Aunque no se note, Cancún en principio, fue un proyecto de ciudad modélica: un sitio respetuoso con la naturaleza que acogería hasta 350 mil habitantes a lo largo de una generación, en un desarrollo bilateral de México y Cuba. El corredor que iría de los cayos occidentales de Cuba hasta Cancún estaba destinado al público europeo, evitando por razones ideológicas al turismo norteamericano. Este modelo fue detallado en un mítico libro que no encontramos físicamente pero cuyo contenido llegó a nosotros por medio de un testimonio confiable. Acerca de su existencia y el caldo geopolítico en que se gestó Cancún platicamos con Alfredo César Dachary, un investigador argentino especialista en el estudio del Caribe, el turismo como sistema, el desarrollo en la Península de Yucatán (tema sobre el que ha escrito profusamente) y fundador, en los años setenta, del Centro de Estudios del Caribe. Actualmente forma parte del Centro de Investigación de Quintana Roo y es director del Centro de Estudios para el Desarrollo Turístico Sostenible de la Universidad de Guadalajara.
Acompañamos la entrevista con las primeras postales (publicadas por la editorial Coral) que se tomaron de este paradisiaco lugar, antes de que el vómito de adolescentes gringos alimentara a los pececillos de colores.

Fotos de archivo, cortesía de Cubola Productions Belice. Las primeras postales de Cancún fueron producidas por Ediciones Coral SA de CV que después se convirtió en Cubola Productions, editorial que produjo los primeros libros históricos y de texto en Belice. (Circa 1971).
Con un mínimo de iniciativa se puede conocer la historia de Cancún. Wikipedia comienza su relato en el periodo clásico y posclásico mesoamericano durante el cual este punto de la llamada Riviera Maya (así bautizada apenas en 1999) formaba parte de una sofisticada red de navegación comercial. Algunas de sus poblaciones clave como El Meco, Yamil Lu’um y El Rey o más al sur la propia Tulum sobreviven cada año a la visita a sus centros arqueológicos de cientos de miles de turistas.
A principios de los años sesenta y como parte del desarrollo estabilizador que como política económica México asumió desde 1952, el estado mexicano se dio a la tarea de explorar al turismo como imán de divisas extranjeras. En 1963 se celebró la primera conferencia de la ONU sobre viajes internacionales, durante la cual el presidente López Mateos fija una postura ante el turismo, declarando que se trata no sólo de una fuente de divisas, sino también “un vínculo de concordia humana y de inteligencia internacional”. (Jiménez, 1984: 69)
Según el relato oficial, la historia de Cancún está protagonizada por Antonio Enríquez Savignac, un graduado de Harvard quien a los 32 años ya tenía experiencia en el Banco Interamericano de Desarrollo y en el Banco de México, donde fue nombrado Asesor del Director General en 1963. Ernesto Fernández Hurtado, subdirector del BANXICO, ataca el conflicto de los bajos ingresos de divisas creando una nueva fuente de ingresos consecuente con el ritmo que marcaba el exterior, es decir con los EU: el turismo.
Es entonces, con esta supuesta conclusión a mano —que bajo los esquemas del desarrollo estabilizador la única forma de atraer divisas era hacer que las exportaciones superaran a las importaciones a través del turismo— que Fernández Hurtado envía a Enríquez Savignac, junto con Pedro Dondé Escalante (quien en 1985 sería Secretario de Planeación) y Juan March (creador de Las Brisas Acapulco) a explorar toda la costa mexicana. Porque, ¿quién mejor que un banquero y sus cuates para encontrar paraísos turísticos vírgenes? La búsqueda se convierte en una aventura que los lleva a conocer cada playa del país en un tiempo en que sólo se había desarrollado Acapulco. Cuenta Wikipedia como algo extraordinario que los viajeros llegaron a “dormir en casas de campaña en jornadas de varias semanas”.
Después de la expedición la conclusión fue supuestamente profética: había en México cinco puntos susceptibles a la explotación turística: el primero, el corredor Los Cabos y Loreto en Baja California Sur; Puerto Escondido y Huatulco en Oaxaca; Ixtapa en la costa guerrerense, y el quinto, la isla de Cancún, corredor Cancún-Tulum. Según este relato, Cancún fue seleccionado por la belleza de sus playas y la calidad extraordinaria de sus arenas.

En 1973, Luis Echeverría decreta que todo el territorio de Quintana Roo es zona libre.
Así comenzó el proyecto Cancún, gran triunfo de Savignac (quién también le hizo muchos mandados a Miguel de la Madrid como Secretario de Turismo y a la Organización Mundial del Turismo). Luego le pasa la estafeta a Carlos Nader (asesor jurídico del Banco de México), encargado de comprar las cinco mil parcelas ejidales (de un total de siete mil) que constituían la isla, fungiendo como intermediario para ocultar al cliente detrás de la transacción: El Banco de México. (Jiménez Espinoza, 1993: 46) Para 1970, la presidencia recién inaugurada de Luis Echeverría cuenta con una lengua de arena y piedra caliza de 17 kilómetros de largo que en su parte más ancha alcanzaba los 250 metros y en la más angosta no llegaba a los 50.
Pero para ese entonces, la historia de saqueo de la Península ya llevaba rato echando viajes. Desde el siglo XIX, Yucatán y Quintana Roo recibieron a empresas extranjeras para explotar palo de tinte, chico zapote, hule, maderas duras y preciosas, caña de azúcar, vainilla y tabaco e incluso ganadería con praderas artificiales. Por su parte, Cozumel e isla Mujeres: dedicados a la navegación, la pesca y el comercio de bancos de esponja habían sido explotadas en su totalidad por cubanos y españoles. (Dachary, 1998: 75-77)
La Segunda Guerra Mundial benefició al comercio y los industriales de la península. Durante este periodo se vivió un auge en las exportaciones gracias a que Estados Unidos y Europa se quedaron sin acceso a oriente y sus materias primas tropicales.
Paralelo a este desarrollo estaba la decadencia de la agroindustria henequenera, cultivo que durante un siglo (del XIX a la primera mitad del XX) las haciendas yucatecas explotaron monopólicamente en el mundo hasta que logró adaptarse su producción a otros países como Brasil. Distintos factores facilitaron el crecimiento de esta industria. Tal vez el que más fue la esclavización de los campesinos mayas a cargo de las cosechas en regímenes de tipo feudal que fueron prohibidos en 1915 por el gobernador Salvador Alvarado y después por el gobernador Felipe Carrillo Puerto, quien finalmente logró reducir la explotación indígena a través de distintas reformas sociales y educativas. Por supuesto, murió fusilado junto con sus tres hermanos en 1923.
En 1937, Lázaro Cárdenas aplicó la reforma agraria en el estado, expropiando las haciendas y otorgando las tierras a los campesinos que las trabajaban, desmantelando de paso la producción que decayó finalmente en 1961, cuando CORDEMEX, la paraestatal creada por Cárdenas para industrializar el henequén, cerró, dejando en el aire la mano de obra de miles de personas que por generaciones habían trabajado el henequén.
Por si fuera poco, Yucatán fue uno de los territorios donde la violencia de la guerra cristera se radicalizó con mayor fuerza. Este episodio trágico en el que se luchó contra la implementación tajante de las leyes anticlericales incluidas en la Constitución de 1917, dejó 250 mil muertos entre combatientes y parroquianos además de la polarización de la sociedad y una profunda inestabilidad social.

En su primer año de existencia FONATUR, bajo el mando de Savignac, autorizó créditos por 260 millones 700 mil dólares para financiar la construcción y remodelación de hoteles.
Acercándonos más a un periodo anterior al desarrollo del turismo rescatemos la historia de Cozumel, la isla más grande de nuestro país que entre los años cuarenta y cincuenta no superó los 2,500 habitantes pero que ya contaba con el mejor aeropuerto de todo el país: una pista de 2,500 metros y otra de 2,700 metros de largo, alumbrado nocturno y demás condiciones de vanguardia. EU reconoció en la isla un punto de estrategia geopolítica y lo colonizó al hacerlo parte de su estrategia de seguridad hemisférica. Como tal, Cozumel obtuvo la citada pista de aterrizaje que recibía los vuelos de Pan American, empresa también propietaria de Mexicana de Aviación que paraba en Cozumel en sus rutas a Centro y Sudamérica desde los años veinte (Santander, Ramos Díaz, 2011). La cercanía a Panamá resultaba estratégica para los Estados Unidos que luchó las siguientes dos décadas por mantener el control por la fuerza del Canal de Panamá.
Es 1970. Luis Echeverría, antiguo Secretario de Gobernación, responsable por el genocidio y persecución de estudiantes de 1968 es el nuevo presidente de la república. Su presidencia está marcada por mantener dos frentes, uno hacia el interior con el que reprime los movimientos estudiantiles una vez más el 10 de junio de 1971, manteniendo las redes de tortura y desaparición que se habían afincado durante el sexenio anterior de Gustavo Díaz Ordaz; y en el otro, hacia el exterior, presentándose como amigo de los movimientos de izquierda de América. Se consideraba amigo de Chile y Cuba y recibió a exiliados de las dictaduras incluyendo a Hortencia Bussi, viuda de Salvador Allende que huyó de Chile con su familia después del golpe de estado pinochetista del 11 de septiembre de 1973.
En este contexto, Cancún hubiera sido un desarrollo cubano lleno de europeos atraídos por los ideales del Comandante en vez de gringos springbreakers, era un escenario que EU no podía permitir. Sin embargo, sin el libro donde se detallaba este plan, todo es conjetura. Pero para amarrar mejor las navajas de todo ese hermoso ucronismo, platicamos con Dachary.
VICE: ¿Qué papel tuvo Cuba en el desarrollo de Cancún?
Alfredo César Dachary: En nuestra opinión Cuba es el motivo por el que los Estados Unidos insisten y dan grandes créditos a México para que pueble esa costa del canal de Yucatán dominada por los cubanos y que a la vez es la yugular de la cuenca del Misisipi, cuando era una zona económica muy importante camino al Canal de Panamá.
¿Cómo se seleccionó esta franja de la Riviera Maya para convertirla en un desarrollo turístico?
Hay muchas versiones, la principal a nuestro entender es porque no había propiedades importantes o la isla era propiedad de una persona solamente, pero eso es mucho de fantasía, lo real es geopolítica, la creación de los últimos dos estados en los territorios nacionales de Quintana Roo y Baja California Sur, donde el turismo sería el motor, algo muy nuevo y solo experimetado en Europa principalmente en España, pero hay que agregar condiciones políticas sociales complejas como fue el hecho de que las principales producciones de la península cayeron, desde el henequén y la copra, pasando por el agotamiento de lo forestal y la caída del chicle.
¿Cómo degenera un plan bilateral Cuba-México en un desarrollo mexicano? ¿Por qué abandona Cuba el proyecto?
Cuba no tiene nada que ver, este es un proyecto que combina los intereses de EU y de México, que tiene cercano los campos petroleros de Campeche, el conflicto social en Yucatán y la necesidad de crear un estado en la frontera donde la revolución cubana había trastocado el poder absoluto de los EU.

¿Cuál es la relación entre el apoyo de Cuba a la industria agropecuaria y a las cooperativas pesqueras mexicanas y el desarrollo del turismo en Cancún?
Hubo apoyos cubanos en la pesca con las tecnologías que usaban para la langosta y los barcos de ferrocemento. Fue interesante mas no fundamental, ya que la pesca se usó como un modelo para repoblar, y por ello luego empieza su declive y paso al turismo. En lo agropecuario hubo interesantes proyectos lecheros, pero todo se fue diluyendo ya que el turismo absorbe todas las energías, y además los campesinos tenían otras formas diferentes de producir, vivir y entender su relación con esa realidad.
¿Existe ese libro que detalla un plan entre México y Cuba para desarrollar conjuntamente Cancún y los cayos de Cuba occidental como parte de la cooperación bilateral que ya se daba abiertamente en términos agropecuarios, pesqueros e incluso de vivienda con México?
Sí, lo escuché pero trabajando los archivos de Relaciones Exteriores y documentos de EU la conclusión es otra, nosotros lo hemos planteado así y coincidimos con otros estudios. Nuestra visión es geopolítica, los cubanos bien intencionados sí dieron apoyos pero es parte de la falsedad de la política mexicana, aliada de EU, que mantenía una buena relación con Cuba, pero sabía que no llegaba más lejos.
¿El modelo del turismo como modelo de desarrollo está perdido o cuáles son sus posibilidades reales en lugares como Cancún o playas menos desarrolladas de la Riviera Maya como Tulum?
El modelo es uno y responde al sistema capitalista que hace varias décadas está orientado por el neoliberalismo económico hasta hoy, por ello las consecuencias son las generales del modelo, una sociedad asimétrica como es todo México: grandes mayorías de pobres, reducidos grupos medios y una elite que siente y mira por los ojos de los norteamericanos. El modelo es inmobiliario, el estado compró o expropió, ordenó y luego vendió a empresas, salvo al comienzo cuando nadie creía, construyó hoteles y los rentó.
¿Cómo tendría que haberse dado el crecimiento de Cancún para evitar la degeneración del proyecto?
Nada es casual, Cancún sigue las reglas generales del modelo, un reducido sector que se enriquece y una gran mayoría que sobrevive, pero muchas veces en su pobreza están mejor que antes. Esto ha ocurrido en todos los grandes destinos del país, vean Acapulco, Mazatlán y en las otras ciudades donde se aplica otro modelo del mismo sistema.
Si lo ve en retrospectiva y recuerda aquél Cancún sin un solo hotel, el que retratan las postales de coral a principio de los años setenta, ¿qué es lo que perdimos de esta región al dejar que el turismo la arrasara?
¿La visión romántica es ideológica? El problema no es el turismo sino el sistema, allí había un potencial foco de conflicto por falta de trabajo, el turismo creó el gran proletariado de la industria de la construcción en una sociedad muy polarizada y marginalizada. La historia del paraíso es para los turistas, antes la gente vivía en un mundo más violento e inseguro en la época de los chicleros de gran explotación y mucho mas en la forestal.
¿Cuál es el futuro que ve para Cancún?
Cancún es la principal ciudad de Quintana Roo, luego será de la península y será un mega polo turístico, que tendrá parecido destino a su antecesor Acapulco.
¿Qué otros destinos en México están siguiendo este camino?
Todos. El índice de pobreza en el país según la medición de SEDESOL llega al 82% en tres niveles. Para la cruzada contra el hambre que inició Peña Nieto, los principales destinos turísticos de México encabezados por Acapulco y Cancún están en la lista de las zonas donde hay hambre. Esto no es [por arte] de magia o intenciones, como creen los ecologistas, esto de un sistema, que tiene una lógica y la estás viendo a nivel mundial. Todo es especulación y todo tiene valor en la sociedad capitalista, frenar la comercialización y la especulación es muy difícil.
Catorce municipios turísticos están incluidos en la Cruzada Contra el Hambre emprendida por el gobierno federal en enero de 2013. Cancún, Los Cabos e Ixtapa, los centros turísticos que México desarrolló “integralmente” en los años setenta reúnen las condiciones para su inclusión en el programa: una población constituida por personas que viven “una pobreza multidimensional extrema y que presentan carencia de acceso a la alimentación”. También se encuentran dentro del programa otros destinos turísticos promovidos como “Pueblos Mágicos” como San Miguel de Allende, San Cristóbal de las Casas y Xilitla, conocida también por la casa surrealista de Edward James en la huasteca potosina. Según Francisco Madrid Torres, director de la Escuela de Turismo de la Universidad Anáhuac y ex subsecretario de turismo impulsor del programa de pueblos mágicos, “No puede atribuirse al turismo” el hambre y la desigualdad en estos sitios. (Guerrero, 2013)
Es posible, como afirma Dachary, que en algunos aspectos Cancún y la región estén mejor. Sin embargo, los problemas que acarrea consigo el sistema turístico de Cancún son vastos: pobreza extrema, marginación, turismo sexual, violencia de género, trata de personas, pérdida de identidad cultural, la normalización de la prostitución, la pederastia, la pornografía infantil, el lavado de dinero, narcotráfico y un largo etcétera.
Hace tres años MTV produjo su reality show, The Real World en Cancún. Situada en el Hotel ME by Meliá. La producción no dudó en incluir en cada encuadre un logotipo, ya fuera del hotel, de Señor Frogs, Carlos’n Charlie’s y otras locaciones como Student City, agencia norteamericana que empleaba a los participantes del reality en su paso por México.
A diferencia de otras ediciones del longevo programa, los siete extraños seleccionados para vivir juntos no reproducían la imagen multicultural e interracial que en otras emisiones se promovía. Para Cancún seleccionaron un elenco de jóvenes caucásicos y perfectos, rubios y fornidos. Faltó el usual afroamericano que, por cuota, era parte de cada casa en las ediciones anteriores. Lo sustituyó una joven inofensivamente morena.
Ni en esta ficción televisiva fue posible presentar el modelo de normalidad plástica y supuestamente sociológica (originalmente los productores querían explorar la esencia generacional en cada casa) que caracterizaba a The Real World. Y es que “Lo que pasa en Cancún, se queda en Cancún”, como dice la camiseta, y hasta la televisión se rige por los nuevos estándares de convivencia y cultura que la imposición de una cultura externa y la dilapidación de la identidad propia dejan como residuos. Ya sea que estés en MTV o en un cinturón de miseria de Cancún a tan solo unos kilómetros del Boulevard Kukulcán, vivir en el paraíso no siempre es tan fácil como suena.
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