día a día es la prioridad para muchos y la excusa perfecta para cometer pequeños fraudes.

PONER EL ALQUILER A NOMBRE DEL QUE MENOS COBRA: UNA PRÁCTICA MUY HABITUAL

Una de las técnicas más utilizadas por los pequeños beneficiarios de la picaresca fiscal son precisamente las filigranas con los contratos de alquiler. "La línea roja entre fraude y pagar menos es muy fina", nos explica Pablo Muñoz, "existe una economía llamada de opción que a nivel teórico es totalmente legal y que consiste en gestionar tus bienes de tal manera que puedas pagar menos. Siempre, claro, de los límites permitidos por la ley".

Nos pone el ejemplo de un contrato de alquiler de la vivienda de particular a particular. Explica que antes de firmar nada hay que ver la repercusión fiscal que tiene, porque, según dice, hoy en día cualquier detalle afecta en la tributación. "Hay que estudiar cada caso en concreto para mirar la forma de beneficiarse dentro de lo posible. Si, por ejemplo, tienes un piso y lo alquilas a personas menores de 30 años estás exento al 100% de tributar alquiler. Si eres tú el inquilino y cobras menos de 24.000 euros una práctica muy común es poner el piso a tu nombre para ahorrar dinero, porque si estás por encima de los 24.000 no tienes desgravación".

PAPÁ, SUELTA LA PASTA, QUE ME QUIERO INDEPENDIZAR

Siguiendo con el ejemplo de los pisos. Pongamos sobre la mesa otro caso muy frecuente: un hijo se quiere independizar y está pensando en comprar un piso. Ha hecho unos cálculos y pagaría menos de hipoteca que de alquiler. Tiene un problema: no puede hipotecarse al cien por cien, por lo que pedirá ayuda a los padres para que le presten el dinero que tienen ahorrado. "Técnicamente eso es un donativo. En el momento que el padre da dinero al hijo se registra y de esa manera el padre puede desgravar el importe en su declaración de la renta", explica Pablo. A veces este donativo ni existe.

Esta práctica no es para nada legal aunque sea muy usual. Lo mismo ocurre con el tema de los hijos en familias monoparentales. No casarse es la solución para muchos, porque así los dos miembros de la pareja hacen la declaración conjunta con su hijo por separado. "Aunque el hijo está duplicado el ordenador de Hacienda no lo detectará porque el menor no tendrá DNI para identificarle", dice Pablo. "Incluso sé de gente que se ha inventado que tiene un hijo para que eso le desgrave", asegura.

¿ES CIERTO QUE, AUNQUE TE INVENTES QUE TIENES UN HIJO, HACIENDA LO SABE?

Pablo explica que hay administraciones que son mucho más subjetivas que otras. "Se pueden hacer muchas cosas dependiendo del riesgo que uno quiera soportar. El alto riesgo no lo solemos recomendar, pero siempre te puedes anticipar a lo que venga. Te puedes anticipar a las multas: si no firmas la notificación conforme has recibido el aviso no estará iniciado el proceso, con lo que se puede hacer una declaración complementaria pagando un pequeño recargo y ya está. Te sale prácticamente gratis y no te pueden multar porque tú espontáneamente has rectificado".

Un caso muy sonado fue el del político podemita Juan Carlos Monedero. Se sabe que percibió una cantidad de dinero al margen de su actividad como profesor y lo tributó a través de una sociedad que tenía constituida. "Esa sociedad, como un porcentaje altísimo de la mayoría de sociedades, es una pantalla", asegura el gestor, "porque no hay nada detrás de ello, es un tema orquestado porque como sociedad se tributa entre un 25-30% mientras que como renta el tributo es de entre 45-47%. Como salió en prensa cuando le notificaron, ya había presentado la declaración complementaria".

El tema de los autónomos también está bastante mal solucionado en España. Según nos explica el gestor, hay bastantes profesionales que desgravan a tanto alzado (tanto como IVA soportado). Si se facturan menos de 3.000 euros es muy difícil para Hacienda disponer de la información de la actividad, así que frecuentemente algunos imputan gastos fantasmas sin llamar demasiado la atención.

Aún así, la mayoría de ellos solo se deducen los gastos de las transacciones donde tienen facturas, cuando realmente, y según el criterio jurisprudencial, si puedes probar el pago (mediante testimonios, tarjeta de crédito o demás) y lo puedes vincular a tu actividad es perfectamente deducible. Por ejemplo, si eres autónomo, vas en taxi y pagas con tarjeta podrías contemplar el tíquet como gasto y esto no sería ningún fraude.

ESTAR EN EL PARO Y COBRAR EN B: EL MAYOR FRAUDE

Para Pablo Muñoz la verdadera bolsa de fraude en España se encuentra en el paro. "Es algo realmente preocupante, porque no es que la gente esté dejando de aportar, sino que está cogiendo dinero directamente de la caja pública y a mí me parece bastante más reprochable". Según explica, las malas prácticas más comunes son las de recibir ayudas por desempleo mientras se trabaja en B o irse al extranjero y seguir cobrando el paro español sin notificar la marcha. "La gente lo hace porque considera que es un derecho adquirido, cuando en realidad debería ser una medida extraordinaria de protección social", explica Muñoz.

Hay muchas técnicas y muy diversas para evitar pagar impuestos. Desde inventarte que vives con tu abuelo para que te desgrave hasta tener dinero debajo de una baldosa por si las moscas. Sea como sea, seguro que te habrán enseñado que robar es malo, y que estafar también. Antes de pensar en saquear las arcas públicas piensa en Rodrigo Rato y las tarjetas black. Porque a pequeña escala tú también te puedes convertir en él. Si es que no lo eres.

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