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Los dulces con sabor a 'brunch' son aterradores

No hay nada mejor que estos novedosos dulces para los niños disfrazados que piden golosinas.

Los químicos de alimentos pueden inventar cosas muy excéntricas.

Desde papitas sabor miel con mantequilla hasta fideos secos que saben a tortuga y aleta de tiburón pasando por fideos udon fluorescentes, no faltan los científicos locos o las compañías de snacks que buscan usar los artilugios y engaños de la química del sabor para intensificar nuestra experiencia culinaria.

Ahora Brach's, el fabricante del dulce de maíz, va más allá de la locura en sus creaciones distintivas para Halloween, al inventar un híbrido del brunch. En cuanto empiece el otoño, podrás conseguir las bolsitas de dulces con sabor a pan francés y miel de maple; waffles y fresas; chispas de chocolate y hot cakes (aparentemente, alguien olvidó las mimosas). Al parecer todos estos sabores son básicamente eufemismos de bastante azúcar y saborizantes artificiales.

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Los dulces de esta producción limitada costarán tres dólares y estarán disponibles exclusivamente en la tienda Target. ¿Quién dice que el brunch tiene que ser costoso y con alcohol? Si bien ya puedes conseguir dulces de maíz sabor a calabaza, S'mores y caramelo, esta es la primera vez que Brach's se aventura a hacer una especie de suplementos alimenticios. Y las opiniones están divididas, por decir lo menos.

These are sooooooo good. Brunch flavored candy corn. pic.twitter.com/kzy8gXlgEM

— Dilla (@E_Dilla) August 30, 2016

Any candy corn is disgusting. Brunch-flavored candy corn is sacrilege. Those who consume it are cursed. https://t.co/d8h6fXLnbF — Drew Garabo (@DrewOnTheRadio) September 8, 2016

De modo que, si este próximo Halloween un montón de chamacos disfrazados se presenta a tu puerta, amenazando con el clásico "calaverita o travesura" y realmente quieres asustarlos, lo mejor es que les des una bolsa de dulces de maíz que parecen dientes humanos con sabor a brunch. Es básicamente el Frankestein de la química de los alimentos.

Vas a hacer que se caguen de miedo.