De 'Paquita Gallego' a 'Tentaciones': 10 cabezotes épicos de novelas noventeras colombianas

De 'Paquita Gallego' a 'Tentaciones'.
2.9.16

En mi casa, desde que tengo uso de razón, para bien o para mal, nunca han faltado los televisores. Ahora mismo hay como cuatro, pero en una época había uno solo, no había Direct Tv, ni Tv Cable, ni Perubólica, ni nada que se le pareciera. Nos figuraba, pues, echarnos en una misma cama a departir en familia, amenizados los fines de semana con Batilado y maíz pira y el resto de días laborales simplemente botados, quizás terminando las tareas para el otro día. Eran los 90 y a falta de canales internacionales, figuraba dedicar las noches al entretenimiento sano que era Wilington Ortiz (gran futbolista/ pésimo actor) en De Pies a Cabeza, Carlita Giraldo en Me llaman Lolita, Rosemary Bohórquez (para mí una de las primeras milf de la TV colombiana ) en Tentaciones y así, un listado variopinto en cuanto a viejas buenas y manes sobre actuados.

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Eran buenos tiempos. Todavía no reinaba la narcocultura en el entretenimiento familiar y las temáticas eran mucho más amables.

Sin embargo, algo que me genera más nostalgia de aquellas épocas es, en un día normal, que surja de los listados de YouTube alguno de los cabezotes de esas novelas, que más o menos fue lo que pasó aquí y por eso me di a la tarea de escoger, dentro del amplio historial de la TV colombiana noventera, algunas canciones que daban inicio a novelas que sin duda quedaron como una marca permanente en lo más profundo de mi cerebro.

*** Me llaman Lolita (1999)

Lo poco o mucho que se recuerde de esta novela es irrelevante, pues siempre se va a llegar al mismo punto: la pedofilia. En Nicaragua la vetaron por esto y para refrescar la memoria un poco, se trataba de una vieja (Carla Giraldo) que desde infante estaba enamorada de un man (Marcelo Cezán) y como que se gustaban o se comían (el man era mucho mayor que ella). En fin, lo que nos compete es la música y en este caso era una mezcla explosiva entre salsa y hip hop por parte de los neoyorkinos DLG (Dark Latin Groove) con un tema que se llama "La quiero a morir" y retrataba muy bien las ganas que se tenían los dos protagonistas.

Dejémonos de vainas (1984)

Entre el 84 y el 98, esta era la serie que mejor intentaba retratar a la clase media del país y, aunque el tema de la intro era más bien como tono de espera de consultorio médico o música ambiente de ascensor, fue una de las joyitas más preciadas de la TV en su momento y esa melodía nos recuerda ese espacio post comida perfecto para hacer digestión.

Pobre Pablo (2000)

Esto lo tenía todo, drama, comedia, amor entre clases sociales, infidelidades y hasta canción original. El tema fue compuesto por un tipo llamado Juan Gabriel Turbay y era un primer acercamiento a lo que luego sería el tropipop. Una vaina que no era ni del todo vallenato, ni del todo balada pop. Eso sí, era una cosa ahí toda melosa y cursi.

Yo amo a Paquita Gallego (1997)

Si la anterior era una canción melosa y cursi, la de Paquita Gallego era un pop tétrico y el triple de empalagoso, donde un tipo ultra obsesionado le canta a una vieja que, desde que nació no podía llorar, que es imposible vivir sin su amor y que quisiera grafitear todas las paredes con un "Yo amo a Paquita Gallego" con un corazón asqueroso. O sea, aparte de intenso, vándalo el desgraciado.

Las Juanas (1997)

Esto es quizás lo único medio rescatable de Carolina Sabino como compositora. No es algo del otro mundo, o merecedor de un triste Grammy Latino, pero aún así un tema perfecto para su propósito que era introducir la novela con aire tropicaloso y la descripción de cada una de las cinco Juanas que eran los 'cacaítos' de aquel entonces.

Francisco el matemático (1999)

La canción de Francisco el matemático era una reinterpretación del tema original de El Combo Nutibara con Alcides Díaz en la voz llamada "El revoliático". Una canción popular, guapachosa, digna de cantar a grito herido en carnavales y bebetas. La versión de la novela, por otro lado era un canto ahí todo necio de una vieja que estaba enamorada del profesor que según la que canta, era todo un "papito".

Conjunto cerrado (1996)

Si Dejémonos de Vainas intentaba retratar la clase media de la época, Conjunto Cerrado era tal vez lo que mejor encerraba a los adolescentes de la época, una vaina bien fiel en cuanto a amores, traiciones, tusas, etc. La canción era un pop rock que escondía esos dilemas generacionales, esa coquetería, ese desespero, ese instinto ganoso para dejarlo bien claro.

Oki- Doki (1992)

Lo de Oki Doki eran las canciones. En su momento alcanzaron a sacar como dos discos y ganar un Premio Simón Bolívar a mejor programa infantil, por lo que su intro no podía tener más similitudes con cualquier tema de jardín para aprender las vocales. Sin embargo trascendió al punto que hoy seguimos hablando de eso.

De pies a cabeza

Aparte de ser una de las canciones más manoseadas de Maná y uno de los himnos noventeros por excelencia antes de convertirse en un bodrio reggae junto a Nicky Jam, "De pies a cabeza" fue también el cabezote de la serie homónima estelarizada por el crack Willington Ortíz (que debió seguir en el fútbol). Ya todos saben de qué iba la canción, así que solo hagan memoria de esos parches familiares siguiendo este drama futbolero hecho novela.

Tentaciones (1994)

Seamos honestos, esta era una de las mejores series que ha podido parir esta cochinada de país, fue lo que nos hizo unos necios, unos apetitosos de sexo desde temprana edad. No era fácil ver a Rosemary Bohorquez, Nórida Rodríguez e Isabella Santodomingo sin sentirse excitado.

Malditas.

El caso, aparte de ser una de las mejores series del mundo mundial por su contenido sexual, la canción encerraba toda la trama en un rocksito medio funkero con coros celestiales tipo gospel. Una belleza.

***