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Recapitulación de Tomorrowland: El hermoso y hermanístico manicomio que tienes que ver

En el circuito de festivales de DJs, Tomorrowland es la enigmática Mecca de la santa magia del Rave.
21.7.14
Woah.

En el circuito de festivales de DJs, Tomorrowland es la enigmática Mecca de la santa magia del Rave. Cualquier raver que se sienta digno, debe ir ahí al menos una vez, llenarse de lodo y alabar los BPMs. En honor a su décimo aniversario, Tomorrowland se duplicó para el 2014, ostensiblemente para permitir la asistencia de un mayor número de personas. El primer fin de semana de tres días llenos de DJs y baile arrancó el viernes pasado, del 18 al 20 de julio en el pequeño poblado de Boom, Bélgica. Aunque es su décimo año, el mundo fuera de Europa recientemente se percató de Tomorrowland en 2012, cuando la transmisión en streaming reveló un Main Stage tan masivo y fantástico, que hizo babear a todos los ravers del mundo. También hizo que  SFX  quisiera comprar a la promotora del festival, ID&T, y subsecuentemente provocó que Live Nation se diera cuenta de que había silenciado el botón de alerta del Rave demasiadas veces .

Tomorrowland es una franquicia global, con una versión a las afueras de Atlanta (TomorrowWorld) y una que ocurrirá cerca de Sao Paolo, anunciada de forma ceremonial durante el set de David Guetta del domingo por la noche. La identidad de Tomorrowland se encuentra conectada con el Main Stage físicamente, el cual consiste de una indudable y asombrosa demostración de ingeniería de producción.

El escenario de este año fue una mezcla de engranes rotatorios de principios del Siglo XX y una rueda hidráulica completamente funcional, que salpicaba gotas en frente de la multitud mientras que las pantallas de proyección de LEDs mostraban la cara de un robot inspirado en el  Steampunk que hablaba entre un DJ y otro. Fue definitivamente asombroso. Hace que el neón del EDC se vea naco y básico, y que la escala de Ultra parezca exagerada y sin imaginación. Lo que a este escenario le falta de cool (¿El steampunk no es muy 2010?) lo compensa con su realización.

Musicalmente, el Main Stage de Tomorrowland se encuentra definido por género, lleno con artistas que tocan música Dance para Main Stage. Americanos como  Kaskade y Krewella se prendieron, trayendo sus mejores tracks para ganarse a la multitud hambrienta y ondeante de banderas, de los cuales, la mayoría conocía las letras de sus hits. Ambos artistas resaltaron la internacionalidad de la audiencia con sinceridad, aunque también tal vez en reconocimiento de que los americanos no dirigen este show.  Por ejemplo: Afrojack puso en pausa su caída libre de 2014 hacia el pozo de la irrelevancia con un set dolorosamente dependiente en tracks de su nuevo álbum. Si hay una audiencia con ganas del material de un wannabe de Armin Van Buuren, son sus paisanos del Benelux quienes pretenden estar coreando, y que generosamente actuaron como si fuera la primera vez que escuchaban   "Pon de Floor."

Esta no fue la única instancia bizarra de Tomorrow. ¿En qué mundo tiene sentido que Skrillex abra para Dimitri Vegas & Like Mike? En el mundo ID&T, claro está, que son los que manejan al pusilánime dúo. No es un mal mundo para vivir. Ahí, uno puede estar inspirado por clichés motivacionales de la lengua inglesa que contaminan los letreros del festival ("Vive tu Sueño" y "El Hoy es un Regalo"). Estos son los distintivos de los eventos de ID&T, son vestigios de una cultura congelada en la nostalgia hippie de principios de los 90s que celebraba la promesa de la primera ola rave y la formalidad de presenciar un mundo cambiante, documentado en el video musical de 1990 "Right Here, Right Now," de Jesus Jones.

El mundo de Tomorrowland es un lugar mágico en donde uno puede creer que existe pirotecnia coreografiada lista para el momento en que Alesso espontáneamente toque ""Calling (Lose My Mind)" en el Main Stage la noche de sábado. Incluso mientras que la multitud disfrutaba en el hollín y las cenizas de esa pirotecnia, peligrosamente lanzada sobre sus cabezas, Alesso únicamente era el  warm-up. El acto principal del sábado (y el fin de semana) fue el Jesús Holandés y el Papi Holandés: Hardwell y Tiësto, separados y en conjunto.

Intacto por la plaga de un LP fracasado y Paris Hilton como su primo Afrojack, incólume por el paso del tiempo y las camisetas Armani como su padre, Tiësto, el bendecido Hardwell es actualmente tan amado en los Países Bajos como la Reina Beatrix y casi tan legendario como niño holandés que puso su dedo en el dique. Cuando grita "vamos a ponernos bien pinches locos", es una mera formalidad porque todos ya estaban bien pinches locos.

Si Tiësto engendró al bendecido Hardwell en la tierra del mañana, esta celebración claramente incluyó una representación de tal idea. Desde el bombazo de pirotecnia y el infierno de beats, Tiësto mostró al mundo de nuevo cómo se insemina al cuerpo animatrónico del Main Stage y dio nacimiento a su eternamente fresco heredero. Cuando en bendecido Hardwell se unió con él en el escenario para un raro equipo de relevo, fue prácticamente una simulación manual por parte del más joven mientras que el dios DJ añejo rociaba su jugo holandés de rave en la multitud que lo recibió como vino de consagrar bajo los espasmos orgiásticos de pirotecnia convulsionándose innecesariamente sobre ellos.

Ciertamente, Tomorrowland se ha atrincherado en sí misma firmemente como el refugio Rave para los mejores guerreros de los Países Bajos. Un paraíso de hermandad  que evita las rarezas de Berlín y el salvajismo de Ibiza, su población es principalmente blanca, masculina y sin camisa. Eso no es un criticismo, pero debería serlo. Para una organización que enorgullece de su apertura y comunidad, haber limitado su atracción a un sector demográfico tan reducido es una falla, sino es que hasta una debilidad. ¿Los promotores de ID&T habrán ido alguna vez a Trouw? ¿Habrán ido alguna vez a Londres? ¿Se dan cuenta de que el mundo que tantas ganas tienen de unir en el Reino de Rave es más grande y más diverso que la mayoría de sus asistentes?

Con tantas fanfarrias en los escenarios más grandes, los escenarios laterales más pequeños fueron un plato de segunda mesa. El sábado, Will Sparks intentó explotar en el V Sessions vs Doorn Stage, una caja metálica estilizada y climatizada para parecer una selva, pero con resultados entendiblemente pastosos. Seth Troxler, mientras tanto, ignoró su propio desdén hacia los festivales y cumplió con un set sólido pero predecible en el escenario de Cocoon. El mismo local albergó una selección curada por Richie Hawtin al día siguiente, incluyendo un set resplandecientemente profundo de Ida Engberg. En lo que debió haber sido un truco jugado a los inversionistas de SFX en Wall Street, el espacio físico más único, fue un domo con trabajo entramado de bambú llamado "Tarantula" que albergó al escenario de nombre con referencia a las drogas Ketaloco el sábado donde Eats Everything y otros tocaron algo de Techno irónicamente no-k-hole.

¿Es justo que el Dios del House Real Derrick Carter haya tocado con un público de menos de 100 personas tan cercano a 100 personas para cerrar su propio escenario en Tarántula el domingo por la noche? No, pero aquellos que no estén dispuestos a tocar Dance Pop tuvieron que tomar lo que pudieron. Por lo tanto, para el momento en que Guetta y su moño francés se abrieron paso hacia "Titanium", se trataba menos sobre la calidad de la música y más sobre la cantidad del alcohol.

Como el resto del norte de Europa, Bélgica y ID&T se encuentran en la fase de negación con respecto al impacto de nuestro planeta bajo calentamiento y no han hecho nada para los fans (deja tú, el aire acondicionado) en lugares en que debería haberlo (como autobuses de transporte sin ventilación).

No hay estaciones dedicadas para rellenar botellas de agua en Tomorrowland. Tal vez cuando hay unos templados 24ºC esto no sea tan importante, pero con temperaturas alcanzando cerca de 32ºC húmedos  el fin de semana pasado, fue ridículo. Los "puntos frescos" designados, adyacentes a los olorosos sanitarios, albergaron mesas con botellas comunales de spray corporal (el cual, con base en la fragancia general de la multitud, fue un tenue sustituto de desodorante) y lavabos, con el propósito de cumplir las funciones de lavar las manos y ser estaciones de agua potable. Asqueroso. ¿Habría sido muy difícil para  ID&T tomar un consejo de la hermana SFX, Made Event y regalar agua como en Electric Zoo?

Es adorable como hay ravers uniformados en el aeropuerto de Bruselas el jueves antes del festival con señalamientos que te guían al transporte gratuito hacia el sitio (¿alguien se puede imaginar a Ultra haciendo lo mismo en el aeropuerto internacional de Miami), pero esta puede ser la última instancia en que las necesidades de los fans reciben tanta consideración

Nada puede cambiar el hecho de que este festival se encuentra localizado en lo que es esencialmente un pantano manicurizado en medio de un parque público. Cuando el clima es agradable, es hermoso deambular en los puentes para ir de escenario a escenario, cuerpo a cuerpo con tus compañeros ravers, topándote con fiestas de escenarios secundarios con los Stafford Brothers o Rusko, pero la verdad inconveniente es que en otros diez años, la cosa se pondrá más caliente y Tomorrowland se volverá más pantanoso.

Por todas sus fallas y culpas, Tomorrowland es en realidad muy divertido. No te tiene que gustar el desastre de los sets que cierran el Main Stage para disfrutar saltar de arriba abajo con extraños al ritmo de los sonidos que emana. No tienes que ser un conocedor para apreciar la vibra bajo el sol con tus amigos y algunas bebidas con un suministro interminable de música de DJs en todas sus formas.

Tal vez los momentos más Tomorrowland de Tomorrowland suceden fuera del escenario, cuando los extraños impulsivamente comienzan un baile coreografiado o cuando los ravers de Argentina, India o California se encuentran uno a otro y empiezan a hacer high-five en el sitio con sus banderas. O en la casa de DJs patrocinada por Smirnoff donde entre o después de los sets de Zeds Dead y Pierce Fulton, gente random se adueña de los decks y lanzan sets espontáneos y complacientes para la gente que se encuentra feliz de bailar. Fue Igualitarismo espontáneo de Música Dance, libre de las cargas de un horario de set con mano pesada.

Los niños de hoy en día están muy consentidos cuando se trata de elegir festivales Dance. Aquellos que siguen el hype y hacen el viaje hasta Bélgica pueden desanimarse por los fundamentos del ambiente y las realidades de la multitud. Aún, cualquiera que cierre sus ojos y se tambalee con el Beat pasará un rato increíble. Con esos ojos abiertos, es una experiencia que no verán en ningún otro lugar y el viaje habrá valido la pena.

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