Björk ahora tiene un remix en modo "abstract footwork" por parte de Jlin ¡y está con madre!

El EP 'Arisen My Senses' también trae remixes de Lanark Artefax y Kelly Lee Owens, y aparentemente estará disponible en un vinilo color "baba genital"
22.3.18
Foto de Björk por Santiago Felipe/Getty Images / Foto de Jlin por Mahdumita Nandi

Desde aquellos días en que se juntaba con los grandes del drum and bass, allá en la década de los noventa, Björk siempre ha tenido un gusto impecable en cuanto a productores electrónicos. A lo largo de los años, esta gran islandesa ha comisionado algunos remixes de sus canciones para la pista de baile con resultados increíbles, tendencia que se ha vuelto más frecuente a medida que redobla su fascinación hacia el lado más experimental de los sonidos de club, alistando así para remixearla a productores futuristas como Arca, Rabit y Haxan Cloak, quienes logran hacer realidad siempre cada una de sus recientes visiones mutantes.

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Hoy día, Björk continúa ese hilo de su trabajo lanzando un EP de remixes y reworks de "Arisen My Senses", ayudada por tres de los más avanzados magos de la síntesis y la contorsión rítmica: la techno dramaturga Kelly Lee Owens; Jlin , contorsionista prismática del footwork, y el electro-abstractor escocés Lanark Artefax.

Cada remix tiene sus propios y extraños encantos. Owens se las arregla para preservar la felicidad etérea de la original, ofreciendo nuevos despertares sintéticos -algo así como ver una flor florecer en uno de esos sofisticados monitores HDR. Lanark Artefax ofrece un beatwork blippy, con bombardeo de sintetizadores, el cual logra alcanzar el punto medio entre las producciones más sencillas de Aphex Twin y el ambiente didáctico post-rock.

Sin embargo, la que realmente destaca es la visión de Jlin; taxonómicamente es muy interesante, ya que es la única etiquetada como "reelaboración" en lugar de remix, pero tal distinción es completamente merecida. Se acerca a la original como quien se acerca a una pila de bloques de Jenga, derribando todo, y luego reconstruyéndolo con su propia imagen retorcida. La voz de Björk se reduce a unas pocas sílabas entrecruzadas, revoloteando como insectos sobre bombos Skip-It y toda clase de partes de percusión manual. Es exactamente el mismo tipo de magia que alimentó los agudos ángulos del gran álbum Black Origami (2017) de Jlino pero con añadidos nuevos. No necesariamente sabrías que fue un giro de una canción de Björk si lo escuchases en tu modo nocturno, pero esa es la belleza de mezclas como ésta: a veces puedes descubrir mundos completamente nuevos.

Puedes escuchar a continuación, o hacerte de una copia de vinilo del EP el 25 de mayo. Saldra prensada en vinilo color slug genitalia, que suena mal, aunque no sepa exactamente lo que signifique.

Este artículo apareció originalmente en Noisey US