Un niño kurdo observa algunos libros sobre los restos en un edificio destruido en la plaza Azadi. Imagen por Maryam Ashrafi.
Un grupo de combatientes de las YPJ y las YPG llevan los ataúdes de combatientes kurdos que murieron durante los enfrentamientos con EI en el frente oriental de Kobane. Imagen por Maryam Ashrafi.
En un cementerio en Kobane el 14 de abril familiares y amigos lloran alrededor de la tumba de Ageri, una miliciana kurda que murió durante los enfrentamientos con Estado Islámico. Imagen por Maryam Ashrafi.
Serda, una combatiente de las YPJ, con un combatiente de las YPG en el pueblo Baghdak, ubicado entre Alepo y Raqqa. Tras la liberación de Kobane, los combatientes de las YPG y las YPJ avanzaron a través del campo, a través de más de 160 aldeas. Imagen por Maryam Ashrafi.
Miembros de las YPJ guardan luto por Ageri, su compañero de combate que fue muerto durante los enfrentamientos con Estado Islámico. Imagen por Maryam Ashrafi.
Ronahit, un luchador de las YPJ, prepara comida en el pueblo Baghdak. Imagen por Maryam Ashrafi.
Un grupo de combatientes de lasYPG y las YPJ bailan en la aldea Baghdak. Imagen por Maryam Ashrafi.
Un nueva combatiente de las YPJ escribe en su diario por la noche en Baghdak. Imagen por Maryam Ashrafi.
Restos de un cráneo de un combatiente de Estado Islámico en la parte trasera de un camión. Tras la liberación de Kobane, se formó un comité para supervisar la operación de limpieza en la ciudad devastada por la guerra. Imagen por Maryam Ashrafi.
Una combatiente de las YPJ mira sobre los escombros tras los combates. Imagen por Maryam Ashrafi.