una investigación importantísima

¿De qué equipo son los políticos españoles?

El 26J, España decide su futuro en las elecciones... pero nos falta aún un dato clave (?): ¿a qué equipo de fútbol animan los principales candidatos a presidente del Gobierno?

por Brais Iglesias
24 Junio 2016, 10:40am

Sigue a VICE Sports en Facebook para descubrir qué hay más allá del juego:

En España hay algo más difícil que formar gobierno o rellenar un extenso formulario en la web del Ministerio de Hacienda (Hola Montoro): ponernos de acuerdo sobre si en el partido de anoche hubo penalti o no.

Me aventuro a decir que si algún día Vicente del Bosque, Gerard Piqué o Raúl se presentasen a unas elecciones, tendrían muchas posibilidades de resultar vencedores. Vale, peor que Mariano Rajoy seguro que no lo harían, pero sería una movida tener que compatibilizar cargos y sueldos públicos, ¿no?

Nos cuesta mucho imaginar al seleccionador y marqués Del Bosque anunciando la convocatoria de jugadores para la Eurocopa en pleno Consejo de Ministros. O a Gerard Piqué en el descanso de la final de la Copa whatsappeándose con Rajoy para negociar la financiación para Catalunya.

Más deportes: No hacer nada se ha convertido en un deporte en Corea del Sur

Pero hoy no vamos a hablar de que pie político cojean nuestros futbolistas (si derecho, centro liberal o izquierdo), sino que vamos a comentar precisamente el fenómeno contrario: las pasiones futbolísticas de los principales rostros políticos en España. ¿De qué equipo es Pedro Sánchez? ¿Y Albert Rivera? ¿Y Pablo Iglesias o Íñigo Errejón? ¿Y los miembros del Gobierno actual?

¿Son futboleros Rajoy, Sánchez, Iglesias y Rivera?

La respuesta es afirmativa en los cuatro casos, aunque con matices. Mientras que Mariano Rajoy y Albert Rivera han confesado abiertamente en más de una ocasión su pasión por el fútbol, tanto Pedro Sánchez como Pablo Iglesias han declarado que su deporte favorito es el baloncesto.

Rajoy es madridista. Nunca lo ha escondido. Asiduo al palco del Bernabéu —al igual que otro ex referente del partido de la gaviota como José María Aznar—, el bueno de Mariano también es accionista del Real Club Celta de Vigo, socio del Pontevedra y.... si no teníamos suficiente, seguidor del Real Club Deportivo de La Coruña. Efectivamente, sólo le falta declararse fan del Compostela y el CD Lugo para cerrar el cupo de quedabienismo por tierras gallegas.

El caso de Albert Rivera es distinto. Su corazón, asegura, es blaugrana: "Soy del Barça y de la Roja por igual", dice. Preguntado por quién es el mejor jugador del mundo: "Me quedo con Messi porqué soy culé, pero Cristiano es un pedazo de jugador". Cuñadismo en estado puro. Sólo le ha faltado alabar a Luis Aragonés y al Cholo Simeone para contentar a la parroquia atlética.

A día de hoy cuesta de decir si estos son los miembros de Liga de la Justicia o del Club de la Comedia. Foto de Juan Medina, Reuters

Pedro Sánchez es atlético declarado, pero en una entrevista al Diario AS confesó un pecado capital: su ex militancia en filas madridistas. "Me hice del Atleti cuando jugaba en el Estudiantes. Pero poca gente sabe que yo empecé jugando al fútbol... ¡y en el Real Madrid!". Por favor, Peter, no intentes NUNCA competir con Rivera por ser el cuñado perfecto. Albert siempre te ganará. Siempre.

Por último, Pablo Iglesias tampoco se moja mucho. Es del Rayo Vallecano y del Numancia. La simpatía que siente por el equipo soriano no es de extrañar, ya que vivió desde los dos hasta los trece años en esa ciudad. Y su cariño al Rayito comprensible también: es el equipo de fútbol de su barrio.

Pero a la hora de decantarse entre Real Madrid, Atleti o Barcelona, Iglesias pone en funcionamiento la maquinaria electoral y vierte halagos en las tres direcciones. Transversalidad y tal. En el fondo, todos sabemos que es del Caracas FC y que en esta Copa América Centenario apoyó a la selección bolivariana de Venezuela.

Lo que el Real Madrid ha unido, lo separará una sesión de investidura

Según un estudio que publicó el CIS hace dos años, el Real Madrid es el club de fútbol con más seguidores en España. En la esfera política ocurre exactamente lo mismo: en todos los partidos podemos encontrar madridistas de pata negra.

Además de Rajoy, enemigos políticos irreconciliables comparten madridismo, como Jose María Aznar (PP), Alfredo Pérez Rubalcaba (PSOE), Íñigo Errejón (Podemos), Borja Semper (PP), Cristina Cifuentes (PP), Ramón Espinar (Podemos), Jose Ignacio Wert (PP), Manolo Moreneo (Podemos y ex Nº2 de IU), Begoña Villacís (Ciudadanos) o Jose Manuel García-Margallo (PP).

La gran coalición se llama Atlético de Madrid

Rostros muy conocidos del PP y PSOE son atléticos hasta la médula. Desde ministros como Luis de Guindos, Cristóbal Montoro o Rafael Catalá hasta el actual candidato a la presidencia del Gobierno por el PSOE, Pedro Sánchez, líderes de la cúpula madrileña del PSOE como Antonio Miguel Carmona o Rafael Simancas e incluso ex ministros de ZP como Miguel Ángel Moratinos.

Además, según cuenta algún célebre periodista de la prensa rosa de nuestro país, el Rey Felipe de Borbón, a diferencia de su padre, siente predilección por los colores rojiblancos.

Pero tranquilidad, Rafa Mayoral e Ignacio Aguado también representan el sentimiento colchonero en Podemos y Ciudadanos, respectivamente.

Més que un partit: Inés Arrimadas, Andrea Levy, Xavier Domenéch y Artur Mas

Es difícil encontrar a un político catalán que no profese su barcelonismo abiertamente. Desde líderes de formaciones políticas de corte nacionalista o independentista como Artur Mas (CDC), Oriol Junqueras o Joan Tardá (ERC) hasta políticos de ideología completamente opuesta como son los casos de Andrea Levy, Jorge Moragas y Josep Piqué (PP), Inés Arrimadas (Ciudadanos), Carme Chacón o el ex presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero (PSOE).

Todos presumen públicamente de barcelonismo. Zapatero incluso asistió a la final de la Champions League de 2006, entre el Barça y el Arsenal, cuando aún estaba en la Moncloa. Eran otras épocas, sin duda.

El PSOE Andaluz: Ole, ole, ole, ole, Betis olé

Todos los mandatarios socialistas en Andalucía siempre han presumido de sentimiento bético. La actual presidenta de la Junta, Susana Díaz, que vivió desde la infancia en el popular barrio de Triana, a escasos metros del Estadio Benito Villamarín, en donde disputa sus partidos el Real Betis Balompié, es una bética acérrima. Durante su juventud no se perdía ningún partido del equipo verdiblanco, siempre y cuando las asambleas de las Juventudes Socialistas se lo permitían, claro. Su vida es el PSOE, el Real Betis y los toros.

Sus dos antecesores en el cargo, Jose Antonio Griñán y Manuel Chaves, también son béticos confesos y no han dudado en posar con la camiseta del equipo de sus amores en varias ocasiones. En el caso de Griñán, que nació en Madrid, compartesu pasión por los colores béticos con otro equipo de fútbol: el Atlético de Madrid.

Felipe&Ánsar, chapuzas a domicilio. ¿O eran Pepe Gotera y Otilio los de la imagen? Foto de Sergio Pérez, Reuters

Si la presencia bética en filas socialistas no fuese suficiente, el ex presidente del Gobierno Felipe González es otro de los líderes del PSOE que se han reconocido aficionados al club verdiblanco. Ya en sus años de estudiante en el colegio Claret, de Sevilla —muy próximo al campo del Betis—, González incluso solicitó su inscripción como socio del club a finales de los setenta.

La mayoría bética en la cúpula del PSOE Andaluz es aplastante: como nos despistemos, cualquier día nos plantan la sede de la Junta de Andalucía en el Benito Villamarín.

Patxi, ¿Athletic Club o Real Sociedad?

Y Patxi (López) contestó Athletic. El hasta hace unas semanas presidente del Congreso de los Diputados y ex Lehendakari socialista es uno de los políticos vascos que nunca ha tenido reparos en confesar su amor por el club de Lezama.

No es ni mucho menos un caso aislado: sin ir más lejos, un ex compañero suyo de partido como Joaquín Almunia o la plana mayor del PNV —encabezada por el actual Lehendakari, Íñigo Urkullu, o el ex diputado Iñaki Anasagasti— son asiduos al palco de San Mamés cada fin de semana. Parece que afiliarse al PNV y darse de alta como socio del Athletic son cuasi-sinónimos.

En el caso de la Real Sociedad, por el contrario, sólo encontramos un personaje de primera línea política txuri-urdin: el ex ministro de ZP Ángel Gabilondo, hermano del periodista Iñaki para más señas.

Maravillosas minorías

Si hablásemos del Parlamento serían el grupo mixto, pero no, hablamos de fútbol. Además de los (pocos) casos de políticos catalanes que se declaran pericos —como el ministro Jorge Fernández Díaz, el líder del PP de Catalunya, Xavier García Albiol, o el ex diputado de CiU, Josep Sánchez Llibre—, hemos encontramos más ejemplos en los que la pasión futbolera se dirige hacía clubes más modestos.

Algunos ejemplos son Juan Carlos Monedero (Podemos) y el Rayo Vallecano; el presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla y el Racing de Santander; Gaspar Llamazares (IU) y el Sporting de Gijón; o Alberto Garzón (IU) y la UD Logroñés. Por último, un caso curioso es el de Cayo Lara (IU), que se declara anti-fútbol, deporte que considera un hobby propio de la burguesía —y no, no es coña—.

Como hemos comprobado, el fútbol une a políticos de afiliaciones políticas muy dispares y, en ocasiones, completamente opuestas. ¿Quién nos iba a decir que el Barça uniría a Andrea Levy, Oriol Junqueras y Albert Rivera o que Mariano Rajoy, Íñigo Errejón y Alfredo Pérez Rubalcaba se pondrían de acuerdo a la hora de animar a Cristiano Ronaldo?

A ver si adivinas la filiación deportiva del autor siguiéndole en Twitter: @Bricepinkfloyd