

Hajra, Mumtaz, y Sheinaz toman un descanso del trabajo en el distrito rojo en Solapur, Maharashtra del Sur. Las tres mujeres trabajan como educadoras en SAI, una ONG con base en Bombay.
Un cliente en un burdel en la calle #14, Kamathipura.Muchos de estos clientes tienen problemas con las drogas y el alcohol, cosa que los hace más violentos
Hajra está cubierta de cicatrices, moretones, y quemadas hechas con cigarros y keroseno. Aquí se muestran algunas de las quemadas que una pareja le hizo al prenderle fuego en frente de sus dos hijos. Para escapar ella tuvo que saltar de un primer piso.
El juego, un ritual nocturno en el distrito rojo de Bombay, entre alcohol y el abuso de drogas Calle #14 Kamathipura.
Hajra y Sheinaz viven en el mismo cuarto y trabajan en el mismo burdel. Muchas de estas mujeres se cuidan entre ellas.
Shaila y su bebé aterrorizados cuando el chulo de Shaila la encuentra después de haber escapado, él la toma y la lleva de regreso al burdel donde es constantemente golpeada y abusada.
El ambiente de violencia siempre está presente.

Laxmi, una niña de siete años, está frente al cuarto que comparte con su madre Sangita en un burdel de Hauman Galli. El cuarto es también el lugar donde su madre trabaja.
Sony bailaba en un bar hasta que lo cerraron. Ahora trabaja en un hotel parada en un escenario junto con otras chicas, esperando a que un cliente las escoja.
Hajra espera con familiares y amigos fuera de la unidad de traumatología del hospital de Bomabay. Esperan noticias de Mumtaz, quien llegó quemaduras en el 85% de su cuerpo después de haber sido quemada con keroseno.
Miembros de la familia intentan detener a Durga de 23 años, hija mayor de Mumtaz's, quien se abalanza al cuerpo de su madre. Durga es viuda y tiene dos hijos pequeños.
Mumtaz de 35 años murió de septicemia, después de haber sido rociada con keroseno y haberle prendido fuego. El informe de la policía cataloga el accidente como un suicidio, pero su familia cree que su pareja la asesinó.
La hermana y la hija mayor de Mumtaz esperan a fuera del funeral mientras en cuerpo de Mumtaz es incinerado. Su hija de 18 años se casó al mismo tiempo que su madre ingresó en el hospital
El cuerpo de Mumtaz es preparado para la incineración según las tradiciones y costumbres hindúes.
Los parientes de Mumtaz después del funeral.
La violencia contra las trabajadoras sexuales en la India es un problema serio. Estadísticas oficiales mencionan que estos casos son casi inexistentes. Pocas veces se reportan las agresiones y si lo hacen, es poco lo que hacen al respecto.