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Así es como se prepara Otamendi para los clavados de Río

El defensa del Manchester City y la Selección Argentina se tiró un piscinazo increíble para engañar al árbitro.

Llegaba el fin de año y con ello la esperanza de cerrar lo más arriba posible en la Premier League, el City con ganas de escalar y el Leicester pensando en reafirmarse como co-líder. El partido auguraba buenas jugadas, goles y emociones. Quizá quedó a deber con los goles pero por lo demás nos divertimos.

Cómo no hacerlo con Nicolás Otamendi. El argentino quiso buscar una falta de la manera más absurda, pero la más buscada en el futbol moderno por los protagonistas del balompié: tirándose un clavado, digno de medalla olímpica.

Todo ocurrió cuando esperaban el cobro a balón parado y el defensa trataba de no perder la marca. El forcejeo normal entre rivales, en este caso con Huth del Leicester, y de repente voló Nico. Se dejó caer como si lo atropellara un tren cuando sintió el más mínimo contacto de parte del jugador del Leicester.

Por supuesto que no consiguió su objetivo. Pero vaya que nos hizo reír con semejante piscinazo. Bien podría competir en Río 2016 e incluso en los Oscares por su papel como víctima. ¡Ay, Nico!