Las frutas y verduras tienen sobredosis de cambio climático

Las toneladas de CO2 que lanzamos a la atmósfera le causa sobredosis a las frutas y verduras... y luego nos las comemos.
5.5.16

Las plantas necesitan dióxido de carbono (CO2) para vivir. Eso funciona muy bien para nosotros los humanos, ya que nuestra supervivencia depende del oxígeno que liberan durante la fotosíntesis. Pero las plantas no nada más nos dan oxígeno; también nos dan abundancia de comida saludable. Y si bien puede ser tentador pensar que más CO2 equivale a más plantas felices, no es tan simple.

Resulta que las enormes cantidades de dióxido de carbono bombardeadas hacia la atmósfera con combustibles fósiles podrían estar causando una sobredosis de CO2 en las plantas. Y esto podría tener consecuencias muy serias para las preciadas frutas y verduras de las cuales nos alimentamos.

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Según un nuevo informe del US Global Change Research Program (USGCRP), las plantas están siendo expuestas a tanto CO2 que su pulpa saludable podría estar volviéndose significativamente menos nutritiva. El informe resalta con "un alto nivel de confianza", que el valor nutrimental de cultivos agrícolas importantes, como el trigo y el arroz, "disminuirán, ya que los niveles de dióxido de carbono atmosférico continúan reduciendo las concentraciones de proteína y minerales esenciales en la mayoría de las especies de plantas".

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Lewis Ziska es un fisiólogo de plantas para la USDA y coautor del capítulo en el informe que habla sobre el CO2. "El CO2 es la fuente de carbono para la fotosíntesis. La cantidad actual en la atmósfera está aumentando demasiado rápido", le dijo a MUNCHIES. "Cuando la atmósfera se vuelve rica en carbono, cambia el balance entre el carbono y los nutrientes restantes, incluyendo las proteínas".

En otras palabras, hay buenas probabilidades de que las plantas comestibles se vuelvan más almidonadas en el futuro, mientras pierden sus otras cualidades nutritivas. Para Irakli Loladze, profesor asociado al Bryan College of Health Sciences y autor colaborador en el informe del USGCRP, las consecuencias en nuestro consumo de alimentos debería ser razón de preocupación.

"El aumento de CO2 incrementa la producción de almidón y azúcares en las plantas como el trigo, el arroz, las papas y la mayoría de frutas y vegetales", dice. "Y los niveles de minerales esenciales como el calcio, el magnesio y el zinc disminuyen. El aumento de CO2 incrementa significativamente las proporciones entre carbohidratos y proteínas; y entre carbohidratos y minerales".

El incremento en la producción de cultivos es difícilmente un rayo de esperanza. "Si bien el aumento de CO2 aumenta la producción de cultivos, éste nos arrebata los minerales esenciales" dice Loladze. "Intercambiamos calidad por cantidad. No es un buen negocio, particularmente para el mundo occidental donde ya se consumen exceso de alimentos abundantes en calorías, pero pobres en nutrientes".

Dicho de una manera más simple, "es como rociar cada bocado de alimentos vegetales con almidón y azúcares… ¡durante toda tu vida!", según Loladze.

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