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Una historia íntima para celebrar a Gustavo Cerati en su cumpleaños

La máxima estrella de rock al sur del Río Bravo cumpliría 58 y lo recordamos con una anécdota sobre la creación del 'Fuerza Natural'.

Gustavo Cerati tocó por última vez una guitarra hace ya siete años, el 15 de mayo de 2010. Con 50 años -como tenía en ese entonces-, a David Bowie aún le quedaban seis discos por editar y a Bob Dylan, once… y contando. Ese es el Cerati que ahora buscaremos en la rima que duerme con las camadas de grupos y solistas espoleados por su obra.

Y como toda música universal es infinita, en la del hombre alado las historias, referencias, relecturas, mitos y puntos de partida son inagotables. Para celebrar el fluir sin un fin de Cerati, Noisey platicó con Adrián Cayetano Paoletti, cantautor y poeta conurbano que coescribió con Gustavo cuando el ex Soda comenzaba a pensar en un extraño álbum sobre números.

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No sabemos cuántas veces te cruzas con alguien que compuso codo a codo con un creador de hits interdimensionales, pero los que no conozcan la obra de Adrián, pueden empezar por Me gustaba más cuando me querías, sexto álbum de su bella discografía que será presentado en las ciudades argentinas de La Plata, Rosario, Santa Fe y Córdoba.

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Cuenta Adrián:

"A Gustavo lo conocí en enero del 2009 en una fiesta en José Ignacio, Uruguay. Nos presentó mi amigo Gonzalo Cordoba, quien se había sumado como guitarrista a su banda el año anterior. Gonzalo después grabaría Fuerza Natural y saldría de gira con él. Este disco estaba en pleno proceso de producción y en la fiesta la conversación giraba en torno a eso. Entonces Gonzalo le hace un comentario a Gustavo, algo así como: '¡Tienes buen letrista a su lado!', señalándome, sonriendo.

Gustavo comienza a hablar, me dice que no quería que las letras sean las típicas de amor. Que este era un disco que hacía referencia a la cultura rock de los años 70 y que quería letras 'psicodélicas, con animales y números'. Le dije sonriendo que era mi especialidad y señalando el faro de la playa en donde nos encontramos, le acoté que podía haber una letra con un faro: la que después terminó siendo 'Sal' [Un compás de luz / el faro dibujó en el mar / con un beso azul / la espuma se convierte en sal].

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Al otro día Gonzalo me alcanzó un demo de Fuerza natural, un CD-R con 19 tracks en donde Gustavo balbuceaba sobre la música con unas letras medio en ingles medio en español. Así que me puse a trabajar varias horas por día encerrado en mi auto…porque no tenía otro reproductor de CDs más que el del estéreo. Y a la semana nos juntamos los tres en la casa de campo de Gustavo en José Ignacio. Era un domingo a la tarde, Gustavo nos recibió muy amablemente y al rato estábamos en el living escuchando el demo, cantando las letras que le había llevado sobre el demo que sonaba de fondo. Siempre digo que conmigo se comportó como un caballero, que era una persona muy educada, amable y gentil.

Nos juntamos una vez más, esta vez en la casa de Gonzalo en Maldonado, comimos un asado, leímos varias letras más que había escrito y Gustavo me mostró un cuaderno de notas, con frases sueltas escritas por él y otras que le había pasado Richard Coleman. Después seguimos trabajando vía mail un mes más aproximadamente y en ese ínterin fui una vez a su estudio Unísono, en donde estaban grabando las canciones con unas correcciones que había hecho. De ese trabajo quedó mi colaboración en tres temas de Fuerza Natural: "Amor sin rodeos", "Magia" y "Sal". Volví a Unísono a una escucha privada del disco y unos meses después al festejo de su cumpleaños. Siempre me trató con cariño, me agradecía por mi trabajo y charlábamos un poco de música y canciones, de gustos en común. Había hablado con él la posibilidad de mezclar mi 4to disco Casa Rodante en su estudio, cosa que tuve la suerte de concretar, teniendo de técnico de grabación a Uriel Dofman, quien venía trabajando con el.

Si bien aprecié y disfruté más su obra solista que la producida junto a Soda, Gustavo para mí es indiscutiblemente el rey de la canción pop en Latinoamérica o en habla hispana, como quieran llamarlo. Era un gran compositor, un gran cantante y un muy buen guitarrista. En el "género" Pop-Rock, indiscutiblemente fue el más grande. En él confluía el artista mediático pop y el compositor refinado de canciones simples y concretas, con grandes melodías y armonías precisas. Creo que su trono sigue vacío y hasta el día de hoy no ha surgido ningún artista de su talla.

Hasta siempre, titán.

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