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Clasifica tus discos: Norman Blake pone nota a los discos de Teenage Fanclub

Hay dos tipos de fans de las guitarras, los que piensan que Teenage Fanclub son el mejor grupo del mundo y los que piensan que son el segundo mejor.
5.12.16

Foto vía.

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Teenage Fanclub puede ser "el mejor grupo del mundo" o "el segundo mejor grupo del mundo". Depende de a quién le preguntes. Al parecer, Kurt Cobain se decidió por la primera opción, mientras que Liam Gallagher seguro que diría lo segundo (el segundo después de su grupo Oasis, por supuesto). Pero hay algo que está claro, sea como sea, Teenage Fanclub es uno de los mejores grupos del mundo. Y durante las últimas tres décadas, la banda de Glasgow se ha resistido a varias tendencias (grunge, rap-rock, Britpop) para crear el pop de guitarras más maravilloso que hemos escuchado. Aunque no necesitaban la ayuda de nadie para triunfar, los hemos visto acompañados de nombres tan increíbles como Nirvana, cuando se fueron de gira con ellos en pleno auge del Nevermind; Alan McGee, saliendo de fiesta con él durante los años más salvajes de Creation Records; grupos como Primal Scream y Oasis y De La Soul, para la grabación de un tema de la banda sonora de Judgement Night.

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Los Fannies —como los llaman de forma cariñosa sus fans— no han sido lo que diríamos prolíficos este siglo. Pero tras una larga espera de seis años, Norman Blake, Gerard Love y Raymond McGinley por fin están de vuelta con un nuevo LP titulado Here, su 11º álbum hasta la fecha. Saben que se lo han tomado con calma. "Con los años, nos lleva más tiempo llegar a la línea de meta", admite Blake. "Tuve que salir del país para trabajar con el disco, y eso se sumó también a que estaba trabajando en otras cosas, como algunos de los otros miembros del grupo. Pero es genial una vez está acabado y podemos volver a salir de gira. Personalmente, creo que es el mejor trabajo que hemos hecho en mucho tiempo. Pero es normal que sea yo el que diga eso, ¿no?".

Mientras disfrutamos de Here, le pedimos a Blake que clasifique sus otros diez discos anteriores, lo que hace encantado a través del teléfono desde su hogar en Kitchener, Ontario, Canadá.

10. Thirteen (1993)

Noisey: ¿Por qué es este el que menos te gusta?
Norman Blake: Diría que las razones son más circunstanciales que musicales. Es un disco que nos llevó mucho, mucho tiempo de acabar. Pero a diferencia de este último, estuvimos en el estudio durante la mayor parte del tiempo. Habíamos estado de gira por todas partes con el Bandwagonesque. Ese disco había sido un gran éxito para nosotros. Pero cometimos la estupidez de volver a casa, descansar un par de semanas y meternos en el estudio en Glasgow para empezar a grabar. Después de tres o cuatro meses, seguíamos en el estudio con unos 80 pedazos de canciones que ni siquiera estaban terminadas. Y a partir de ahí de algún modo acabamos en otro estudio en Manchester, donde pasamos otros dos o tres meses con el material, hasta que conseguimos reducirlo a las canciones que forman Thirteen. Así que no es que tenga algo en contra de esas canciones, pero cuando pienso en la creación de ese disco me viene a la mente una experiencia poco agradable. Me parece que fue un montón de duro trabajo.

Gerard dijo a Melody Maker que este disco era menos sincero "por el tiempo que implicó" y porque tú tratabas de "superar el último disco". ¿Hubo demasiada presión porque el disco anterior había sido un éxito?
Probablemente sí, pero creo que también perdimos un poco el norte. Pasamos demasiado tiempo en el estudio. Es curioso que cites a Gerry porque recuerdo que hicimos una ronda de entrevistas para disco y hablamos sobre lo negativo y poco agradable que fue la experiencia de crear ese disco, y recuerdo que alguien del sello dijo: "¡No digáis eso! ¡Decid que fue de perlas! Aunque lo penséis, ¡no se lo digáis a la gente!". Quizás éramos un poco demasiado sinceros. Creo que lo que pasa es que cuando sale un nuevo disco y sacan una o dos reseñas positivas luego estas se siguen multiplicando. Las frases de esas reseñas originales se citan en otras reseñas. Pero lo que digas sobre ese disco en esas primeras entrevistas puede influir mucho en cómo se reciba el disco, y creo que aprendimos esa lección. Por cierto, ¡el nuevo es un disco fantástico!

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Muchos fans piensan que el disco se llama Thirteen como tributo a Big Star. ¿Es eso cierto?
¿Sabes qué? Ese disco tenía 13 canciones, pero es verdad que escuchábamos mucho a Big Star e incluso tuvimos la oportunidad de conocer y trabajar con Alex [Chilton]. Curiosamente, le caímos bien. No le suele caer bien mucha gente pero nosotros sí. Nos llevamos muy bien con él y nos dijo que le recordábamos a él cuando era joven. No le importaba mucho el negocio y a nosotros tampoco. La influencia de Big Star es muy clara en esa música, junto con otras cosas de esa época, pero la gente pilló lo de Big Star aunque por aquel entonces todavía no eran muy populares. Recuerdo que hicimos una entrevista con el Melody Maker con un tal Steve Sutherland, que resulta que era el editor. Nos preguntó qué música habíamos estado escuchando y cuando le dijimos "Big Star" nos dijo que no los conocía. No conocía ni a Alex Chilton ni a Box Tops. Así que en esa época Big Star era una referencia bastante desconocida.

Háblame de la portada del disco, porque sé que Geffen quería otra cosa.
Tuvimos una conversación formal con alguien del departamento de arte de Geffen que dijo: "Quiero intentar encontrar algo para la portada". Nosotros le dijimos: "Claro, tú mismo. Obviamente, tendremos que ver qué es lo que se te ocurre, pero envíanos algunas ideas". Y unos meses después nos envió una foto de una niña llorando con el rímel corrido sobre la cara y una camiseta blanca con un 13. Así que le dijimos: "Muchas gracias por el esfuerzo pero esto no representa la música". Así que el tipo me llamó cuando estábamos en Londres y me dijo: "Sabéis que hemos gastado mucho dinero con esto". Y le dije: "Mira, no te pedimos que gastaras ni un céntimo, ni tampoco te dijimos que aceptaríamos cualquier cosa que nos enviaras. Tienes que respetar eso". Y nos dijo: "Tengo que decir que si no queréis esta portada, no sé si Geffen estará muy interesado en promocionar vuestro disco". Y le contesté: "¿Sabes qué? Me importa una mierda. No intentes acosarnos para que hagamos algo que no queremos". Pero acabamos teniendo que pagarles diez mil libras porque habían contratado a un fotógrafo, un estudio y modelos y tenían que pagarles.

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Esa idea para la portada es un poco rara.
Fue un poco un error irnos con Geffen. Creo que estaban intentando vendernos a chicas adolescentes. Si te fijas en el vídeo de "The Concept" que hicimos con Douglas Hart, creo que perjudicó un poco la percepción que tenían de nosotros en los Estado Unidos, Geffen estaba intentando vendernos a chicas adolescentes y la generación de la MTV. Todavía éramos un grupo joven, pero creo que la música no gustaba a ese tipo de público.

¿Así que decidisteis poner un balón de básquet con un poco de agua en la portada?
Sí, al final hicimos nosotros la portada, y no es que sea la mejor. Jeff Koons había hecho una obra con un balón de básquet flotando sobre el agua y me gustaba estéticamente, así que pensé en copiarlo porque él hace lo mismo con las ideas de otros. Así que ahí tienes otro punto negativo en relación con Thirteen. Todo el proceso fue un poco de bajón.

9. The King (1991)

Este es un disco que hicimos dentro de Bandwagonesque y lo pongo hacia el final de la lista porque es en el que menos nos centramos. Una noche nos pusimos todos muy pedo, no teníamos más que 22 años y Don Fleming andaba por ahí y dijo: "Vamos a hacer un LP en una noche. Improvisamos unas canciones, hacemos unas versiones y lo juntamos todo". Así que fuimos a ver a Alan McGee y nos dijo que le encantaría sacarlo en una edición limitada con 500 copias. Dijo: "Claro, ¡vamos a hacerlo!", y creo que Creation acabó haciendo 10.000 copias, así que te lo puedes ir encontrando de tanto en tanto. Es un disco, pero de algún modo no es un disco oficial. Me gusta este disco porque me lo pasé bien improvisando. Fue divertido de hacer. En aquella época estábamos mucho más abiertos para hacer algo así que ahora. Ahora no me veo haciendo un King 2.

Se os ha acusado de haber hecho The King apresuradamente para salir de vuestro acuerdo con Matador. ¿Es eso cierto?
No, no es cierto porque nuestro acuerdo con Matador era para un solo disco, que fue A Catholic Education. Teníamos una relación decente con el sello en ese momento, pero la gente andaba soltando esas acusaciones a pesar de ser completamente falsas. En ese punto Creation vino a representarnos en el Reino Unido y hicimos un acuerdo con Geffen. ¿Podríamos habernos quedado con Matador un poco más? Seguramente. Podría haber sido una buena idea. Pero lo que está claro es que necesitábamos pasta, estábamos pelados, éramos jóvenes y teníamos que pagar el alquiler. Así que firmamos un acuerdo y nos dieron algo de pasta para hacer Bandwagonesque. Así que nunca hubo un segundo disco con Matador. Y recuerdo que la gente decía: "Os habéis vendido a una gran discográfica". Pero es algo que encuentro irónico cuando Matador fue comprado por unos seis millones de dólares o algo así. Pero la ruptura con Gerard Cosloy [fundador de Matador Records] es agua pasada.

8. Words Of Wisdom And Hope (2002)

Este fue vuestro disco de colaboración con Jad Fair.
Y está en esta posición no porque no me flipe el disco, porque me encanta —creo que es una de mis cosas preferidas que he hecho—, sino porque de algún modo no es completamente un disco de Teenage Fanclub. Conocía a Jad desde hace años, le conocí a través de Stephen Pastel. En el momento de hacer este disco, Jad acababa de pasar por una ruptura bastante jodida y estuvo girando por Europa y sacando discos. Y cuando volvió a Glasgow, se quedó con mi familia, así que nos hicimos muy amigos. Creo que fue durante un juego de Scrabble y unas copas de vino cuando Jad empezó a hablar de hacer un disco con Teenage Fanclub donde él pondría la voz. Se lo comenté al resto del grupo y en unos días alquilamos un estudio francés.

Jad es un tipo con mucho talento, a pesar de no tocar muy bien ningún instrumento. Sus capacidad de improvisación es increíble. Jad tenía un libro lleno de letras que iba revisando, luego ponía la voz en una toma y la canción estaba lista. Nosotros nos intercambiábamos nuestros instrumentos. Grabamos unas 16 canciones en dos días y con eso tuvimos el disco listo. Todo fue completamente improvisado. Fue muy liberador hacer algo tan rápido. Jad sigue siendo un buen amigo y, de hecho, el año pasado hicimos otro disco juntos.

7. Shadows (2010)

La mayor parte lo hicimos en casa de Raymond y en los estudios Rockfield, lo que es ideal. Lo he puesto en esta posición porque en realidad no tengo nada que decir sobre él.

A mí me parece como una reacción a Man-Made, que fue muy sobrio.
¿Sabes qué? Tienes razón. Gracias. Grabamos gran parte de ese disco en Norfolk. ¿Te acuerdas de The Darkness? Son unos tipos majos. Nos conocimos a través de un amigo en común y Dan de The Darkness era un gran fan de Teenage Fanclub. Se había montado un estudio en su casa en Norfolk. Y resulta que Nick Brine, que nos había ayudado con unos cuantos de nuestros discos, se había convertido en el ingeniero casero del estudio de Dan. Así que nos pareció que era el lugar perfecto para ir. Fuimos para allí y pasamos un buen rato en el este de Inglaterra. Recuerdo estar en Glasgow y alquilar una furgoneta que llenamos con todo el equipo que teníamos. Para Man-Made no cogimos nada, nos fuimos hasta Chicago a casa de John tan solo cargados con nuestras guitarras. Para este cogimos hasta la pila de la cocina. Así que seguramente lo sacamos todo en este disco. Teníamos una expresión que era "desgrabación". Normalmente lo hacemos con discos en los que metemos un montón de cosas, muchas más de las necesarias. Y luego empezamos "desgrabar" lo que sobra. Así que puede que con este no hiciéramos la suficiente "desgravación".

6. Man-Made (2005)

Nos divertimos mucho haciendo este disco. Una vez más, creo que lo único que queríamos era salir completamente del Reino Unido, y nunca antes habíamos grabado un disco en los Estados Unidos. Así que pensamos: "¿Dónde podemos ir? ¿Con quién podríamos trabajar?". Teníamos algunos amigos comunes con John McEntire, y nos molaba su música: Tortoise, su música con Stereolab, todos los proyectos en los que había participado. Así que nos pusimos en contacto con él y nos dijo que viniéramos para allá. Así que para este disco tan solo cogimos unas guitarras y utilizamos en equipo que tenía John, que es un montón. Es un tipo tranquilo que va a lo suyo y te deja desarrollar tu creatividad a su forma, lo que nos gustó mucho. Se aseguró de que todo quedara bien grabado.

Lo hicimos en dos sesiones. La primera vez que fuimos para allí era pleno verano en Chicago, hacía un calor sofocante. Luego volvimos a Inglaterra, fuimos un poco de gira y volvimos a Chicago en Febrero, ¡y fue horrible! No tienes ni idea del frío que puede llegar a hacer en Chicago. Era una locura de frío. Pero la experiencia de hacer este disco con John fue muy divertida. Tenía un libro enorme lleno de menús de restaurantes, y cada noche íbamos a un sitio diferente a comer. Estuvo muy bien ir hasta allí y encontrarnos en un ambiente diferente para hacer el disco.

5. Howdy! (2000)

Howdy también fue divertido. Sony había comprado Creation, o estaba a punto de hacerlo, y Alan McGee se reunió con nosotros en privado y nos dijo: "Mirad, voy a asegurarme de que las cosas vayan bien para vuestro próximo disco. Voy a asegurarme de que Sony lo saque y consigáis un buen trato". Sorprendentemente, nos ofrecieron un contrato para dos discos, sabiendo que la cosa iría rápido. Cuando tuvimos Howdy listo, Creation había desaparecido, pero pudimos sacar el disco. Sony tenía que quedarse con el disco o pagarnos pasta, así que decidió quedarse con él. El segundo disco del contrato fue una recopilación, que fue como un compromiso. No queríamos estar con ellos y ellos tampoco nos querían, así que la recopilación fue una buena forma para acabar con el contrato y darles un disco para que ambas partes quedáramos contentas.

Así que con Howdy tuvimos que trabajar con un sello que nosotros no habíamos escogido para trabajar con él. Fue un periodo muy de transición. Grabamos el disco en el estudio de Dave Gilmour de Pink Floyd. Estaba en un bote en el río Támesis y tenía un equipo alucinante. Por desgracia nunca llegamos a conocer a Dave, y acabamos el disco en los estudios Rockfield en Gales, que es otro sitio muy mítico. Hay una foto muy popular de Lemmy con Hawkwind sentado en una granja, está hecha en Rockfield. Desde el punto de vista musical, el disco tiene una de mis canciones favoritas escritas por mí, se llama "Dumb Dumb Dumb". Me gusta la canción por su estructura.

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Recuerdo que por aquí era un disco difícil de encontrar al principio. Lo tuve que comprar de importación.
Creo que tienes razón. Como Sony no flipaba con nosotros quizás no éramos una de sus prioridades. Creo que éramos el último mono. Seguramente la distribución no fue muy buena y la promoción no fue tan buena como podría haber sido. Supongo que es así como funcionan las cosas. Al final ni siquiera tuvimos productor, lo produjimos nosotros mismos, como hicimos con el último. Así que por desgracia no fue fácil hacer llegar ese disco a todo el mundo.

4. A Catholic Education (1990)

Hicimos este disco con nuestro propio dinero en Glasgow y en Suite 16 en Rochdale, que era propiedad de Peter Hook. No teníamos mucha pasta, eso era realmente cierto. La vecina de Raymond acababa de morir y él había estado cuidando de ella, así que le había dejado su nevera y estufa, que vendimos para pagar las horas de estudio. Grabamos el disco en unos días e incluso llevamos nosotros mismos las cintas originales para ahorrar algo de pasta. También queríamos quedarnos con ellas, por supuesto. Francis Macdonald tocó la batería en este disco. Teníamos material suficiente para un disco, pero no acabábamos de estar contentos con él. Y durante ese periodo de transición Francis decidió ir a la universidad, lo que era una sabia idea, así que pillamos a Brendan [O'Hare] y grabamos unas cuantas canciones más en Suite 16 con Brendan tocando. Nos quedamos con un grupo muy guay llamado The Membranes. Fue una buena experiencia y nos costó menos de cien euros hacer ese disco, todo pagado por nosotros.

Así que le di un casete a Stephen de The Pastels, con el que había estado tocando durante una gira Europea cuando tenía 20 años, y él se lo pasó a un tipo llamado Dave Barker, que había tenido un sello llamado Glass Records. A Dave le moló el casete y quiso sacarlo en Paperhouse, y lo hizo. Stephen también le pasó la cinta a Gerard Cosloy, que también quiso sacarlo en Matador, y antes de darnos cuenta el disco había salido y estábamos en Nueva York tocando. La primera noche tocamos en un pequeño local de ensayo donde conocimos a Yo La Tengo y a Steve Shelley, eso fue en 1989. Luego tocamos en el CBGB y fue tan mítico como luego pudimos leer en varios fanzines durante años. Estuvimos quedando con Sonic Youth durante ese viaje. Fue una pasada.

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Este disco era muy ruidoso y sonaba mucho a lo que Sonic Youth estaban haciendo en ese momento.
Sí, era lo que escuchábamos. La música británica no era así en esa época. Muchos grupos utilizaban percusiones entrecortadas por así decirlo. Glasgow parecía que no iba a la par con Londres. Calvin Johnson era colega nuestro, conocíamos a más gente en Olympia y New York que en Londres. En Londres conocíamos a gente como Loop y The Valentines, pero la mayoría de nuestros colegas estaban en los EE. UU. en esa época. Era un poco raro. Creo que en ese disco también se nota un poco la influencia de Neil Young, nos flipa. Hay un par de temas instrumentales con una clara influencia de Neil Young.

3. Bandwagonesque (1991)

Creo que mucha gente espera que este disco sea tu número uno.
Bueno, tuvo bastante éxito. Nos dio la oportunidad de girar por todo el mundo: fuimos a Australia, EE. UU. y Japón por primera vez. Y nos acercó a un público mucho más grande. También fue una experiencia agradable. Lo hicimos en Liverpool y creo que conseguimos mucho de lo que pretendíamos. Trabajamos con Don Fleming, y le habíamos conocido a través de un tal Dave Barker, que había sacado nuestro primer disco. Don tocaba en Gumball, que hacían pop ruidoso al estilo de Sonic Youth, así que nos molaba lo mismo. Creo que intentamos copiar ese sonido, sobre todo con el primer disco. Pero Don nos había escuchado cantando harmonías y nos dijo: "¿Por qué no hacéis eso? Ahora mismo no hay nadie que haga eso. Todo el mundo hace pop ruidoso de guitarras, eso está chupado. Pero no hay muchos grupos con esas harmonías. Mirad a ver qué podéis sacar". Y fue un buen consejo. Don no tenía mucha práctica. Le gustaba juguetear, pero también dar algunas direcciones, y su consejo nos acercó a un público más amplio.

SPIN nombró Bandwagonesque disco del año en 1991, así que superó a Nevermind, Achtung Baby y Loveless. ¿Os sorprendió?
Nos sorprendió un poco hasta que descubrimos que el editor de las reseñas en aquel momento era Steven Daly, que había sido batería de Orange Juice, nuestro grupo favorito de Glasgow. Cuando descubrimos que era él el editor, pensamos que habría tenido cierta influencia en la decisión. Pero no, a la crítica de los EE. UU. le gustaba ese disco, y creo que Geffen esperaba que se vendiera como churros porque conocíamos bastante bien a los tipos de Nirvana. Habíamos estado de gira con ellos por Europa durante su gira del Nevermind, que fue una experiencia flipante, pudimos ser testigos de ese fenómeno. Pero les habíamos conocido antes, cuando todavía no eran tan grandes. Nos juntamos con ellos y tocamos unos conciertos juntos. Recuerdo que en esa época estaba nuestro disco, el Nevermind y Loveless de My Bloody Valentine. Supongo que tenían que escoger alguno, ¿no? Y quizás escoger algo que fuera un pelín más exótico era una opción atractiva para los periodistas. A todo el mundo le gusta lo exótico. Y, ahora ya no tanto, pero en esa época los EE. UU. estaban enamorados de los británicos. Quizás eso también explica que SPIN escogiera este disco como disco del año. Creo que a mucha gente le cabreó que Nevermind no ocupara este puesto, pero así son las cosas, ¿no? ¿Por qué no nos tenía que tocar a nosotros?

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¿Qué recuerdas de vuestra actuación en Saturday Night Live?
Recuerdo que el equipo era súper respetuoso y fue muy amable con nosotros. Eran muy profesionales, pero también recuerdo que nosotros no teníamos mucha idea de qué iba la cosa porque el programa no se veían en Inglaterra cuando éramos chavales. Yo no tenía ni idea de qué iba. Así que recuerdo que Don Fleming vino con nosotros y que nosotros pensábamos que no era más que otra actuación en la tele. Me gustó que tocáramos en vivo y listo. Hay algo emocionante de salir en la tele en vivo. Recuerdo que Mike Myers era un tipo majo y estuve charlando con él, nos dijo que tiene familia en Escocia. Fue una experiencia muy divertida.

Háblame de "God bless my cotton socks. I am wearing a blue shirt".
¿Qué es eso?

Al parecer es lo que se escucha cuando reproduces la canción "Satan" al revés.
¿En serio? Que bueno. De hecho, me suena de algo. Creo que nuestro batería en aquella época, Brendan, que lo dijo. Es un tipo con mucha gracia.

2. Songs from Northern Britain (1997)

Creo que hasta aquí habíamos tenido bastante buena racha. Todo el mundo estaba contento, nuestras giras habían sido un éxito y habíamos escrito un montón canciones. Una vez más, no queríamos invertir demasiado tiempo en este disco, así que lo grabamos en Londres en Air Studios, el estudio de George Martin, y esa también fue una buena experiencia. Siempre intentábamos salir de Glasgow para grabar en diferentes ciudades. Con Thirteen habíamos aprendido que era un error quedarse en Glasgow, y parte de la razón era que allí estábamos en nuestra zona de confort y podíamos volver a casa cada noche. Nos gusta pensar en la creación de un disco como si fuera una especie de evento. Así que este es nuestro disco londinense. "I Don't Want Control Of You" es una de mis canciones favoritas escritas por mí, todavía disfruto tocándola, conseguí lo que quería para ella, me gusta que tenga ese cambio clave. Como músico y compositor, creo que he llegado a conseguir bastante bien plasmar lo que tengo en mi cabeza. También me mola mucho la portada de este disco. Un amigo nuestro, Donald Milne, con el que seguimos trabajando, hizo todas las fotos del disco y de los singles. Todas ellas están relacionadas entre sí, son de un pequeño viaje a través de Escocia, fue muy divertido.

Además tengo una buena historia sobre este disco. Cuando estábamos trabajando en el piso de arriba de Air Studios, debajo de nosotros estaban Oasis haciendo Be Here Now, y un día Liam vino a nuestra sala y nos pidió que bajáramos a escuchar el disco. Liam es un gran anfitrión. Bajamos a la sala y escuchamos un montón de ruido que venia desde su estudio y resulta que estaban mezclando el disco en un sistema de sonido en vivo, y estaban trabajando con Owen Morris, que también está bastante chalado. Liam nos hizo sentar al fondo de la sala y nos dio unas cervezas, y luego hizo que Owen reprodujera el disco de principio a fin. Liam estaba todo emocionado y decía: "¡Escuchad a nuestro chico en el solo de guitarra!", y se ponía a tocar la guitarra en el aire sobre las partes de Noel. Fue una noche muy entretenida, no paraba de traernos cerveza y cantar el disco para nosotros.

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Supongo que eso fue en la misma época en la que dijo que Teenage Fanclub era "el segundo mejor grupo del mundo".
Sí, eso fue una pasada. Me dijo: "Gran grupo, gran grupo. ¡El segundo mejor grupo del mundo!" [Risas] Pensé que era un buen cumplido. Es un buen tipo ese Liam.

El título, Songs from Northern Britain, parecía como que se mofaba del Britpop.
Sí, porque creo que no nos sentíamos parte de eso. No éramos un grupo de Londres y todo eso del Britpop estaba muy centrado en Londres. Incluso Oasis, que eran de Manchester, vivían en Londres, y nosotros no nos sentíamos parte de ello. No tenía nada que ver con la independencia de Escocia, solo pensamos que sonaba gracioso. Nadie se refiere a Escocia como "El norte de Bretaña", aunque técnicamente lo es, pero era una forma de distanciarnos un poco del Britpop. Es verdad que teníamos mucho en común con muchos de esos grupos, como Pulp, pero no sentíamos que formábamos parte de ese movimiento.

1. Grand Prix (1995)

Ya habías dicho antes que este era tu disco favorito.
Oh Dios. Para mí es el disco más importante porque fue ahí cuando conocí a mi mujer, Christa. También fue el periodo más importante de mi vida, porque todavía seguimos juntos y tenemos un hijo. Hay muchas razones, pero la más importante es que conocí a mi mujer mientras estábamos haciendo Grand Prix. Ella es canadiense, pero en esa época trabajaba de empleada en los estudios Manor en Oxford, donde hicimos el disco. Básicamente, me presenté en la puerta a mi regreso desde Francia, donde habíamos estado quedándonos en casa de la que entonces era mi novia. Pasamos seis semanas en Manor, lo que estuvo muy bien porque es un gran estudio donde se han hecho algunos discos alucinantes. En ese momento el dueño era Richard Branson.

Lo hicimos después de Thirteen, y aunque habíamos tenido algunas buenas críticas y, en general, había sido una experiencia muy buena, el disco no se había recibido tan bien como Bandwagonesque. Pero con Grand Prix creo que teníamos la impresión de que teníamos algo que demostrar. Sabíamos que teníamos un buen disco, así que lo enfocamos de una forma diferente. Nos dimos solo seis semanas para trabajar con él, y cogimos solo lo que necesitábamos, que eran unas 13 o 14 canciones. Yo me había enamorado de Christa, que se convirtió en mi musa y me dio buenas ideas para las letras. Y algunas de nuestras mejores canciones están en ese disco.

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Grand Prix tuvo una buena publicidad en una publicación musical.
Sí, en ese momento estábamos con Creation en Inglaterra, y Alan [McGee] es muy buen amigo nuestro. Gastaba dinero en ideas de forma aleatoria. Entonces apareció una crítica, creo que en Melody Maker, que nos ponía a parir. El tipo odiaba el grupo, pero todas las otras críticas habían sido buenas. Así que pensamos: "¿Cómo podemos devolvérsela a Melody Maker?" Y lo que hicimos fue, con la ayuda de Creation, coger la última página del Melody Maker y poner diez citas que decían cosas como "un disco alucinante" y "disco del año" y luego pusimos su cita que decía algo así como: "deberíamos lanzar este grupo a la basura de la historia". Nos basamos en un anuncio de comidas para gatos de los 70 que decía: "Nueve de diez gatos prefieren Whiskas", así que cogimos las diez citas y escribimos: "Nueve de diez gatos prefieren Teenage Fanclub". Creation tuvo que pagar más de 3000 euros para publicar eso, pero fue una forma genial de enviarlos a la mierda.

El mejor grupo del mundo va estar girando por España a finales de invierno y en primavera:

22 de febrero en ZARAGOZA (Sala Oasis)

23 de febrero en MADRID (Sala La Riviera)

24 de febrero en BILBAO (Kafe Antzokia)

31 de mayo al 4 de junio en BARCELONA (Primavera Sound Festival)

Traducido por Rosa Gregori.