El hambre anda en...

El hambre anda en metro: Línea 1

Millones de personas viajan diario a través de la Ciudad de México. Millones de hambrientos en busca de la garnacha, el taco, la torta, el licuado... todo lo que los puestos de las estaciones de transporte público puedan ofrecerles.

por Sarah del Moral
10 Febrero 2017, 2:00pm

Foto de Carlos Castillo.

Sistema de Transporte Público de la Ciudad de México.

"Allá en la estación del metro Balderas, ahí quedó embarrado mi corazón", dice una canción interpretada por El Tri (original de Rodrigo González) que describe una aventura de amor bajo el subsuelo. El metro nos regala experiencias tan rutinarias como puede ser movernos de un lugar a otro a diario o únicas, como morir aplastado a las 7 PM en la estación Centro Médico (que ironía). El metro es un mundo paralelo que corre debajo del asfalto chilango y dónde los mexicanos, además de transportarnos, hacemos una de nuestras actividades favoritas: comer.

El sudor, estrés y hambre aumentan mientras el tiempo nos pisa los pies para apresurarnos a nuestro destino y dentro de los vagones los comerciantes ambulantes ofrecen dulces, chicles, herramientas para el hogar, música y algo de poesía para amenizar el viaje y ganar algunos pesos.

Pero lo más atractivo es la luz al final del túnel que guía a los pasajeros a humeantes guisados y tacos para cualquier gusto. Aquí, los comensales son valientes con estómago de acero que no toman en cuenta que la venta callejera de comida puede ser una vía rápida para intoxicarse, y ven los desagües y basureros como decoración que hacen de los puestos de metro lugares más acogedores.

El Sistema de Transporte Colectivo mueve a millones de personas a través de 12 líneas que recorren la Ciudad de México, cada estación tiene puestos de comida adaptados a sus alrededores y a los comensales que deambulan por ahí. Por esta razón decidimos hacer breve recorrido taquero en una de las líneas más antiguas de la ciudad: la línea 1.

Foto de Carlos Castillo.

Milanesas en espera de la freidora. Estación Balderas. Todas las fotos son de Sarah del Moral.

Balderas

Los puestos de esta estación ubicada en la delegación Cuauhtémoc, aglomeran a un público hambriento. Pareciera que todos venden lo mismo, pero la taquería Cuellar presume de tener los mejores tacos de Balderas y las mejores carnes traídas del Estado de México. El lugar ofrece tacos de longaniza, suadero, birria, tripa enchilada y consomé (gratis).

Foto de Carlos Castillo.

A unos cuantos pasos, el puesto "Las Cazuelas" le hace competencia con un concepto diferente: tacos de guisados capeados.

Foto de Carlos Castillo.

Una fila de cazuelas atraen el apetito de los comensales con tortitas calientes de coliflor, chile relleno, milanesa, papa, rollitos de jamón con queso amarillo –que traicionan su expectativa debido al sabor plasticoso del queso–, y tortitas de brócoli capeadas, qué son las de mayor demanda; éstas se sirven en una tortilla con arroz a la mexicana, nopalitos, frijoles y 5 salsas diferentes.

Foto de Carlos Castillo.

Taco de brocoli capeado con frijoles de la olla.

Cada taco cuesta $10 pesos… probablemente quedarás satisfecho sin gastar tanta morralla.

Foto de Carlos Castillo.

Taco de rollito de jamón con queso amarillo capeado.

Merced

Por algo lo llaman Corredor Comercial de la Merced, aquí se encuentra de todo y la comida no hace falta, hay opciones de a montón. Pero la idea es encontrar comida sin necesidad de sumergirse en el barrio que rodea la estación y simplemente caminar entre pasillos intentando superar el mar de gente.

Foto de Carlos Castillo.

Foto de Carlos Castillo. Puesto "La vista hermosa" en la estación de la Merced.

Un puesto de tripas y carnitas resalta por el entusiasmo de quienes lo atienden, jóvenes que presumen las tripas portándolas como collares y haciendo bromas con los clientes. Ellos llaman a su local "La Vista Hermosa" por la forma en que acomodan las tripas a lo largo de la mesa frente a los comensales.

Pantitlán

La estación Pantitlán es la reina de las estaciones. Por ella pasan 4 líneas (1, 5, 9 y A) y además se conecta con un paradero de rutas de autobuses que cruzan de la Ciudad de México al Estado de México. Los pasajeros hambrientos intentan calmar el hambre con bolsas de papitas, gelatinas, dulces y refrescos, algo práctico para el camino.

Foto de Carlos Castillo

Foto de Carlos Castillo. Pollo encacahuatado con arroz y frijoles negros.
Foto de Carlos Castillo. "El Zebra" en su puesto de la estación Pantitlán.

Una señora se encarga de alimentar a las personas "locales" y uno que otro policía, con guisados que huelen a amor de hogar. En varias cazuelas rebasadas de cochinita pibil, chicharrón prensado, arroz mexicano, pollo encacahuatado y agua de guayaba para refrescar la garganta.

A los alrededores los pequeños locales están vacíos, uno de tacos de guisado llamado "El Cepillo y la Zebra", por el apodo de uno de los propietarios, no se preocupa por vender poco. "El Zebra" dice que no es por falta de sazón en las mollejas, salchichas y moronga que ofrece, sino por la falta de tiempo de los pasajeros para echarse un taco.

San Lázaro

Esta estación también cuenta con la Terminal de Autobuses de Pasajeros de Oriente (TAPO); miles de personas pasan por aquí a diario y mientras esperan la hora de llegada del autobús puede sentarse a comer.

Foto de Carlos Castillo.

Aquí hay establecimientos de comida más formales, por ejemplo "Los tres mostaqueros". Está justo a lado de un local de comida saludable y orgánica, su trompo de pastor es pálido y las salsas dejan mucho que desear, sin embargo tienen más clientes que los puestos de tacos de pollo rostizado afueran de la estación.

Foto de Carlos Castillo.

Insurgentes

Justo en la esquina de Puebla e Insurgentes, el puesto Gatortas no le piden nada a tanta garnachas y a las jugosas carnitas de su entorno, pues no se dan abasto con el éxito de sus antojitos veganos: tacos de suadero de soya, torta de pastor de trigo con costra de queso de almendras o soyita pibil, todo acompañado de refill de agua el día. Hoy hubo melón con horchata. La clientela llega sin saber que es un lugar vegano que la atención por su peculiar decoración. Los pequeños pastelillos y donas que te dan la bienvenida te obligan a quedarte.

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Puesto vegano 'Gatorta' afuera de la estación Insurgentes.

Pino Suárez

La estación Pino Suárez además de tener la ventaja de conectar las estaciones adyacentes del Zócalo y Pino Suárez, cuenta con espacios de entretenimiento artístico como librerías, exposiciones, auditorio y una plaza comercial con pequeños locales de comida donde puedes encontrar menús económicos, jugos, tortas y diminutas taquerías como la "Taquería Brandon" que tiene lo básico (suadero, longaniza, pastor o tripa), pero muy bueno. Si el hambre gana, no es necesario salir de la estación, también hay tacos de canasta hechos por Don Lucho a $3.50 pesos cada uno.

Foto de Carlos Castillo.

Cuauhtémoc

Después de las 6:00 PM, el mercado de la estación Cuauhtémoc deja de servir comida y todos los locales empiezan a cerrar. Sin embargo, no todo está perdido para los que buscan saciar el hambre después de un día laboral; a los alrededores de la estación hay uno que otro puesto como el de "Tacos Súper" en espera de los nocturnos. Ofrecen tacos de picadillo, huevo a la mexicana, entomatado de res y chicharrón prensado.

Foto de Carlos Castillo.

Este artículo se publicó originalmente en septiembre de 2016.