Extranjeros nos cuentan qué odian de vivir en Madrid
Imagen vía Flickr: Escael Marrero
Marca España

Extranjeros nos cuentan qué odian de vivir en Madrid

Dicen que salimos de fiesta disfrazados y que los camareros no saben que sonreír es gratis.
21.8.17

Si no te sorprende que sea más normal encontrarte a tu vecino en la playa que en el portal, que nadie te pida perdón cuando se choca contigo en el metro, el olor a pis de Malasaña los domingos o que las escaleras de la estación de Plaza de España parezca que desciendan al Inframundo es que llevas el tiempo suficiente viviendo en Madrid como para considerarte madrileño. Pero reconócelo, cuando llegaste a la capital te dejaron en shock ciertas cosas.

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Los extranjeros que se instalan en Madrid alucinan y no entienden por qué hay tantos bares que cierran en agosto o por qué nos disfrazamos para salir de fiesta, y odian jugarse el pescuezo cada vez que pillan un BiciMad. Le pregunté a algunos foráneos por lo que más les molestaba de Madrid y los madrileños y sus respuestas me hicieron reflexionar. Esto es lo que más odian los extranjeros de vivir en la capital de España.

lo peor de Madrid según los extranjeros

Muchos bares cierran en agosto y para Luis es incomprensible. Imagen vía Guillermo Laseca

¿Por qué tienen que cerrar los bares en agosto?

Algo que odio de Madrid es que muchos bares y restaurantes cierran en agosto. Entiendo que todos necesitamos vacaciones, pero esto crea un problema para la gente que se queda aquí: los pocos lugares que permanecen abiertos se llenan muy rápido. También odio que la peña tire las colillas de los cigarros en la calle como si fueran cáscaras de pipas en un estadio. Viniendo de América, la cultura de dar propina es algo muy importante y casi obligatorio. En Madrid no es así, y quizá por ello los camareros no son tan amables en cuestión de "servicio". Han sido varias las ocasiones en las que me han quitado el plato a la mesa sin haber terminado. ¿Un mal día, tal vez?

Otra cosa a la que no me acostumbro es a que, ya sean locales o extranjeros, la gente en Madrid parece no tener prisa nunca. Caminan en grupo por la acera bloqueando el paso a otras personas. Parece casi como si estuviesen posando para una portada de disco de una boy band o como si estuvieran a punto de abordar la nave de Armagedon. Aun así, amo Madrid, no me deporten por decir esto.

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Luis, 29 años, México. 5 años viviendo en Madrid

Invita a alguien a un botellón a las once: con suerte, aparecerá a la una

Aunque me encanta vivir aquí y en los últimos años casi me siento más madrileño que belga, aún me cuesta lo tarde que empieza todo aquí. Si invitas a gente a un botellón a las 23, con suerte llegarán a la 1. Hasta entonces estarás condenado a esperarles con tu copita en la mano y solo. Como has empezado tarde el botellón, llegarás muy tarde a la discoteca, que cierra a las 6, así que encima tendrás que pagar los 15 euros del after.

Que me sigan llamando guiri es otra de las cosas que me tocan las narices. Aunque llevo mucho tiempo viviendo en Madrid, por culpa de mi pelo rubio y mi ligero acento belga todavía soy un guiri. Y el verano también me toca las narices. Cada año, cuando llega junio, pienso que estoy un poco más preparado para el calor, pero lo cierto es que cada vez lo paso peor. Para colmo, muchas casas no tienen aire acondicionado o están mal aisladas.

Otra de las cosas a la que no me acostumbro es a la poca variedad de la comida en los restaurantes tradicionales. Está todo muy bueno, pero hasta los platos vegetarianos llevan pepitas de carne. Aquí todo es lomo, jamón, tortilla…

Glenn, 26 años, Bélgica. 4 años viviendo en Madrid

lo peor de Madrid según los extranjeros

Richard cree que en Madrid salimos de fiesta disfrazados. Imagen vía Flickr: Calvin Smith

La peña sale de fiesta "disfrazada"

Lo que más odio de Madrid es la manera de salir de fiesta de sus habitantes. Especialmente en las salas y sesiones de música electrónica, me da la sensación de que los madrileños no disfrutan demasiado de la música/la noche/el momento y solamente piensan en ligar y emborracharse. Para mi, como berlinés, eso puede hacerse en cualquier bar, pero no cuando un buen bajo está rebotando en tus pies. Digamos que me parece que la gente sale de fiesta como disfrazada… y pocas personas son ellas mismas durante la noche.

Richard, 27 años, Alemania. 1 año y medio viviendo en Madrid

lo peor de Madrid según los extranjeros

Sarah cree que Madrid no es lugar para ciclistas. Manuela Carmena arriesgando su vida. Imagen vía REUTERS: Sergio Pérez

Ir en bicicleta es poner en riesgo tu vida

Algo que me hace sentir amor/odio de los madrileños es que parece que no saben salir sin beber y ponerse muy borrachos. Solo quedan de cañas o para ir a discotecas, no hacen planes entre amigos como hacer deporte, irse al campo, ver una película… aunque puede que me haya encontrado solo con los madrileños más fiesteros en este tiempo.

Tampoco me gusta que me digan piropos por la calle, en mi país hay chicos que lo hacen, pero aquí suelen ser muy poco respetuosos. De la ciudad me gusta todo, excepto que haya que arriesgar la vida para ir en bicicleta, que el suelo esté lleno de manchas de chicle y que es muy difícil encontrar comida "sana" en los restaurantes.

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Sarah, 24 años, Estados Unidos. 10 meses viviendo en Madrid

lo peor de Madrid según los extranjeros

Elisa cree que los camareros madrileños no saben que sonreír es gratis. Imagen vía REUTERS: Marcelo del Pozo

Sonreír es gratis, pero el camarero madrileño no lo sabe

Casi dos años después de mi flechazo con Madrid he empezado a verle faltas y defectos a la ciudad. Parece que sí, pero terrazas y cañas nunca podrán hacerte olvidar la falta de playa.

Para soportar los 40 grados a la sombra del verano madrileño hay que ir de bar en bar, y en algunos te encuentras con la clase de persona que más de los nervios me pone en esta ciudad: el/la camarero/a madrileño/a. Sonreír es gratis, dicen en mi país. Pero aquí parece que cueste lo mismo que una hipoteca. Me dan ganas de decirles "perdona si me he sentado en tu terraza, la próxima vez, te lo juro, no lo haré".

Elisa, 26 años, Italia. Un año y medio viviendo en Madrid

En Madrid hay muchísima gente que no sabe convivir con perros

Llevo aquí muchos años, pero no me acabo de acostumbrar al concepto de educación, que es muy distinto al de mi país. En Francia nos enseñan desde niños a emplear "usted" para cualquier desconocido, y siempre nos excusamos ante un empujón sin querer. En Madrid los modales están un poco olvidados en ese sentido.

También noto que en esta ciudad hay muchísima gente que no sabe convivir con los perros. Si tienes uno todo es un problema, desde ir a un centro comercial hasta pasear por un parque. Sin olvidar esos niños a los que pasar a dos metros de un perro ya les causa terror, a pesar de que el mío va siempre atado. Nos queda mucho por recorrer, aunque cada vez haya más sitios dogfriendly e incluso se pueda viajar en metro con ellos. Y por último pero no por ello menos importante, he de admitir que, cuando eres del Barça, acabas odiando bastante que la mitad de tu ciudad sea del Real Madrid.

Cyril, 41 años, Francia. 16 años viviendo en Madrid

Odio que haya chavales que se dediquen a vender droga o gente que robe carteras

A los madrileños parece que les gusta llegar tarde. Y con tarde no me refiero a 5 minutos. A veces llegan con media hora de retraso y tan tranquilos, como si fuera algo normal. Tampoco me gusta que todo sea tan caro y que algunos locales (restaurantes, bares) parezcan sucios. Otra de las cosas que odio es que haya chavales en el centro que se dediquen a vender droga o gente que robe carteras o móviles en las terrazas o en el metro, pero supongo que eso pasa en muchas ciudades de Europa, no solo aquí.

Nicoleta, 21 años, Rumanía. 2 años viviendo en Madrid