Desde las primeras horas de la Vigilia, chivas repletas de gente llegaron al colegio de Monte Redondo. Llegaron armados de ollas, carpas y palos para pasar la noche en este lugar del Cauca. La organización calcula que, entre los dos días, más de 3.000 personas asistieron al evento.
Familias enteras llegaron a la Vigilia por la Paz. Vinieron de varios municipios del norte del Cauca y del sur del Valle, zonas que durante años han tenido que sufrir el rigor de la guerra y ahora piden un acuerdo de paz ya y el mantenimiento del cese al fuego bilateral.
La organización de la Vigilia por la Paz estuvo a cargo de la guardia campesina, un mecanismo que los habitantes del norte del Cauca llevan implementando desde hace dos meses. Por eso, los asistentes tuvieron que hacer largas filas para registrarse y poder entrar.
Mientras tanto, dentro del espacio de Vigilia se instalaron varios puestos de venta. La gente podía comprar empanadas, lechona, y otros platos. También estaban las ranchas –así se conocen las cocinas en la guerrilla– organizadas por cada municipio.
Mientras llegaban todos los invitados a la Vigilia, los campesinos cortaron leña, prepararon la comida y alistaron las sillas. Los miembros de la columna móvil Gabriel Galvis y del Sexto frente de las FARC llegaron más tarde, a inaugurar el evento.
Decenas de víctimas también estuvieron en la Vigilia por la Paz. Esta zona del país ha puesto miles de muertos en las casi seis décadas de conflicto armado entre el estado colombiano y la guerrilla.
"Germán Ballesteros"(izquierda), "Carlos Antonio Acosta"(centro), fueron los representantes de las FARC en la Vigilia. En la imagen, cantaron el himno de la guerrilla con emoción. Inauguraron el evento y luego se dedicaron a organizar la logística de las actividades.
Campesinos, indígenas, representantes de las comunidades afro, líderes de iglesias cristianas, estudiantes y representantes de sindicatos escucharon los discursos de las FARC y, luego, les insistieron en la necesidad de conservar el cese al fuego y encontrar la solución negociada al conflicto cuanto antes.
En medio de la noche y de un espacio de oración liderado por pastores cristianos, los campesinos encendieron velas y oraron por la paz del país. La influencia de esta comunidad de fe en el norte del Cauca es evidente.
Los niños también participaron de la Vigilia. Jugaron toda la tarde y en la noche participaron de la celebración.
