Salud

Los beneficios científicos y personales de masturbarse

Los pocos estudios psicológicos que se han hecho sugieren que podría aliviar la ansiedad y fertilizar (por así decirlo) tu imaginación.
20.1.17
Foto vía el usuario de Wikimedia Commons, Bernard Dupont.

El año pasado, mis colegas en Reino Unido publicaron un artículo que exaltaba las virtudes de no masturbarse, aunque eran algo limitadas: un ligero aumento en la productividad, aparentemente provocado por una disminución en la culpa. Con la ayuda de Jim Pfaus, un neurocientífico de la Universidad de Concordia que estudia la excitación sexual, el texto concluyó que dejar de masturbarse sería una novedad interesante, pero probablemente tendrías una recaída rápida, lo cual no es un gran problema.

Pero ¿qué pasa con el otro lado de la moneda? Tengo pareja, y mi muy afortunada situación romántica significa que rara vez tengo la necesidad de hacerme una chaqueta estos días. Me siento bien, pero darme cuenta de esto despertó mi curiosidad: ¿Me estoy perdiendo de algo? ¿Masturbarse es un hábito saludable?

Para averiguarlo, volví a contactar a Pfaus. Me dijo que hay una escasez de datos útiles sobre masturbación y me ayudó a mirar el tema a través de la lente del sentido común de un científico.

VICE: Estoy tratando de averiguar si masturbarse es bueno para ti. Buscando en Google, vi una gran cantidad de información contradictoria, y algunos mitos obvios. Eres un científico que estudia esto. ¿Cuál es la verdad?
Jim Pfaus: No vas a contagiarte de una ITS. Es quizás el mayor beneficio a la salud que, por definición, conlleva esta actividad sexual solitaria.

¿Por qué no hay más información científica sobre la masturbación?
No hay buena información científica disponible. Ese es el problema. No puedes hacer que los consejos de revisión institucionales te den la autorización para ver a la gente masturbarse. Y tienes que confiar en la autoproyección de las personas cuando se trata de hacerles preguntas sobre cuántas veces a la semana se masturban, y tratar de hacer una correlación con los problemas de salud.

¿Y qué buenas noticias hay en eso?
Lo que pude encontrar en los últimos dos años es que la gente que se masturba con más frecuencia —y lo admite abiertamente—, tiene una visión más liberal del sexo y la sexualidad. Las mujeres que se masturban con más frecuencia suelen tener más parejas sexuales, pero también tienen más confianza en su actividad sexual. Parecen conocer mejor sus zonas erógenas. Con los hombres no ocurre, porque todo se trata siempre de nuestro pene, y no tanto de nuestros pezones, así que no visitamos otras zonas además de nuestros miembros. Pero ciertamente, si nos masturbamos con más frecuencia conocemos mejor nuestro pene que los que no lo hacen.

¿Hay alguna manera de ver los beneficios reales de ese autoconocimiento? Digamos, en comparación con las repercusiones de la falta de autoconocimiento?
Sólo podemos suponer lo que sucedería. Si una mujer no se toca por ninguna razón, y por ejemplo fue criada en un hogar muy religioso, en el cual le decían que tocarse a sí misma era malo y que iba a ir al infierno, si crees en eso y no te tocas, tendrás un pésimo sentido de la autoestima sexual.

Ok, así que tal vez mejora tu autoestima. ¿Qué pasa con el alivio de la ansiedad? Cuando hablaste con mis colegas en el Reino Unido, mencionaste que la masturbación ayuda a la gente a relajarse. ¿Está respaldado por datos?
Es totalmente anecdótico. Aparece en el reporte del Instituto Kinsey. Masters y Johnson dicen que ocurre. Todo eso proviene de sus pacientes y clientes.

¿Se han hecho pruebas al respecto?
Irv Binik de la Universidad de McGill tiene un cuestionario sobre orgasmos. Tiene todos estos adjetivos diferentes, y en una escala del uno al cinco tienes que responder "¿Qué tan bien se relaciona esta palabra con tu sentido normativo del orgasmo?". Para probar tu estado de relajación tendrías que medir los orgasmos y pensar "cuando el orgasmo hace esto, ¿reduce la ansiedad?"

¿Existe alguien que haya hecho pruebas que traten el tema de la ansiedad?
Barry Komisaruk, de la Universidad de Rutgers, hizo un estudio que se publicó en 1986, el cual encontró que el umbral de dolor de las mujeres se elevó dramáticamente después del orgasmo y no antes de éste. Así que cuando las mujeres tienen orgasmos, sus umbrales de dolor suben, porque los orgasmos tienen un efecto analgésico. Eso es algo real.

¿Podemos llamar a eso un beneficio para la salud?
No, pero se deduce de la activación de los opioides que tu umbral de dolor se incrementaría.

Ok, pero ¿hay otros aspectos de este efecto opioide que podamos suponer que son benéficos? 
Opioides y serotonina. Existen cuestiones como dormir; mucha gente se masturba para poder dormir. Informes anecdóticos de Kinsey, Masters, Johnson y otros señalan que mucha gente se masturba para poder dormir; la sacas, la jalas, te vienes, y pum, ya puedes dormir. Pero eso es debido al aumento de la serotonina que se libera. La serotonina te hace dormir profundamente.

"Ahí es donde el porno puede ser benéfico. La gente mira estas cosas, sea lo que sea: anal, oral, deep throat, venirse en la cara de alguien, y piensan '¡Oh, no sabía que podías hacer eso!'" - Jim Pfaus

Una vez más, cuando hablaste con mis colegas del Reino Unido, hablaste de la forma en que fantasear puede beneficiar a la imaginación sexual de las personas. ¿Cómo funciona?
Si quitas el porno, ¿qué pasa? Si es tu única forma de fantasía, puede ser un poco difícil. Puedes reproducir el porno en tu cabeza, ¿pero, ahora qué? ¿Lo estás reproduciendo con los personajes que te gustan? ¿Personajes de la tienda de abarrotes a la que vas? ¿La mujer divorciada que vive cerca? ¿A quién y qué estás poniendo en esta fantasía? Y las situaciones se vuelven interesantes. Creas situaciones donde hay diferentes roles a partir de eso. No sólo es llevarla a la cama. Soy yo llevándola a un bar y cogiéndomela en un callejón. O yo llevándola a un bar y luego a un hotel de mala muerte que huele a desinfectante… Eso es otra forma de ejercicio. Estás ejercitando tus fantasías sexuales.

Bien, pero ¿cómo la fantasía mejora nuestras vidas?
Esto es exactamente lo que hacen los terapeutas sexuales cuando las parejas aburridas acuden a ellos, donde la idea es aumentar la excitación. Masters y Johnson lo hicieron en los años sesenta. Tenías que ir a San Luis por dos semanas y estar en una habitación con otras personas de tu edad que hablaban sobre sus fantasías sexuales. La terapia sexual intenta excitarte al obligarte a hacer algo que nunca has hecho. Así que en lugar de hacerlo de misionero cada semana en una noche de viernes en completa oscuridad, ahora la idea es hacerlo en el baño, en la cocina, en una hamaca, en los columpios o en la habitación de los niños cuando no están en casa. Sea lo que sea, sólo atrévete a explorarlo.

Entiendo. Así que la fantasía es como un par de lentes que te muestran nuevas y emocionantes maneras de excitarte en el mundo que te rodea?
Exactamente. Ahí es donde el porno puede ser benéfico. La gente mira estas cosas, —sea lo que sea: anal, oral, deep throat, venirse en la cara de alguien, y piensan "¡Oh, no sabía que podías hacer eso!"— y cuando realmente las llevas a cabo y tienes un orgasmo masivo, vas a sentir que es seguro. Porque sabes que te gusta algo que no sabías que te gustaba.

Sigue a Mike Pearl en Twitter .