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fútbol 'real'

De reyes y fútbol: ¿por qué mi equipo es "Real"?

¿A quién se le ocurrió que un equipo de fútbol podía ser 'Real'? ¿Cuándo empezaron los clubes a recibir esa denominación? Investigamos el origen de esta curiosa tradición.

por Brais Iglesias
18 Enero 2016, 12:15pm

Foto de Juan Medina, Reuters

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¿Tiene apellido vuestro club de fútbol favorito? Si sois del Sporting, el Atlético o el Racing, sabréis de lo que estoy hablando. De hecho, hay cientos de casos de este tipo en la pirámide del balompié español, desde la superélite hasta las competiciones de barrio. Existe, no obstante, una categoría concreta que suele sorprender a los futboleros de otros países: los clubes "Reales".

¿De dónde viene el título de "Real" para los clubes de fútbol? ¿A quién se le ocurrió? ¿Por qué es tan frecuente en España y tan poco en otros países? ¿A qué huelen las nubes? Vale, la última pregunta se me ha escapado, pero intentaré responder a las otras en este artículo.

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Para descubrir el origen del término "Real" debemos viajar en el tiempo hacia principios del siglo XX, cuando el rey Alfonso XIII —el bisabuelo de Felipe— ocupaba el trono. Durante su reinado, que duró de 1886 a 1931, se fundaron la inmensa mayor parte de clubes de fútbol de nuestro país... y resulta que Alfonso salió muy futbolero, así que empezó a repartir "realismo" a diestro y siniestro.

¿Qué necesito para que mi club sea "Real"?

Imaginemos que vivimos en la España de hace cien años, que acabamos de fundar un club y que queremos que lleve el título de "Real" —algo que en esa época ocurría bastante más que ahora, por cierto—. El proceso a seguir es el siguiente: debemos solicitarlo a la Casa Real y seguir una serie de trámites burocráticos.

Primero, necesitamos el aval del rey. Para agilizarlo podemos pedir al monarca que acepte la Presidencia de Honor de nuestro club: no es un paso imprescindible, pero las opciones de conseguir nuestro ansiado título se multiplicarán.

Alfonso XIII —segundo por la derecha, con bigote— en París en 1913, probablemente planteándose ir a ver un partido del PSG pero dándose cuenta de que en esa época el club de Zlatan aún no existía. Imagen vía WikiMedia Commons.

Una vez hecho esto, necesitamos realizar una petición formal a la Casa Real. Para ello debemos ponernos en contacto con el estamento de manera oficial —no vale con mandar un fax informal... máxime si tenemos en cuenta que en esa época aún no tenían— y solicitar el derecho a utilizar la denominación. La Casa Real solía responder bien aceptando o rechazando la petición o bien pidiendo más información, como por ejemplo el número de socios del club.

Una vez recibida toda la documentación solicitada, la Casa Real evaluaba caso por caso y acto seguido comunicaba de manera oficial al club la decisión final, que en la inmensa mayoría de los casos era afirmativa.

Más de un siglo de 'Realeza'

Al consultar el Archivo General de Palacio, encontramos los expedientes de concesión del Título Real a clubes y federaciones deportivas, así como las fechas de cada solicitud: el expediente más antiguo de aceptación del título de Real data de 1908 y tiene como protagonistas a dos clubes coruñeses, el Club Deportivo de la Sala Calvet y la Sociedad Deportiva Club Coruña, germen de lo que actualmente conocemos como Real Club Deportivo de la Coruña. Ambos clubes realizaron los trámites a través del mismo representante: Gabino Bugallal y Araujo, diputado a Cortes por Ourense, que fue la persona que solicitó formalmente la distinción por escrito a la Casa Real en nombre de las dos directivas.

Unos años más tarde, en 1910, la Sociedad de San Sebastián y la Sociedad de Fútbol de Santander obtendrían la distinción. El Club Deportivo Español de Barcelona tendría que esperar hasta 1912 para conseguirlo: para ello fue necesaria la intervención del conde de Maceda, Baltasar de Losada y Torres, un noble muy próximo a la familia real.

En 1914 llegaría el turno del Vigo Sporting Club, club embrionario del Real Club Celta de Vigo; en este caso fue Ángel Urzaiz y Cuesta, diputado por Vigo, quien medió para conseguir el título. Ese mismo año, y gracias a la gestión directa del presidente de la entidad, el rey Alfonso XIII otorgó el título de Real al Betis Foot-Ball Club, posteriormente rebautizado como Real Betis Balompié.

Si sois tan listos como Rafael Van der Vaart, quizás logréis que el Real Betis os fiche y podáis pasar una temporada cómodamente sentados en su banquillo. Foto de Marcelo del Pozo, Reuters.

Como se puede observar, la intervención de figuras del mundo de la política o nobleza era clave a la hora de conseguir la distinción de Real. Cabe decir, no obstante, que el título de Real se concedió a la mayor parte de clubes de fútbol que lo solicitaron, incluyendo el Real Unión de Irún (1915), la ya extinta Real Sociedad Gimnástica Española (1916) o, por supuesto, el Real Madrid Club de Fútbol (1920).

En 1931, tras la proclamación de la II República, el título de 'Real' desapareció del nombre de los clubes y de sus escudos. El propio Real Madrid, por ejemplo, pasó a denominarse Madrid CF y eliminó la corona de su escudo oficial. El triunfo del franquismo en la Guerra Civil trajo consigo la restauración del título 'Real'... y una coletilla curiosa: se forzó a los clubes a españolizarse el nombre, de modo que términos extranjeros como "Racing", "Sporting" o "Athletic" tuvieron que ser reemplazados. Esta medida afectó a clubes como el Real Racing Club de Santander, el Real Sporting de Gijón o el Athletic Club de Bilbao, que pasaron a denominarse Real Santander, Real Gijón o —ojo— Atlético de Bilbao durante este periodo.

La mayoría de estos clubes, no obstante, fueron progresivamente recuperando sus denominaciones clásicas con referencias anglosajonas durante las décadas posteriores, bien por bula federativa durante la década de los cincuenta o bien con el regreso de la democracia a finales de los setenta.

El atlético Jackson Martinez, lucha por el balón con Bernardo Espinosa del Real Sporting de Gijón. El club asturiano tiene tanto la denominación 'Real' como el vocablo inglés original. Foto de Susana Vera, Reuters.

Fuera de nuestro país, ver a equipos 'Reales' es poco habitual... exceptuando un caso muy particular: el Real España. Se trata de uno de los equipos de fútbol más populares de Honduras, que obtuvo la distinción real en 1977 de manos del rey Juan Carlos I: se trata del único club de futbol del continente americano que ostenta esta condición —aparte del Real Salt Lake City de la MLS, claro, pero dijéramos que esos no pidieron permiso para adjudicarse el título—.

A todo esto, si acabáis de fundar un club y queréis que sea Real, aún estáis a tiempo: los ejemplos del Real Club Deportivo Carabanchel (1997), el Real Aranjuez Club de Fútbol (1998) o el Real Club Deportivo Gara (2012) demuestran que aún es posible solicitar el título. En caso afirmativo, podréis incluir también la corona encima del escudo, cosa que siempre queda fina.

Sigue al autor en Twitter: @bricepinkfloyd