“Hasta que se les diga a las instituciones financieras que deben monitorear activamente las transacciones para el pago de rescates por secuestro, no lo harán”, dijo Alison Jiménez, presidenta de Dynamic Securities Analytics, una compañía para la prevención de lavado de dinero con sede en Estados Unidos. "Las prioridades son las que el gobierno les dicta, y hasta el momento a nadie se le ha dicho que el tráfico de personas es una prioridad, punto".En dos de los ocho casos de secuestro que analizamos, las víctimas buscaron ayuda de las autoridades estadounidenses. Después de que Don fue secuestrado en Tijuana, incluso el FBI se involucró. No se llegó a nada. Don y su esposa pidieron el anonimato por temor a que los secuestradores los rastrearan, incluso en Estados Unidos.Pero no se necesita mucho para investigar las redes de secuestros: las pruebas son sólidas. Las transferencias de dinero incluyen no solo un número de rastreo, sino también los nombres de las personas que reciben el dinero, dónde lo recogen y exactamente a qué hora.La esposa de Don guardó todos los números de los que llamaron los secuestradores y los nombres de las personas a las que les envió dinero. Localizamos a uno de ellos.“Hasta el momento a nadie se le ha dicho que el tráfico de personas es una prioridad, punto”.
Anatomía de un pago de rescate
Recibos de las transferencias que María envió a los secuestradores de Don como pago de rescate.
Scott Apodaca, director global de inteligencia financiera de Western Union, dijo que la compañía ahora tiene una unidad completa con más de 500 empleados que "desarrollan reglas y algoritmos específicos diseñados específicamente para el tráfico de personas o incluso la trata de personas".“Este es un negocio redondo. O sea, me ayudas, te ayudo. Todos se benefician”.
Dos botellas de licor
Los secuestradores lo hicieron beber licor hasta que se desmayó. (ILUSTRACIÓN: MICHELLE URRA)
En el caso viral más reciente se difundieron imágenes de un niño lloroso de 10 años, procedente de Nicaragua, que fue encontrado vagando solo en el desierto de Texas. Según los reportes, el niño fue secuestrado en México junto con su madre y retenido por un rescate de 10.000 dólares. Sus familiares de Florida solo pudieron recolectar la mitad del dinero, el cual enviaron a los plagiarios a través de varias empresas y apps de transferencia de dinero, incluida Western Union, según contó un miembro de la familia a VICE World News. Liberaron al niño poco tiempo después, pero su madre siguió secuestrada.Con la esperanza de evitar un destino similar, los migrantes pagan a los coyotes más de 14.000 dólares para que los trasladen desde Guatemala u Honduras a una ciudad determinada en Estados Unidos, por lo general solicitando préstamos a tasas de interés exorbitantes y poniendo las propiedades de su familia como garantía para pagar la tarifa. El viaje se anuncia con todo incluido: no solo comida, sino también la cuota que se paga a los cárteles para atravesar el territorio que controlan.“Prácticamente yo estaba como un animal al que quieren sacrificar”.
Recibo del pago por transferencia electrónica de un rescate enviado desde Nueva Jersey a Nuevo Laredo, México. Fue uno de los cuatro pagos enviados en el secuestro de una familia ecuatoriana que intentaba llegar a Estados Unidos.
En lugar de ayudarlo a cruzar la frontera, los hombres que Don contrató en Tijuana lo secuestraron. (Ilustración: Michelle Urra)
“Me sentía muy mal”
Extracto de la denuncia sobre el secuestro de Don que María presentó a la policía de San José.
Estados Unidos y México solían trabajar juntos para combatir el tráfico de personas bajo una operación conjunta entre la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) y la fiscalía general de México. De 2005 a 2016, la CBP remitió más de 3.000 casos para su procesamiento en el sistema de justicia mexicano. Pero a partir de 2017, según la CBP, México comenzó a exigir que las víctimas comparecieran ante la corte para testificar contra los coyotes, que a menudo tienen vínculos con el crimen organizado. Como era de esperar, el programa fracasó. CBP remitió un total de nueve casos en los últimos cuatro años, según la agencia.
Cuando las empresas detectan algo sospechoso, como una gran transacción o estructuración, están obligadas a presentar un “Reporte de Actividad Sospechosa” ante el Departamento del Tesoro de Estados Unidos. Sin embargo, el sistema es un agujero negro de información. El año pasado, las empresas presentaron 2.5 millones de estos reportes, tantos que la base de datos se ha vuelto difícil de manejar casi hasta el punto de la inutilidad, especialmente para los secuestros que involucran cantidades de dólares relativamente pequeñas.“La orden era que se volvieran un archivo, un repositorio de datos”, dijo Jiménez, la experta en lucha contra el lavado de dinero. “Muy pocas fuerzas policiales utilizan los [Reportes de Actividad Sospechosa] como punto de partida para una investigación. Lo usan como complemento”.“Las instituciones financieras de todo el espectro están ganando una fortuna”.