FYI.

This story is over 5 years old.

Cultura

Por qué debemos empezar a tomarnos nuestros meados

¡A los astronautas les encanta!
9.8.12

Con la mitad de Estados Unidos sufriendo por las sequías y una crisis global por el agua a la vuelta de la esquina, ¿no sientes que jalarle después de mear es un gran desperdicio? ¿Qué tal si la ciencia hiciera una máquina mágica que pudiera convertir esa orina en agua potable otra vez? Ahorraríamos en desagües. Los campos estarían verdes y bien irrigados. Los niños ya no tendrían sed.

Aunque no lo creas, los científicos han estado trabajando arduamente durante años para superar este reto, y han hecho algunos avances impresionantes. Un equipo de la Universidad de Massachusetts puede ahora alardear sobre el más reciente avance, una “letrina verde” que purifica los desechos humanos y los convierte en electricidad. La letrina de celdas de combustible microbianas (Microbial Fuel Cell Latrine) funciona de forma muy similar a una batería con un ánodo y un cátodo. Los residuos actúan como combustible y se introducen a la cámara del ánodo, donde éste se oxida con la ayuda de bacterias en la superficie del ánodo. Este proceso libera electrones que atraviesan un circuito para producir electricidad que llega hasta la cámara del cátodo, el cual actúa como un donante de electrones y atrapa la energía de los electrones. Después de la reacción, lo que queda es agua potable y energía almacenada que puede ser utilizada para alumbrar un pueblo.

Tienes que admitirlo: una máquina que puede convertir caca y meados en energía es bastante increíble. En ciertos lugares del mundo, el acceso a la electricidad es virtualmente imposible, y la crisis por el agua sólo está empeorando. Un estudio de 2008 estima que 75 por ciento del planeta está azotado por la escases del agua para el 2050. El otro beneficio integral de este proceso es una mejor higiene. La Fundación de Bill y Melinda Gates, la cual financió el trabajo de UMass-Amherst, marcó éste como un problema que vale la pena abordar, y estableció un departamento de agua, saneamiento e higiene para apoyar los proyectos de investigación enfocados en el problema. Inventar formas creativas de usar los desechos humanos es sólo la mitad de la tarea.

Bill Gates llegó un poco tarde a la fiesta de la orina. La NASA ha trabajado en el tema desde finales de los noventa, cuando empezaron a experimentar con formas de reciclar el agua potable de los astronautas. (Esa es una forma linda de decir “beberse su propia orina”). La agencia invirtió casi 150 millones de dólares en tecnología para filtrar orina con la esperanza de resolver el costoso problema (12 millones de dólares) en enviar agua a la Estación Espacial Internacional. El proceso de purificación, conocido como “ósmosis inversa”, es bastante simple. Se introduce orina en una máquina que la filtra a través de una membrana semipermeable, para eliminar las impurezas, y al final se inyecta agua potable en una bolsas plateadas. Al parecer, a los astronautas les encanta.

La orina reciclada no sólo sirve para tomarse. De hecho, los granjeros y los gobiernos locales llevan años usando aguas recicladas en fuentes, parques acuáticos, y campos de golf. Sin embargo, hasta hace poco esta agua no era considerada potable. Conforme las sequías han empeorado, los gobiernos municipales están invirtiendo millones en tecnología para conectar los escusados al garrafón. Hace un año, Big Spring, Texas, comenzó la construcción de una planta que regresará dos millones de galones de aguas negras a la red de aguas limpias. Un sistema similar está en construcción en Los Ángeles, y podría proporcionar hasta un cinco por ciento del agua potable de la ciudad.

Pero no necesitas toda esta tecnología avanzada para tomarte tu propia orina. Resulta que esa leyenda urbana sobre el número de veces que tu cuerpo puede procesar tu orina, es verdad. De hecho, esta mujer lleva años tomándose su propia orina, sin problemas. Al parecer, también es una excelente loción.