Cultură

Algunas personas nos dicen como combatir la depresión de domingo en la tarde

"Si todo falla, tomo una pastilla de Tafil un par de horas antes de irme a la cama, para poder conciliar el sueño".
15.1.17

Los domingos en la tarde son una zona extraña en cuanto a los días de la semana. Aunque técnicamente sigue siendo parte del fin, a partir de las cinco o seis ya se siente raro. Es como tiempo muerto; no se puede hacer nada más que esperar y sentir cómo poco a poco se acerca el lunes y todas esas cosas que quedaron pendientes. Durante esas horas de angustia, lo único que queda es recurrir al ocio y al ingenio para distraer la mente de esa carga mental. Le preguntamos a algunas personas qué hacen para combatir esta depresión dominguera:

Sergio, 23

Sinceramente creo que la mejor manera para combatir la ansiedad dominguera siempre tiene que ver con tus placeres favoritos, en mi caso, son cuatro: leer, comer, escuchar música y, la más importante que todas las demás, pendejear. Con pendejear me refiero específicamente a ese agradable ejercicio de hacer las 3 cosas anteriores al mismo tiempo, sin ningún oficio ni obligación, brincando sin respeto a mi atención. En la semana constantemente siento esa culpa de "poder hacer más" si no estuviera medio inclinándome a distraerme con cualquier cosa. Es por eso que el mismo domingo, día del señor, me regodeo con el intenso placer que me causa mi increíble capacidad de hacer muchas cosas sin hacer nada.

Tania, 24

Mi ansiedad de domingo resulta de un círculo vicioso semanal en que mis ojos rojos y lagrimeantes piden un descanso de pantallas. Eso y las noticias diarias que si te importan, saturan. Así que busco actividades que eviten la computadora o televisión. Aunque empiezo exitosamente haciendo quehaceres o yendo por unos esquites, casi siempre termino viendo alguna seriesilla echada en el sillón. Por ahí leí que la sobreestimulación de las pantallas (y contenidos) son una de las razones de insomnio así que cuando mis ojos hacen la conocida protesta de ardor, arreglo la casa hasta que me aburro, preparo unas quesadillas y leo un rato para irme ralentizando. Después de unos sabrosos cabeceos, pongo mi celular en modo avión y a dormir.

Elizabeth, 28

Hago tres cosas religiosamente. Mientras va anocheciendo, voy al gimnasio, sin importar cómo haya estado el día, incluso si tomé unos tragos en la comida. Es la única manera en la que puedo apagar mi mente. Estoy tan clavada con ir al gimnasio los domingos que una vez, un día que mi gimnasio cerró temprano, encontré un gimnasio que abría 24 horas y los convencí de regalarme una sesión gratis para ese momento. Después del gimnasio, escribo algunas notas con cosas que se me ocurren. Las personas que las han visto dicen que parecen notas de rescate por la letra y los rayones.

Un rato después, hago unas palomitas y les echo chispas de chocolate, muchas, hasta que casi sea un tazón de chispas, mientras hago un crucigrama.

Claire, 32

En mi experiencia, el mejor remedio para esa hueva de domingo es una buena cogida. Mi ritual es tomar un buen baño, rasurarme las piernas y arreglarme en lo que llega mi pareja. Me gusta ponerme un collar de cuero, como señal de que estoy lista. A veces me gusta que traiga una caja de herramientas, esposas, un disfraz o algo.

Esperarlo hace que se me olvide que es domingo . Me gusta jugar con el dolor porque me quita de la cabeza la preocupación del día siguiente. Después, es normal cucharear o tomar un baño juntos, y eso hace que se te olvide otro rato.

Álvaro, 30

Por lo general intento mantenerme ocupado los domingos por la noche. Después de hacer tareas domésticas como lavar ropa o una limpieza general del hogar, me pongo a jugar videojuegos en línea con mis amigos (cuando están disponibles, que no siempre es el caso). Es una actividad hasta cierto punto relajante, que además se ha vuelto una especie de terapia grupal; un espacio para desahogarse de las cuestiones triviales o relevantes.

Si ninguno de mis amigos está disponible, perder el tiempo en internet es otra buena opción, aunque prefiero evitar sitios de noticias a esa hora, ya que (usualmente) me genera angustia pensar en todos los problemas locales y globales. Otra actividad que me funciona es ver alguna película o serie en casa, aunque también depende del tipo de género; por lo general una comedia es útil para relajarse. Si todo lo anterior falla, tomo una pastilla de Tafil un par de horas antes de irme a la cama, para poder conciliar el sueño.