FYI.

This story is over 5 years old.

Vice Blog

Muriendo de éxito

Mi amigo Raúl Muniente acabó entre rejas este fin de año por haber montado una fiesta demasiado popular.

Raúl disfrutando de un combinado de vodka y naranja en su recién inaugurada fiesta.

Mucha gente mitifica la celebración de la llegada del nuevo año. Un servidor hace cinco años que ha dejado de salir esa noche y se limita a quedarse en casa viendo Beautiful Girls o la trilogía de Nueva Jersey de Kevin Smith. Al día siguiente me levanto temprano por la mañana y la ciudad está más preciosa que nunca, es decir, totalmente vacía. En fin, al contrario que yo, mucha gente quiere que esa noche sea una auténtica orgía de fiesta y felicidad, la gran noche, la gran bola de fuego. Raúl Muniente es consciente de esto y hace años que organiza lo que él llama la “Nochevieja Regeneradora” a través del colectivo “Circuito Regenerador”. La fiesta de este año se le fue un poco de las manos, de algún modo mucha gente se enteró del evento y la celebración se petó de individuos, cosa que produjo la intervención de la Guardia Urbana, el cierre de la bacanal y el desplazamiento del señor Raúl Muniente al calabozo. Empezar el año en el trullo no puede deparar nada bueno.

Publicidad

Para recaudar fondos y poder pagar parte de las multas Raúl está organizando la “Nochevieja Legeneladola”, un evento que se llevará a cabo el 31 de enero de 2014, coincidiendo con el año nuevo chino (su año 4712). Esperemos que Raúl haya aprendido la lección y no le vuelvan a enchironar durante varias horas, por lo que él dice, esta vez el asunto será, sin que sirva de precedente,“100% legal”.

VICE: Buenas Raúl, ¿cómo te fue el fin de año? Me llegó el rumor de que terminaste en el trullo…

Raúl Muniente: Sí,  acabé siendo desnudado un par de veces por la Urbana, hasta bromeaban con hacerme tactos rectales, la verdad es que debí haberlo sospechado cuando sólo me dio tiempo a comerme cuatro uvas.

¿Hay algo más jodido que terminar la nochevieja en un calabozo?

Que no te den almohada.

¿De qué te acusan exactamente?

De cuatro cosas; exceso de aforo -les llamó precisamente una chica a la que no dejábamos entrar por exceso de aforo, ironías de la vida-, de que la gente fumara, de no tener licencia de discoteca y la otra no se lee bien en el papelito rosa. En definitiva, me enfrento a cuatro multas graves de 10.000 a 100.000 euros cada una.

Cuéntame eso de la chica a la que no dejabais entrar.

Se rumorea que, irónicamente a pesar de que tenga una de las cuatro denuncias graves por exceso de aforo, la llamada que desencadenó la machada fue de una muchacha a la que precisamente no dejábamos entrar por exceso de aforo, y cuyo padre era un pez gordo de la Generalitat, el cual activó el teléfono rojo.

Publicidad

Esto demuestra que la castración de una buena fiesta genera el más temible de los rencores y odios. Como filósofo que eres, ¿qué opinas de esta reacción visceral?

Que si les pides a los demás que te diviertan, nunca te vas a divertir, creo que este año desvié el target y vino mucha gente a la fiesta más acostumbrada a pedir diversión que a generarla, había mucha violencia victimista.

¿Cuánta gente había dentro? ¿Cuántas entradas vendiste?

Se dice el pecado, pero no los pecadores; quizás se coló algún espabilado. Estuve los últimos cuatro días conteniendo a la gente.

Si no hubieras llegado a parar el flujo de entradas, ¿cuántas habrías vendido?

No lo quiero ni imaginar. Vendí una quinta parte de la demanda. Vista la fiebre irracional de los dos últimos días, creo que el Sant Jordi se habría llenado. Los grupos de Whatssap, a diferencia del año pasado, ya están perfectamente engrasados, y el eventito de marras iba que volaba desde Sant Cugat a Vilafranca, desde Castellón a Zaragoza.

¿Cómo es que tanta gente se enteró de tu fiesta?

Este año no tuve ni página web. Bajé el precio 10 euros y elegí en un principio un hotel en Gracia. Además, mucha gente que montaba fiestas underground este año se bajó del carro debido a la presión y temor a la Urbana y todo el bumbum del Madrid Arena.

¿Cómo vas a pagar toda esa deuda con la gente y las administraciones? ¿A qué te dedicas?

Vendo aceitunas, las fiestas se sufragan con la venta anticipada. Veremos qué pasa. Se aceptan donaciones de los lectores de VICE.

Publicidad

En tu comunicado haces mucha alusión a ese “ente gracienco”. Cuéntame un poco esta teoría del odio hacia el hombre moderno de este barrio barcelonés.

Bueno, es un capítulo más de aquello que Lenin llamaba infantilismo izquierdista y espíritu pequeño burgués, no tiene mucho misterio. Si se ha convertido en viral por Whatssap es quizás por la adaptación de esas ideas a nuestros tiempos, hablando del neopaletismo, o ese trozo de "ahora entiendo toda esta necesidad de los lugares tranquilos, balnearios; se trata fundamentalmente de gente sin civilizar, que no sabe comportarse educadamente en las distancias cortas, que no sabe manejarse improvisando.”

¿Crees que Raúl Muniente Sariñena finalmente ha tocado fondo?

Aún le queda un buen trecho a Raúl Muniente para llegar a los extremos de Larry Flynt.

Bueno, y siempre te quedaran las aceitunas, ¿no?

No te creas, los chinos están combatiendo duramente su clima antiaceitunas con vistas a reventar el mercado y convertir definitivamente el Mediterráneo en un parque de atracciones.