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En Chile la única forma de abortar y no terminar en la cárcel es teniendo un accidente o algo que se le parezca

Una campaña proaborto denuncia la dura situación para las mujeres chilenas y presenta tres escenarios simulados en los que se puede interrumpir el embarazo "accidentalmente".
2.6.15

"Camina distraída junto al semáforo, espera, y justo cuando esté a punto de pasar a color amarillo elige un auto que aumente notoriamente su velocidad". Son las palabras de una actriz que interpreta a una joven mujer embarazada antes de lanzarse a la calle. El video se ha vuelto viral en todo Chile.

"Asegúrate de chocar de frente, — estómago: parachoques—, y luego cruza".

Las violentas imágenes están deliberadamente simuladas. Forman parte de una serie de videos etiquetados bajo el título "Clases magistrales para abortar" y están inspiradas en los videos de tutoriales online. La intención de estos trabajos no es otra que denunciar la ley chilena contra el aborto, que es considerada una de las más restrictivas del mundo.

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"En Chile el aborto accidental es la única clase de aborto que no se considera delito". Esa es la leyenda que pone broche a los tres controvertidos videos en los que se muestran escenarios simulados para interrumpir el embarazo "accidentalmente": arrojarse contra los carros, hacerlo escaleras abajo o dejarse caer en plancha sobre un hidrante.

Miles Chile, la organización que ha impulsado la polémica campaña, afirma haberlo hecho para promover la misión de proteger los derechos de reproducción de la mujer.

Claudia Dides, la directora de la organización, explicó que más allá de las incontables mujeres que padecen la prohibición absoluta de abortar en Chile, ella también ha sido una víctima.

"Me he practicado dos abortos clandestinos", declaró Dides en una entrevista concedida a la agencia EFE. Lo hizo por cuestiones de salud. "Es una tortura lo que les están haciendo a las mujeres chilenas por no poder abortar de manera legal y segura".

Mientras Chile debate una propuesta de ley introducida en enero para despenalizar el aborto por razones terapéuticas, la organización Miles Chile espera llevar a los legisladores a que aprueben el proyecto. La idea es denunciar públicamente lo absurda que es la situación a la que se enfrentan muchísimas mujeres en Chile, a las que se ha desposeído de su derecho a decidir.

"A las mujeres nos tratan como si fuéramos delincuentes", dijo Dides. "A ninguna le gusta abortar. Nadie sale feliz de eso, es una decisión compleja".

El aborto terapéutico estuvo consentido en el país andino entre 1931 y 1989. La práctica volvió a ser criminalizada por la dictadura militar de Pinochet. Décadas después, muchos chilenos y chilenas tienen la esperanza de ver cómo cambia la ley actual.

A pesar de enfrentarse a una oposición severa, la propuesta de ley ha sido apoyada por la presidenta, Michelle Bachelet (primera mujer que preside el país, actualmente en su segundo mandato). Si se aprueba se legalizará el aborto, como en Colombia, en determinadas circunstancias: cuando el feto padece malformaciones o es improbable que sobreviva, en casos de violación y en los casos en los que el embarazo pone en peligro la vida de la madre.

Por otro lado, algunos grupos internacionales que abogan por el respeto a los Derechos Humanos hicieron sonar las alarmas esta semana sobre las restricciones para abortar con las que se encuentran las mujeres en el católico continente suramericano. En un comunicado emitido el jueves, Amnistía Internacional proclamaba que las leyes sobre el aborto del continente están caducadas, son discriminatorias y "draconianas".

Entre los casos que han salido a la luz, destaca el de una niña paraguaya de diez años que ha sido obligada a seguir adelante con su embarazo hasta el final — provocado por las múltiples violaciones a las que, presuntamente, le sometía su padrastro —, aún cuando existen riesgos para la niña. El caso se ha encontrado con el desprecio de la comunidad internacional y las organizaciones pro derechos humanos han intentado, sin éxito, forzar la intervención del gobierno.

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Argentina, donde las leyes son menos restrictivas que en otros países latinoamericanos, también ha sido criticada. La principal causa de mortalidad entre las mujeres argentinas son las complicaciones padecidas durante la práctica de abortos clandestinos. Son casi el 30 por ciento de los casos.

El Salvador también ha sido criticado por encarcelar a mujeres que han padecido abortos espontáneos y otros "delitos relacionados con el embarazo".

"Para mayor sorpresa, la prohibición [en El Salvador] se extiende también a casos en los que la vida de la mujer embarazada está en riesgo", declaró Amnistía Internacional en un comunicado. "Aquellas que están demasiado enfermas como para soportar un embarazo entero se enfrentan a una situación imposible que las deja entre la espada y la pared: o terminan en la cárcel por haber tenido un aborto o a la pena de muerte si no hacen nada".

Amnistía Internacional ha hecho un llamado para que se impulsen drásticas reformas para la ley del aborto en Latinoamérica. Actualmente existen siete países en la zona donde el aborto está completamente prohibido: República Dominicana, Haití, Honduras, Nicaragua, Surinam y Chile.

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