Las visitas de Buraka Som Sistema siempre agitan la Ciudad de México, todos saben que les espera una fiesta sudorosa y llena de energía. La mañana que llegaron a la ciudad pudimos platicar con ellos, nos compartieron consejos y secretos para ser exitosos dentro de la industria musical. La buena vibra y energía se podían sentir desde ese momento, era inevitable pasar el día sin pensar en lo que nos esperaba por la noche.
Una vez que llegamos al venue, las cosas sólo fueron en ascenso.
Ezekiel, cuyo ascenso en México es cada vez más veloz, fue el encargado de calentar pista.Suave y placentero es el par perfecto de palabras para describir su set.
La gente siempre estuvo a gusto con la bienvenida a cargo del regiomontano.
Poco antes de que terminara el set de Ezekiel, pudimos pasar un rato más con Buraka Som Sistema en su camerino. Compartimos algunas historias y un par de cervezas con Branko, repentinamente todo y todos se aceleraron y supimos que era hora del show.
Los primeros en salir fueron Branko y DJ Rito, los aplausos y gritos de la gente eran increíbles. Al mismo tiempo, sucedía algo bastante fino fuera de los ojos del público: Blaya y Conductor calentaban para salir a prender a la gente, lo que se traduce a dos portugueses bailando y brincando, con todo el sabor y energía del mundo, en una habitación vacía mientras la gente rugía con los beats y ritmos de los integrantes que ya estaban en el escenario. Una escena fina y mágica, algo que no se olvida.
El momento en el que los cuatro unieron fuerza en el escenario, el fuego empezó. La gente no paraba de bailar y brincar, todos estábamos a merced de sus ritmos. La noche pronto de convirtió en un manicomio sin supervisión. Describir la energía de sus shows es imposible, hay que estar ahí y vivirlo para entenderlo. La locura era tanta que por un momento temí por nuestro fotógrafo y su bienestar.
La energía de Blaya es impresionante, baila como si tuviera piernas de resorte y el aguante de un maratonista. Una mujer que impresiona con su actitud y movimientos.
Bailar con Buraka Som Sistema se siente como bailar con tus mejores amigos, perdiendo la cabeza por completo sin importar lo que está pasando alrededor. Todos brincamos con la euforia que se merece un show así, el sudor que corre por tu cara es lo último que importa en ese momento.
Por un momento pensé que el sudor del vecino danzante me estaba invadiendo la cara pero cuando abrí los ojos me di cuenta que Blaya y Conductor tenían pistolas de agua con las que estaban refrescando al público. Genios <3.
(Fun Fact: las pistolas de agua siempre las piden en la ciudad que visitan porque no pueden pasar con ellas en los aeropuertos.)
Salieron del escenario por un momento y minutos después comenzamos a escuchar la voz de Blaya provocándonos a seguir su canto. Logró cautivar la atención y emoción de todos para la última canción.
El after estuvo a cargo de Ezekiel y Branko. Esta fue definitivamente una noche de las que no se olvidan.
Para este punto, ya todos saben que las fiestas con Buraka Som Sistema son salvajemente legendarias y sudorosas–@Pandroide
