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ESPAÑA

En libertad el gallego que vendía camisetas de Estado Islámico en España y Portugal

La policía española deja en libertad con cargos al ex militar español de 40 años acusado de diseñar y vender ropa con propaganda yihadista en España y Portugal.
13.8.15
Momento de la detención de Octavio Cadelo Tojeiro. (Imagen de vía Polícia Nacional)

Camisetas con imágenes de Estado Islámico (EI) y atentados yihadistas, sudaderas [polera] con la imagen del cooperante británico Alan Henning — decapitado el año pasado por miembros de EI — , bolsos con logos del grupo terrorista Harakat Sham al Islam y hasta una bandera con un dibujo con una gaita y un sable árabe en la que se llama a la creación del "Califato de Xuvia", en Narón, una pequeña localidad del norte de España donde nació y donde el martes fue detenido Octavio Cadelo Tojeiro.

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Caledo, que ha sido puesto en libertad 24 horas después de su detención con la condición de presentarse semanalmente en el juzgado, se había autoproclamado a través de su Facebook "el ayatollah de Xuvia".

Cadelo, de 40 años, era ex militar y llevaba al menos "una década retirado", según cuenta a VICE News Luis Manuel Legre, párroco de Narón. "Los conozco a él y a su familia de toda la vida, y esto nos ha extrañado mucho, nos ha cogido de sorpresa", añade Legre.

"En el pueblo estamos perplejos. Sabíamos que andaba vendiendo camisetas extrañas, y no sabíamos si eso podría ser considerado un delito, pero si lo es, pues me parece perfecto que lo detengan", explica Legre.

" A Octavio y a sus amigos los conozco desde pequeños y a algunos les he dado clase", matiza Legre, que antes de párroco fue profesor de escuela. "Lo único que puedo decir es que las cosas que dice Octavio en las redes sociales y lo que ha puesto en las camisetas no tiene nada que ver con la religión. Eso es fanatismo. Una locura", concluye Legre.

Cuenta de Facebook de Octavio Cadelo Tojeiro, que vendía sudaderas con la imagen de la ejecución de Alan Henning. (Imagen vía Facebook)

Mientras la operación policial sigue en marcha, Cadelo, acusado de apología del terrorismo yihadista y menosprecio y humillación a las víctimas, ha declarado este miércoles ante la Audiencia Nacional, que pilotó la investigación con la ayuda de la Policía Nacional.

Tras registrar el domicilio y la tienda que regentaba Cadelo, Serigrafía Río Xuvia — que operaba bajo la empresa Megazepa SL — , la Policía española se ha incautado de varias decenas de prendas con material yihadista y ha rastreado y documentado ventas del mismo a clientes de España y Portugal a través de su tienda física y su plataforma on-line.

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Cadelo ha retirado los modelos relacionados con motivos yihadistas del catálogo de la tienda on-line.

Cadelo se había autoproclamado "el ayatollah de Xuvia" y, entre otros diseños, había creado una bandera de lo que bautizó como el "Califato de Xuvia", cuyos estandartes eran un sable árabe y una gaita [instrumento musical tradicional gallego].

En su Facebook, Cadero intercambiaba opiniones con amigos y colgaba mensajes relativos a temas sociales, militares, musicales y religiosos. Su muro, mes a mes, muestra la radicalización de sus mensajes y, echando marcha atrás, enseña cómo en febrero de 2015, después de colgar una imagen con la decapitación de Henning y el mensaje "Paga la coca".

Un grupo de Facebook de apoyo al Estado Islámico, pista clave en la última operación contra el yihadismo. Leer más aquí. 

Hacer propaganda de Estado Islámico, Al-Qaeda o cualquier otra organización terrorista está perseguido y penado en España. El caso de este gallego de 40 años se une al del ciudadano de nacionalidad marroquí detenido en Barcelona en julio por distribuir imagenes de EI por Internet.

Otro caso similar fue el de dos personas que fueron arrestadas en mayo que distribuían propaganda de EI — que según la policía española provenía de canales oficiales de EI — tras una sofisticada red de perfiles virtuales en Facebook y Twitter.

En marzo de 2015 la policía española desarticuló otra célula entre cuyas funciones estaba ser, según la propia policía, "aparato de propaganda" de EI en España y extender "el terror informativo" por el país.

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A finales de julio la tienda online Amazon prohibió la venta de la revista Dabiq, una revista considerada propaganda yihadista que vendía sus ediciones en Reino Unido, Estados Unidos, Francia, Alemania, Italia y España.

El merchandising de Estado Islámico ha llegado en los últimos meses a Ebay, Facebook o el propio Amazon, donde se siguen vendiendo camisetas y ropa reivindicando. En Twitter, por ejemplo perfiles como el de Zirah Moslem venden diseños antisemitas y a favor de la Guerra Santa.

El filósofo español Daniel Innerarity cree que "en estos conflictos postconvencionales, como la guerra contra el yihadismo, la lógica territorial de ocupación tiene cada vez menos importancia y lo que aparece es cada vez ma expresión psicológica o expresiva de la guerra".

"Existe un intento de infundir miedo y ejercer una función expresiva, comunicar algo", prosigue Innerarity. "El verdadero conflicto es, lo que verdaderamente está en juego, es la comunicación y la ideología".

Logotipo diseñado por Octavio Cadelo donde puede leerse: "Califato de Xuvia". (Imagen vía Facebook)

"Vivimos en un momento donde abundan los significantes flotantes, que se han desvinculado completamente de su significado inicial.Nuestra civilización desprovee a las cosas de su significado físico y las autonomiza. Es una operación que invade todas las lógicas de la vida", concluye Innerarity.

El sociólogo francés Gérard Imbert, doctor de la Universidad de la Sorbona (París) y profesor de la Universidad Carlos III de Madrid, especialista en comunicación audiovisual y estudios de la imagen, cree que la clave de fenómenos como lo ocurrido con Cadelo tiene que ver con "la trivialización de la violencia, que desde los 70 se ha transformado en objeto de consumo".

Según Imbert, "desde los 90 el horror y la muerte dieron un salto adelante para convertirse en objetos de disfrute perverso". El público, explica Imbert, "ha perdido la conciencia de las cosas a las que remiten, y se queda con el icono y la parafernalia y los signos de identidad superficiales".

Walmart no hace pasteles con la bandera confederada pero sí con la de Estado Islámico. Leer más aquí.