La pesadilla inmobiliaria

La pesadilla inmobiliaria del mes: dúchate en el salón

Lo alquilan como ‘all included’ pero le falta algo básico.
Pesadilla inmobiliaria
Imagen vía Idealista

'La pesadilla inmobiliaria del mes' es una sección en la que denunciamos los abusos más flagrantes y los pisos más sorprendentes del mercado inmobiliario en España. Si te has topado con algún palacio similar, escríbenos a esredaccion@vice.com.

"Todo incluido", es escucharlo y la mente vuela rápidamente a Punta Cana. Estás dentro del bar que hay dentro la piscina, enseñas tu pulserita y le dices al camarero que te ponga una piña colada. Así es la vida en el "todo incluido".

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Hay otro tipo de "todo incluido" que es un pelín más cutre, pero también tiene bastantes adeptos, son los bufets libres de la Gran Vía de Madrid. Son un "atrapaguiris" de manual, pero aun así no engañan a nadie, por 9,99 euros puedes comerte dos kilos de pasta, de pizza reseca o incluso hacerte una ensalada más grande que el Palacio Real.

Existe un tercer "todo incluido" que yo personalmente detesto y que necesito compartir: los alquileres de coches. Sabiendo cómo se las gastan esas empresas y siendo consciente de que para ellas la desaparición del tapón de la rueda supone un recargo de dos millones de euros, uno siempre elige la opción B, la cara, la que no es 13 euros/día, la que dice "todo incluido". Pagas 189 euros por cuatro días y crees tenerlo todo bajo control, sin embargo al llegar al aeropuerto de Alicante te bloquean 670 euros de depósito y otros 100 por si se te ocurre devolver el tanque faltándole un milímetro cúbico de gasolina. Ah, y 90 más porque tu pareja también va a conducir.

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Pues bien, después de este tipo de "todo incluido", y situándolo en un lugar mucho más grotesco, pondría yo al piso que nos ocupa esta semana. "519 Euros, all included", salvo alguna cosilla, que diría M. Rajoy.

¿Qué es?: un estudio de 24 metros cuadrados y equipado casi por completo, importante el matiz.
¿Dónde está?: en la calle Cardenal Cisneros, entre la Glorieta de Bilbao y Quevedo, la zona es muy buena, y bastante cara.
¿Qué se puede hacer por ahí?: justo enfrente está el bar El rey de los tallarines, eso quizás aporte una idea de la rica variedad de ocio que hay en la zona. Es una zona plagada de cervecerías y asadores castizos, además hay bastantes cines y salas de conciertos, como la mítica Clamores.
¿Cuánto cuesta?: su precio comercial es de 399 euros al mes, sin embargo la realidad es que cuesta 519 "all included". Ahora desglosaremos esos 120 euros que meten ahí, con calzador.

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Modern Studio-independent loft recently renovated”, así arranca la descripción en inglés que el dueño de este lugar tuvo a bien poner en el anuncio. Posiblemente no sabía que el piso que luego tenía que anunciar era el suyo, porque con un solo giro en la ruedecita del ratón es suficiente para saber que el concepto de loft que tiene en su cabeza no es el correcto.

Este lugar tiene varios hitos que podrían entrar sin ningún problema en El libro Guinness de los récords

Este lugar tiene varios hitos que podrían entrar sin ningún problema en El libro Guinness de los récords. El primero de ellos es muy meritorio por original e inimaginable: estamos ante el único piso de España en el que el mueble más cercano a la puerta de la entrada es el lavabo. El marco de la puerta hace frontera con la porcelana en la que te lavarás las manos a diario. Esto tiene cosas muy buenas, y es que, por poco disciplinado que se sea, es difícil salir de casa sin lavarse los dientes o ponerse a cocinar con las manos sucias. Lo primero es lo primero siempre. Es un piso que hace una apuesta indudable por la higiene, y eso es de agradecer.

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Otro récord es el suelo y lo que se deriva de él. Estamos ante el primer inmueble, no de España sino de la Historia, en el que tú puedes decidir desde la misma entrada si vas al cuarto de baño o al salón. Abres la puerta y de frente tienes suelo de parqué, pero a la derecha hay una junta metálica que da paso al gres, es decir, dando un saltito podrías ir directo al cuarto de baño, bueno… no a todo.

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El tercer récord que se me viene a la cabeza ya no es un récord, es el sueño de más de la mitad de la población. El sofá, la nevera y la ducha son tres elementos contiguos de esta casa, están situados de forma estratégica en el mismo metro cuadrado. Esto da lugar a un rincón mágico en el que es posible levantarse de la siesta, abrirse una cerveza y bebérsela en la ducha sin dar más de dos zancadas. Un Homer Simpson divorciado alquilaría sin duda este lugar para comenzar su nueva vida.

Estamos ante el único piso de España en el que el mueble más cercano a la puerta de la entrada es el lavabo

Pues todo esto solo es una anécdota comparado con el gran problema que tiene este piso. El "loft recently renovated" por 519 euros "all included" no tiene retrete, tiene la ducha entrando a la derecha pero del retrete no tenemos noticias. En el anuncio se hace poco hincapié en ese detalle, como queriendo pasar de puntillas sobre el grave asunto de tener que salir obligatoriamente de casa para sacar la leña al patio. Bastante abajo se dice que el baño está fuera del piso, pero que “también es individual y no compartido con nadie”. Ah, vale, ya nos quedamos mucho más tranquilos.

Hay una noticia buena y una mala después de todo esto. ¿Cuál primero? La mala. El primer pis del día a las 7:03, solo imaginarse esa tesitura saliendo de casa en pijama, con prisas y descalzo, con el suelo congelado, eso es desolador. La buena es muy buena también: si viene tu cuñado a casa y le entra un apretón, el problema es de los vecinos, tu casa sigue oliendo a rosas.

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En el precio también hay tela que cortar. Ese plus de 120 euros fijo por gastos es sospechoso. “Electricity, internet, water, etc.” es el concepto por el que se factura ese fijo. Ya puede estar contratado un buen servicio de 500 megas por fibra óptica para que un piso de una sola persona genere unos gastos de 120 euros al mes. También hay que tener en cuenta que hay que llevar el agua al lugar donde esté el retrete, que igual ese traslado sube el precio.

Llama muy poderosamente la atención la calidad de la cocina en una casa tan extraña. Horno de alta gama, vitrocerámica con cuatro posiciones, el extractor ya no se ve, pero la cocina apunta maneras. Peor pinta tiene la ventana de la habitación, que tiene un recuadro muy sospechoso, como si hubiera una ventana por dentro y otra por fuera. “No sé Rick, parece falso”.

En el anuncio se hace poco hincapié en ese detalle, como queriendo pasar de puntillas sobre el grave asunto de tener que salir obligatoriamente de casa para sacar la leña al patio

Todos los juegos y obstáculos que nos ofrece este lugar están bastante en consonancia con la zona en la que está ubicado. Es un barrio plagado de cines, teatros, bares, salas de baile y muchas cervecerías de las de principios de siglo, de esas que tienen muchas cervezas extranjeras y pocas o ninguna de aquí. Por supuesto, ni hablemos de cerveza artesanal.

La zona de Trafalgar forma una especie de triángulo delimitado por la calles Sagasta, Santa Engracia y San Bernardo/Bravo Murillo. Justo en el centro está la Plaza de Olavide, un lugar de terraceo veraniego por antonomasia (algo caro, a mi juicio), que al próximo inquilino de este piso le vendrá muy bien para ir al baño cuando quiera estirar las piernas. Otra peculiaridad de esta zona es que muy cerca está la antigua estación de metro de Chamberí, una parada fuera de servicio y que sirve como museo. A los frikis de lo ferroviario les gustará.

En definitiva, estamos ante un hogar que no hay por dónde cogerlo. Lo mires por donde lo mires tiene truco, pero es innegable que es de los más divertidos que hemos revisado. Y por qué no decirlo, también de los más baratos, y encima es "all included".

Gracias al lector Wolfboy por enviarnos este anuncio a esredaccion@vice.com