
Publicidad

Aguirre conquistando con la mirada a Trancas y Barrancas
Publicidad
Pero claro, hace falta algo más que buenas intenciones para dar el pego en tantos, y tan variados, escenarios. Si nadie más que Barack Obama se atreve a comerse una hamburguesa con las manos es porque sólo él puede hacerlo sin parecer el presentador de Crónicas carnívoras.A pesar del salto a la pequeña pantalla de nuestros políticos, existe un formato que se les resiste. Se trata de los programas de humor. Mientras que Barack Obama no dudó en sentarse en el plató de Jimmy Kimmel y Sarah Palin hizo lo propio en el Saturday Night Live para enfrentarse al personaje que la parodia, en España apenas hay políticos dispuestos a compartir plano con Andreu Buenafuente o José Mota, por poner dos ejemplos.Para eso hace falta mucho sentido del humor, saber reírse de sí mismo y mucha cintura para encajar los golpes y nadie se ha atrevido hasta el momento. Porque en un escenario así uno puede salir mal parado, y los políticos hasta ahora no se la han querido jugar ¿Lo veremos de aquí al 24M?The science of the lambs: understanding David Cameron's farmyard photos http://t.co/2phbqWuIEt
— ASA Animals&Society (@Animals_Society) April 10, 2015