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Cultură

¿Qué tan ético es tener sexo con robots?

El sexo con robots se acerca, y es un buen momento para considerar las implicaciones éticas de construir máquinas sexuales que refuerzan estereotipos de género y poder.
25.9.15

Screenshot vía Austin Powers: International Man of Mystery.

El sexo robótico está llegando, pero algunos académicos no son muy entusiastas de este futuro sexual mecanizado. Una nueva campaña pide a los científicos que reconsideren el desarrollo de robots que se utilizan con fines sexuales, con el argumento de que no sólo será malo para nuestras facturas de electricidad sino también para la humanidad.

La campaña contra los robots sexuales ha atraído la atención del mundo entero. Fue lanzada justo cuando una empresa de muñecas sexuales, TrueCompanion, comenzó a promocionar el estreno de su nueva muñeca Roxxxy.

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La doctora Kathleen Richardson, una especialista en ética robótica en la Universidad De Montfort, Inglaterra, dijo que su iniciativa surgió de su posición frente al trabajo sexual. Ella cree que la prostitución replica las relaciones desiguales entre hombres y mujeres, y que el sexo con robots no es diferente. "Es el resultado de vivir en un mundo que se ha organizado principalmente en torno a la sexualidad masculina y las necesidades y deseos de los hombres".

"La tecnología nos dice qué valoramos como cultura y como sociedad. Con estos robots sexuales, nos está diciendo muy explícitamente lo que una parte de la sociedad piensa sobre las mujeres".

El artículo de Richardson, La 'Relación' asimétrica: paralelos entre prostitución y el desarrollo de robots sexuales, sostiene que "extender las relaciones de la prostitución a las máquinas no es ni ético, ni seguro", y que el "desarrollo de robots sexuales reforzará aún más las relaciones de poder que no reconocen a ambas partes como sujetos humanos".

Sin embargo, Richardson y el cofundador de la campaña contra los robots sexuales Erik Billing, un investigador de robótica en la Universidad de Skövde en Suecia, no quieren prohibir las muñecas sexuales por completo. En cambio, esperan provocar un debate en la tecnología sobre la producción de muñecas sexuales.

"Creemos que los robots sexuales reflejan las relaciones que hay en el mundo humano y que cuanto más se desarrollen y legitimen, más se van a reforzar las experiencias que tienen las mujeres realmente", dijo Richardson. "Van a contribuir y añadir más a esa explotación".

Una reciente encuesta de Sky News encontró que sólo el 2 por ciento de las mujeres en el Reino Unido lo harían con un robot, pero seamos sinceros: si te encontraras con un robot sexual que se parezca a Jude Law en AI, probablemente lo harías con él. Yo lo haría. ¡Mira esa mandíbula esculpida! Como lo dice un escritor de VICE: "En este momento los científicos en los laboratorios de todo el mundo están haciendo robots con penes y tetas, y un día todos vamos a morder la bala y vamos a coger con ellos. Supérenlo".

¿Esto me hace una mala persona? Para averiguarlo, llamé a la doctora Kate Devlin, una profesora de computación senior de la Universidad de Goldsmiths en Londres.

"Apesta a pánico moral", dijo Devlin sobre la Campaña contra los robots sexuales. "El tono de la campaña sugiere que las mujeres son pasivas y les niega agencia sexual presumiendo que a) no querríamos que estos robots sexuales fueran hechos a nuestra imagen (lo que quizá sea justo) y b) que no queremos robots sexuales propios hechos para nuestro propio placer".

"Ciertamente, los amigos y colegas con los que he hablado directamente en el campo de la Inteligencia Artificial y la filosofía piensan que una prohibición es descabellada", añadió, "pero no puedo hablar en nombre de toda la comunidad de investigación".

Devlin dijo que el futuro no tenía límites para los robots sexuales. "Este es un campo de investigación que todavía está en sus primeras etapas", me dijo. "Está empezando prácticamente a partir de una postura masculina heteronormativa estándar: mujeres robóticas para hombres heterosexuales. Hay algo que objetar en cuanto a eso, por supuesto. Pero no tiene que quedarse de esa manera".

Entonces, ¿se imagina ella un futuro en el que cada mujer pueda conseguir un robot sexual propio? "¿Por qué no? ¿Por qué no podría cambiarse el diseño y considerarse a otros cuerpos y géneros y sexualidades? ¿Quién es quién para decir que un robot sexual debería siquiera verse humano? Con los robots, no estamos limitados por las restricciones del cuerpo humano o por el encasillamiento de la sexualidad y el género".