crimen y drogas

Los narcos marselleses asesinan a sus rivales a través de dispositivos GPS

La policía marsellesa había descubierto los dispositivos de localización pegados a las carrocerías de varias de las últimas víctimas de las guerras territoriales que se han declarado en la capital del crimen del sur de Francia.
Pierre Longeray
Paris, FR
7.4.16
Image via Martin Fisch / Flickr
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Las bandas de narcotraficantes marsellesas son las más violentas de Francia después de las de París. En las últimas semanas sus ajustes de cuentas han revelado que los criminales estarían empleando los mismos métodos que la policía para localizar a sus rivales. La sofisticación de sus dispositivos explicaría la escalada de violencia en el sur de Francia, donde la espiral de asesinatos "ha alcanzado un frenesí más alto que el Everest", en palabras del fiscal general de Marsella, Brice Robin.

Según la emisora francesa RTL, las organizaciones de narcotraficantes del sur emplean ahora GPS para localizar a sus rivales antes de eliminarles, mientras la espiral de violencia sigue escalando. Las fuentes policiales de la ciudad portuaria han declarado a RTL que distintos vehículos pertenecientes a varias de las víctimas asesinadas llevaban dispositivos GPS pegados a sus carrocerías, probablemente colocados por sus asesinos.

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Delseny se refirió al caso de un doble homicidio cometido el pasado 9 de noviembre. Entonces dos personas que viajaban en el interior de un BMW fueron tiroteadas mientras su automóvil salía de un túnel cerca del Puerto Viejo de la ciudad. Según el fiscal marsellés Brice Robin, el asesinato fue producto de la guerra territorial que están librando los narcos marselleses.

Sucede que los GPS se pueden adquirir a través de distintas empresas francesas. Y que todos los modelos son, más o menos, igual de precisos y discretos. Los modelos más básicos costarían entre 200 y 500 euros y pueden adquirirse online. Muchos de los dispositivos son sumergibles y se pueden pegar fácilmente a cualquier vehículo puesto que son imantados.

Según señala la página web de uno de los vendedores, no existe ninguna ley en Francia que "prohíba la venta, la posesión o el uso de dispositivos localizadores GPS". Sin embargo, la web advierte que "el uso de dispositivos de localización sin el conocimiento de la persona rastreada están prohibidos y son punibles. Quienes lo hagan, ya sea en un contexto familiar o profesional, se exponen a ser castigados con una multa o, incluso, con una pena de prisión".

Las empresas de transporte utilizan a menudo tecnologías GPS para tener controlados a sus conductores. En algunas ocasiones, son los particulares quienes los pegan a sus vehículos para poderlos localizar en caso de hurto. En Marsella, los asesinos o sus cómplices los colocan debajo de los vehículos de sus enemigos, les localizan, y saltan a la acción siempre que se encuentren en el lugar adecuado para atacar.

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Este fin de semana la violencia de las pandillas marsellesas volvió a ocupar las portadas de todos los medios de comunicación, después de que 4 personas muriesen y otras tres resultaran heridas en sendos violentos episodios.

El sábado, sobre las diez de la noche, dos o tres individuos provistos de armas automáticas irrumpieron en una tienda de comestibles de la barriada de Bassens, al norte de la ciudad. En el tiroteo subsiguiente fallecieron tres jóvenes de entre 20 y 30 años que se habían concentrado en la tienda para ver por televisión el partido de fútbol que enfrentaba al Barcelona y al Real Madrid. Una de las víctimas no tenía nada que ver con la situación, más allá de estar en el lugar equivocado en el momento inadecuado.

El lunes las autoridades encontraron el cadáver otra víctima en el condominio de viviendas de protección oficial de Paternelle, también situado al norte de la ciudad. La víctima, de 50 años de edad, murió como consecuencia de múltiples disparos de bala en el pecho. Robin compareció en rueda de prensa horas después y señaló que la víctima había acudido al barrio en compañía de su jefe para comprar drogas. El delincuente en cuestión había sido condenado a 17 años de prisión por asesinato en 2001, y es muy posible que alguien vengara el crimen que cometió hace casi dos décadas, según ha sugerido Robin.

El fiscal ha añadido que "la guerra entre las familias Remadnia y las familias Tir y Berrebouh se habría cobrado ya 22 ajustes de cuentas; o, al menos, intentos de ajustes de cuentas.

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Según el inspector de policía Eric Arella, otras dos bandas criminales — la familia de los Ahamada, también conocidos como los "Negros", y la familia Bengler, quienes se hacen llamar los "Gitanos" — serían responsables de 18 asesinatos en los últimos años.

2016 parece empeñado en convertirse en el año más sangriento de la historia reciente de Marsella. Se estima que ya son 11 las víctimas de tiroteos entre pandillas en lo que va de año, una cifra que se aproxima inquietantemente al total de 19 víctimas registrado en todo el año pasado.

Las sucursales del narco colombiano en España. Leer más aquí.

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Image via Martin Fisch / Flickr