Identidad

Está comprobado: las mujeres son seres superiores

Un nuevo estudio muestra cómo los cerebros de los hombres están orientados hacia el egoísmo y los cerebros de las mujeres hacia la bondad.
DS
traducido por Daniela Silva
16.10.18
Estatua de mujer
Imagen vía Shutterstock

Artículo publicado originalmente por VICE Australia.

Se sabe que las mujeres son diosas generosas que harían cualquier cosa por sus amigos, familiares o extraños en la calle; y que los hombres simplemente… no son así. Al parecer, una nueva investigación de la Universidad de Zurich lo comprobó: los cerebros de los hombres recompensan el comportamiento egoísta, mientras que los cerebros de las mujeres recompensan la generosidad.

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En una serie de experimentos conductuales que implicaban tomar decisiones de si compartir dinero o no, los neurocientíficos examinaron qué áreas del cerebro se activan cuando se toman decisiones "prosociales" (desinteresadas), en comparación a cuando se toman decisiones egoístas.

Dentro de un grupo de prueba de 56 hombres y mujeres, encontraron que el cuerpo estriado (el centro de recompensa del cerebro, que administra una deliciosa dosis de dopamina cuando se presentan "comportamientos correctos") responde mucho más fuerte en las mujeres cuando toman decisiones "prosociales" que cuando los hombres lo hacen.


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Por el contrario, los comportamientos egoístas desencadenaron la respuesta del cuerpo estriado masculino mucho más que en las mujeres. En otras palabras, las mujeres son recompensadas por su amabilidad, los hombres son recompensados por ser unos idiotas. ¡Como en la vida real!

Intrigados, los científicos realizaron un segundo experimento en el que neutralizaron el cuerpo estriado usando medicamentos que inhiben la liberación de dopamina. En este caso encontraron que las mujeres comenzaban a comportarse mucho más egoístas, y los hombres se volvían más generosos.

Este fue un hallazgo sorprendente, ya que el investigador principal Alexander Soutschek comentó en un comunicado de prensa que los resultados "demuestran que los cerebros de las mujeres y los hombres también procesan la generosidad de manera diferente a nivel farmacológico". Señaló que se necesita investigar más y que los neurocientíficos necesitan "tomar en cuenta las diferencias de género con más seriedad".

Ahora, antes de que todos los hombres que están leyendo esto piensen que no es su culpa y que no pueden evitar actuar así, tengan en cuenta que todo esto podría tener una base cultural más que biológica. Soutschek dijo que era poco probable que las diferencias entre los cerebros de hombres y mujeres existieran de manera inherente, y que es más probable que sean el resultado de actitudes sociales arraigadas.

"La recompensa y los sistemas de aprendizaje en nuestros cerebros trabajan en conjunto", dijo. "Los estudios empíricos muestran que las mujeres son recompensadas con elogios por su conducta prosocial, lo que implica que sus sistemas aprenden a esperar una recompensa por ayudar en lugar de recibirla por ser egoístas.

"Teniendo esto en cuenta, las diferencias de género que observamos en nuestros estudios podrían atribuirse mejor a las diferentes expectativas culturales que se tienen sobre hombres y mujeres".

Esta serie está financiada por James Squire.