Desde Japón hasta China y Taiwán, hay muchos tipos de hot pot, todos con su encanto.
Todos pensamos que el hot pot es un platillo que sólo se come en restaurantes asiáticos, pero la verdad es que se puede comer en cualquier casa. De hecho, es muy fácil de hacer: todo comienza con un buen caldo de huesos de res y puerco, luego unas cuantas salsas caseras, un montón de verduras y carnes frescas seguidas por los fideos, y ¡listo!
Sue Chan nos muestra cómo hacer este platillo de invierno que calentará la cocina, los estómagos y los corazones de todos.