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Dolphin Star Temple emprende un prometedor viaje con su álbum debut

La puerta a tu verdadero yo.

Si el nombre de este músico te parece familiar, déjame decirte que pasas mucho tiempo procrastinando en internet. Su nombre viene de un movimiento basado en la idea de que varias culturas antiguas compartían una afinidad a través del poder de los impulsos electromagnéticos, que sus rituales generaban. Estos rituales ocurrían con el fin de adentrarnos en nosotros mismos para alcanzar un estado puro de lucidez mental y así estar más cerca de Dios. Vamos, no es algo de lo que encuentres panfletos en la calle. No obstante, sintetizado y obviando partes donde pagas $10 dólares por hora en clases de "self-awareness", quizá no suene nada mal. Agregadas las ballenas y delfines como emisarios de Jesús para mostrarnos los caminos correctos en la búsqueda de ampliar nuestra percepción como humanos en este cosmos infinito, puede que suene como la mejor película sci-fi que se haya hecho en los últimos años. Así como una nueva rama de la religión a la cual puedes regalarle muchas horas de tu tiempo libre. O bien, puedes tomarlo como cualquier otra historia sobre la formación de cualquier banda de vaporwave.

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Ya explicada la historia detrás del nombre de esta propuesta sonora, podemos hilar la narrativa con el errático discurso que Ravato V. Rocrin (Alien Nórdico, emisario de Luz) imprime en sus canciones instrumentales. La estructura ingrávida la adoptó después de adentrarse a la psicodelia en pasados proyectos y, me imagino, de su cercanía con el músico Carlos Pesina; mientras que la carga del sampleo, se le arraiga en sus inicios por allá del 2009, cuando se hacía llamar Bleeptor. Es por ello que parte de este menear recuerde a Los Amparito, pero con una producción más pulida que llega a igualar lo grácil de Chancha Vía Circuito. Así, Dolphin Star Temple, su álbum debut, se presenta como una bitácora en la travesía de Ravato V. Rocrin por hacerse de nuevos horizontes desde una macro-perspectiva que permite la libre navegación en cualquier objeto físico y el reparo del aura que a todo rodea.

Si el nombre de este músico te parece familiar, déjame decirte que pasas mucho tiempo procrastinando en internet. Su nombre viene de un movimiento basado en la idea de que varias culturas antiguas compartían una afinidad a través del poder de los impulsos electromagnéticos, que sus rituales generaban. Estos rituales ocurrían con el fin de adentrarnos en nosotros mismos para alcanzar un estado puro de lucidez mental y así estar más cerca de Dios. Vamos, no es algo de lo que encuentres panfletos en la calle. No obstante, sintetizado y obviando partes donde pagas $10 dólares por hora en clases de "self-awareness", quizá no suene nada mal. Agregadas las ballenas y delfines como emisarios de Jesús para mostrarnos los caminos correctos en la búsqueda de ampliar nuestra percepción como humanos en este cosmos infinito, puede que suene como la mejor película sci-fi que se haya hecho en los últimos años. Así como una nueva rama de la religión a la cual puedes regalarle muchas horas de tu tiempo libre. O bien, puedes tomarlo como cualquier otra historia sobre la formación de cualquier banda de vaporwave.

Ya explicada la historia detrás del nombre de esta propuesta sonora, podemos hilar la narrativa con el errático discurso que Ravato V. Rocrin (Alien Nórdico, emisario de Luz) imprime en sus canciones instrumentales. La estructura ingrávida la adoptó después de adentrarse a la psicodelia en pasados proyectos y, me imagino, de su cercanía con el músico Carlos Pesina; mientras que la carga del sampleo, se le arraiga en sus inicios por allá del 2009, cuando se hacía llamar Bleeptor. Es por ello que parte de este menear recuerde a Los Amparito, pero con una producción más pulida que llega a igualar lo grácil de Chancha Vía Circuito. Así, Dolphin Star Temple, su álbum debut, se presenta como una bitácora en la travesía de Ravato V. Rocrin por hacerse de nuevos horizontes desde una macro-perspectiva que permite la libre navegación en cualquier objeto físico y el reparo del aura que a todo rodea.

Ornamentación prehispánica, ruido ambiental, extrapolación de glitches, bases house y guantadas de cumbia a la cara es lo que se usa como combustible en esta expedición inerme. La expectativa por el colapso inminente es parte de la experiencia pandimensional que ofrece el montar una gran ballena azul hasta los inicios del universo. La recompensa es el estímulo nervioso a nivel partícula, además de una visita en persona por este ser de luz en caso de aprehender las virtudes del Oneness que se esconden en cada uno de los ocho temas en este álbum; Ravato se encargará de llevarte a través de un camino cubierto de luz y oscuridad, pero con la certeza de hallar las respuestas que tanto has buscado desde que empezaste a leer esta nota.

Si los cinco libros de Amorah Quan Yin no fueron de tu agrado, deja que este alien nórdico radicado en la Ciudad de México haga de ti alguien de bien para la comunidad galáctica y el dios único.

Conéctate con Dolphin star Temple en: Soundcloud // Bandcamp

Ornamentación prehispánica, ruido ambiental, extrapolación de glitches, bases house y guantadas de cumbia a la cara es lo que se usa como combustible en esta expedición inerme. La expectativa por el colapso inminente es parte de la experiencia pandimensional que ofrece el montar una gran ballena azul hasta los inicios del universo. La recompensa es el estímulo nervioso a nivel partícula, además de una visita en persona por este ser de luz en caso de aprehender las virtudes del Oneness que se esconden en cada uno de los ocho temas en este álbum; Ravato se encargará de llevarte a través de un camino cubierto de luz y oscuridad, pero con la certeza de hallar las respuestas que tanto has buscado desde que empezaste a leer esta nota.

Si los cinco libros de Amorah Quan Yin no fueron de tu agrado, deja que este alien nórdico radicado en la Ciudad de México haga de ti alguien de bien para la comunidad galáctica y el dios único.

Conéctate con Dolphin star Temple en: Soundcloud // Bandcamp