El cangrejo 'quimera' de hace 90 millones de años fue una mezcla de varios animales

"Tenemos una idea de cómo luce un cangrejo típico, pero estos nuevos fósiles rompen todas esas reglas".
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Concepto artístico de C. perplexa.
Concepto artístico de C. perplexa. Imagen: Oksana Vernygora, Universidad de Alberta

Artículo publicado originalmente por Motherboard Estados Unidos.

¿Qué animal tiene el caparazón de una langosta, la boca de un camarón y un par de ojos saltones?

Es el Callichimaera perplexa, una especie cretácica completamente extraña que lleva el nombre de la combinación quimérica de características que lo convierten en un hallazgo único. Esta extinta especie de cangrejo, que vivió junto a los dinosaurios hace unos 90 millones de años, fue revelada en un artículo publicado recientemente en Science Advances.

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Dirigidos por Javier Luque, un paleontólogo postdoctoral de la Universidad de Alberta y la Universidad de Yale, los autores describen decenas de especímenes de cangrejo quimera encontrados en Colombia y Estados Unidos.

Estos animales eran extremadamente pequeños: medían aproximadamente el ancho de una moneda de pierna a pierna, con un caparazón no mayor a unos pocos granos de arroz. "Es emocionante, porque se conservaron con tan buen detalle a pesar de su tamaño pequeño", dijo Luque a Motherboard en una llamada telefónica.

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C. perplexa fosilizado. Imagen: Daniel Ocampo R., Vencejo Films

La exquisita condición de los cangrejos permitió al equipo reconstruir la extraña anatomía del C. perplexa, que Luque llama el "ornitorrinco del mundo de los cangrejos".

"Tenemos una idea de cómo es un cangrejo típico, y estos nuevos fósiles rompen todas esas reglas", dijo Luque en un comunicado.

El cangrejo tenía abultados ojos larvarios, lo cual es uno de los muchos indicios de que la especie retuvo las características de cuando era un cría incluso después de llegar a la edad adulta. Es un fenómeno conocido como pedomórfosis, o desarrollo heterocrónico, que se ha observado en muchos animales, como el axolotl mexicano.

Aunque sus enormes ojos no tenían cuencas ni capas protectoras perceptibles, el cangrejo probablemente tenía una visión funcional que lo ayudaba a cazar presas, evitar a los depredadores y reconocer a los miembros de su misma especie.

"Estamos tratando de desentrañar el tipo de ojo visual de este cangrejo quimera", dijo Luque. “Hasta ahora, lo que pensamos es que este animal nadaba libremente en la columna de agua. Tal vez era capaz de migrar durante el día y ser un depredador activo en condiciones de poca luz. Pero es algo que esperamos explicar con más detalle a medida que avanzamos".

Además de ser un espécimen hermoso, las adaptaciones disparejas del cangrejo quimera arrojan luz sobre la amplia historia evolutiva de los cangrejos y muestran que hay tesoros paleontológicos en regiones ecuatoriales poco exploradas.

"Solíamos saber muy poco sobre los registros fósiles en los trópicos", dijo Luque. “Estamos empezando a obtener una masa crítica de investigadores que trabajan en áreas tropicales de baja latitud, pero hay mucho por descubrir. Es solo un ejemplo de un grupo previamente desconocido y podría haber muchos otros organismos esperándonos".