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Soldados que prendieron fuego a dos manifestantes chilenos finalmente serán procesados

Doce ex soldados del ejército chileno se enfrentarán a la justicia por el "Caso Quemados" de 1986 reabierto después de la ruptura del “código de silencio” existente entre militares.
30.7.15
Imagen Luis Hidalgo/AP

Doce ex soldados chilenos están bajo arresto y se enfrentan a cargos por prender fuego a dos jóvenes manifestantes durante una protesta de 1986 contra la dictadura de Augusto Pinochet.

Los cargos se impusieron después de que Fernando Guzmán, un ex militar que participó en el ataque, rompiera el "pacto de silencio" no oficial de los militares chilenos en relación a los crímenes del pasado en la dictadura, y dijo a un juez, la semana pasada, que los soldados recibieron órdenes de oficiales de alto rango para atacar y quemar a las dos víctimas.

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Frente a las nuevas revelaciones sobre el "Caso Quemados", como es llamado en Chile, la presidenta Michelle Bachelet pidió esta semana a los militares del país que fueran transparentes con las investigaciones en curso sobre violaciones de derechos humanos cometidas durante la dictadura.

Pinochet gobernó este país de América del Sur entre 1973 y 1990, y el caso sigue siendo una fuente de ira y disgusto en la sociedad chilena a día de hoy.

"Quiero reiterar el llamado a quienes tengan información: basta de silencio", dijo Bachelet, tocando un tema dolorosamente cercano, ya que ella también fue detenida y torturada por el régimen militar.

Chile reabre el caso de los dos jóvenes quemados vivos durante la dictadura de Pinochet. Leer más aquí. 

Carmen Gloria Quintana durante un homenaje a Rodrigo Rojas en Santiago el martes 28 de julio. (Imagen por Luis Hidalgo/AP)

Durante una huelga nacional el 2 de julio de 1986, Carmen Gloria Quintana, entonces estudiante, y Rodrigo Rojas de Negri, un fotógrafo, se dirigían a una manifestación en Santiago cuando fueron emboscados por patrullas militares.

Los soldados golpearon a la pareja antes de verter un líquido inflamable sobre ellos y prenderlos en llamas. Rojas murió a causa de las quemaduras y Quintana quedó desfigurada.

De acuerdo con la versión oficial de los hechos, los dos jóvenes portaban cócteles molotov, que estallaron inesperadamente y les provocaron las lesiones. Algunas horas después de que los soldados les atacaran, la pareja fue descubierta tirada en un canal de riego en las afueras de la ciudad. Rojas, que tenía la ciudadanía estadounidense, murió por sus heridas cuatro días después.

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'Alguien me empieza a rociar completa con bencina'.

Pinochet, que murió en 2006, habló de la inmolación en los siguientes términos en aquel momento:

"Es muy curioso que la parka (chaqueta) que llevaba el joven, no estaba quemada por fuera. La quemadura es por dentro. Me da la impresión de que a lo mejor llevaba algo oculto, se le reventó y se quemó", dijo Pinochet en una entrevista de radio en 1986.

El incidente "Caso Quemados" se mantuvo latente durante años, después de que el sistema judicial de Chile lo cerrara en 1993 y llevara a cabo sólo un arresto. Pero el miércoles, Quintana presentó una demanda contra los responsables del crimen que la dejó con el rostro severamente cicatrizado.

"Estamos ampliando este proceso para alcanzar toda la política institucional de las Fuerzas Armadas que existe hasta el día de hoy para encubrir los crímenes de lesa humanidad", dijo Quintana mientras presentaba la demanda.

En una breve entrevista con VICE News el martes, la que fuera estudiante recordó cómo se dio el ataque.

"Golpearon a Rodrigo y me golpearon a mí. Luego me dan vuelta y alguien me empieza a rociar completa con bencina. Rocían a Rodrigo que estaba también en el suelo", dijo Quintana. "En ese momento había ya dos camionetas, después llega una tercera, se suman como 30 militares que estaban alrededor y después nos lanzaron fuego".

Mueren tiroteados dos estudiantes durante las protestas por la educación en Chile. Leer más aquí. 

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En los últimos días, la policía chilena ha realizado detenciones contra los ancianos ex soldados en sus hogares. Otro ex soldado, Pedro Franco Rivas, también rompió su silencio y dijo públicamente que se vio obligado a mentir sobre el incidente. Según Rivas, los militares reunieron a todos los involucrados a una base y contrataron a un equipo de abogados para acordar las versiones de los hechos que más tarde se darían.

Verónica de Negri, madre del fotógrafo estadounidense muerto, dijo a VICE News el martes que espera más detenciones en el futuro.

"Espero que hayan nuevas confesiones. Que soldados sigan rompiendo el pacto de silencio", dijo. "Mi sueño es que los más altos mandos militares serán traídos a la justicia. No nos olvidemos que fueron más de 30 los que participaron, queda aún la mitad de los militares involucrados".

La reapertura del caso llega cuando un notorio miembro del régimen, Manuel Contreras, se encuentra en un delicado estado de salud en la cárcel, lo que desató especulaciones de que pronto podría morir.

Aunque no está relacionado con el caso de 1986, Contreras, ex jefe de inteligencia de Pinochet, es considerado uno de los peores criminales de la dictadura. Ha sido condenado a 505 años de prisión por varios delitos, entre ellos el bombardeo y asesinato de un ministro en la embajada de Chile en Washington DC en 1976.

Sigue a Nicolás Ríos on Twitter: @nicorios