Ahora los youtubers alimentan a sus mascotas exóticas con animales vivos

La alimentación con animales vivos es controvertida para algunos dueños de mascotas y especialistas en ética animal, pero también genera millones de visitas.
Hombre joven sosteniendo un ratón vivo en sus manos
Foto: Cavan Images/Alamy Stock Photo

"Ay, no, es simplemente cruel", exclama una joven en un video de YouTube de 2016. Su acompañante acaba de dejar caer un ratón vivo en un tanque que contiene una arowana, un pez depredador de gran tamaño, y el pequeño mamífero trata desesperadamente de escapar.

"Ay, Dios", grita la joven mientras el pez le lanza un mordisco inicial al ratón. Su tono ha pasado de la lástima a la excitación vacilante. Puedes notar el conflicto en el tono de su voz. ¿Debería parecerle entretenido? ¿O debería ser compasiva?

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Alerta de spoiler: la arowana finalmente se traga al roedor. El video ha sido visto más de 6.5 millones de veces. Miles de otros clips de YouTube muestran variaciones del mismo tema: ciempiés gigantes devorando ratones, ranas engañosamente tontas que engullen a ratas y caimanes que capturan conejos.

YouTube prohíbe técnicamente "el contenido en que los seres humanos alientan o coaccionan a animales para enfrentarse a otros" y ha tomado medidas para eliminar el contenido que muestra una obvia crueldad hacia los animales, pero hay un espectro del conflicto premeditado entre animales que al parecer es aceptable. Los espectadores visitan masivamente canales como Desert Wolf Armory (198,000 suscriptores) y Gatorpool Gators (77,100 suscriptores) para ver a los creadores alimentar a sus mascotas exóticas con una variedad de animales vivos.

Si bien algunos critican los videos en los comentarios, son muchos más los que expresan su apoyo. Un fan escribe: “Él: ¡Advertencia! Contenido gráfico; Yo: Por eso estoy aquí". Otro argumenta: “¿Cómo puede alguien enojarse por esto? Es 100% natural".

Algunos usuarios de YouTube tienen explicaciones sorprendentemente matizadas de por qué se involucran en estas prácticas y las filman. Argumentan que sus mascotas son animales depredadores que necesitan una nutrición y estimulación adecuadas, y que las presas vivas satisfacen ambas necesidades.

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“Hay todo un espectro de vida que el animal debería poder experimentar, incluso si depende de ti”, le dice Marek Gregorarz a VICE. Este hombre de 45 años, quien dirige en North Barrington, Illinois, una empresa de alimentos naturales para mascotas, tiene un canal de YouTube, Bearski Method, donde sube videos de la forma en que alimenta a sus pirañas.

Él alimenta sus cardúmenes con peces y ranas vivos, que recolecta en la naturaleza, y argumenta que alimentarlos de esta manera les permite a las pirañas recrear su dinámica social natural, con un individuo dominante que lidera el ataque y sus subordinados que lo siguen. En la naturaleza, las pirañas de vientre rojo forman cardúmenes dispersos, en los que los individuos más grandes suelen recibir el primer bocado. Gregorarz considera que promover este comportamiento hace que las mascotas sean más felices. Sin embargo, vale la pena señalar que, cuando están libres en la naturaleza, la fruta y la carroña también constituyen una parte importante de sus dietas.

Parker Settecase, de 29 años, quien vive en Deerfield, Illinois, y trabaja en una organización deportiva cristiana, cuenta una historia similar. Su canal, Parker's Pensées, tuvo un gran e inesperado éxito en los videos donde sus ranas toro africanas devoran ratones vivos. Según lo que ha investigado, estas ranas pueden alimentarse con insectos, pero una vez al mes requieren una presa más grande para satisfacer sus necesidades nutricionales. Casualmente subió un video de esto a YouTube. Ocho meses después, había acumulado más de un millón de visitas y ahora ya son más de 38 millones.

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A pesar de su éxito, se siente inquieto. "De hecho, todavía tengo reservas acerca de si debería hacer [más] videos con ratones vivos", confiesa. "Sé que la comunidad de YouTube quiere que los haga, pero pienso: ¿acaso esto podría causarle un daño indebido a estos animales?".

Algunos creadores evitan deliberadamente este tipo de contenido. Brian Barczyk, que dirige un negocio de reptiles y un zoológico, y tiene casi tres millones de suscriptores, dice que alimenta a sus reptiles con animales sacrificados humanamente siempre que le es posible. “Realmente no hay ningún beneficio en alimentarlos con animales vivos [a menos que sea necesario]”, le dice a VICE.

Esta decisión se debe tanto a su aversión personal hacia la alimentación con animales vivos como a su afán de mitigar cualquier posible daño que los roedores pudieran causar a sus serpientes al intentar defenderse, una preocupación de la que hizo eco la especialista en ética animal Clare Palmer de la Universidad de Texas A&M.

"Alimentar a las serpientes con ratas implica ciertos problemas, porque las ratas pueden atacar a las serpientes, morderlas y causarles lesiones", explica Palmer. Aún así, señala que puede haber argumentos válidos para la alimentación con animales vivos. “Si solo las alimentas con [animales] muertos, se pierde estimulación. Eso es malo para las serpientes; pero depende de la especie de serpiente y de si en su crianza fue alimentada con animales muertos o vivos".

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A medida que las peleas de gallos y de perros se ven obligadas cada vez más a la clandestinidad, tal vez resulte previsible que la innata sed de sangre de la humanidad encuentre una válvula de escape en línea. Aunque a muchos de nosotros nos parezca repugnante, puede haber una programación biológica persistente que perpetúe nuestro deseo de ver muerte y violencia. Los mecanismos de refuerzo en nuestro cerebro reaccionan positivamente a las imágenes y sonidos de la caza y la guerra, probablemente esto se trata de un vestigio de nuestros antiguos instintos de supervivencia.

Algunos escenarios de alimentación con animales vivos plausiblemente podrían suceder en el mundo natural (como es el caso de este pez cautivo que se come una rana arborícola; el video lleva más de 12 millones de visitas y contando), lo cual es espeluznante pero quizás éticamente aceptable. Otros escenarios parecen de naturaleza más sensacionalista y plantean preguntas sobre el bienestar de los animales involucrados. Este montaje con lagartos, escorpiones, mantis y otras criaturas enfrentándose entre sí tiene casi el doble de visualizaciones.

¿El famoso algoritmo de YouTube está incitando a los espectadores a ver "batallas" por la alimentación más extremas, tal vez de manera involuntaria? Es factible, dice Tristan Olsen, propietario de la empresa de creación de contenido Venture, con sede en Denver. "Es una bestia de sangre fría", dice acerca del sitio. “Realmente no le importa qué tipo de video te está mostrando. Solo trata de ganar más dinero y mantenerte dentro de su plataforma".

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Los videos de alimentación de mascotas con animales vivos y de enfrentamientos entre animales han incorporado un atractivo narrativo: hay un arco argumental, un ganador y un perdedor. Es probable que esto aumente el tiempo de permanencia, lo que ayuda a YouTube a monetizar su plataforma a través de publicidad periódica. VICE se puso en contacto con YouTube en busca de comentarios al respecto, pero la compañía fue hermética ante el tema. Al presentarle varios ejemplos de alimentación de mascotas con animales vivos y peleas de animales, el jefe de políticas de comunicación de la compañía, Farshad Shadloo, dijo simplemente: "Los videos que nos enviaron no violan ninguna regla", y se negó a responder cualquier otra pregunta.

La abundancia de este tipo de contenido es paralela a otra tendencia alarmante en YouTube. Una cantidad sustancial de literatura afirma que YouTube es responsable de orientar cada vez más a los espectadores hacia videos que difunden o apoyan políticas de extrema derecha.

Sin embargo, investigadores como el profesor de ciencias políticas de la Universidad Penn State, Kevin Munger, señalan que lo más probable es que el predominio de contenido con tendencia derechista en YouTube refleje los apetitos preexistentes entre los espectadores.

De la misma manera en que los principales medios de comunicación han marginado los puntos de vista de la extrema derecha y obligado así a las personas a buscar ese contenido en otros medios, aquellos que disfrutan de los espectáculos sangrientos con animales ya no pueden pasar sus horas de ocio en peleas de perros, y es posible que hayan tenido que buscar otras formas de satisfacer sus predilecciones. Aún así, Munger ha llegado a pensar que puede haber algo de verdad en la noción de que los espectadores pueden ser "conducidos a preferencias extremas" por el contenido relacionado que se les presenta.

“No es posible crear este tipo de contenido de la nada, pero [YouTube] puede causar una exageración en las características del contenido que ya está allí”, dice.

Se trata de un tipo de exageración que capitaliza nuestro apetito por la novedad, e incluso aquellos que están en desacuerdo con estos videos a veces pueden tener dificultades para apartar la mirada. ¿Qué dice eso de nosotros? Realmente no lo sabemos. No hay investigaciones sobre el fenómeno del tipo de contenido que le aparece a cada usuario. Pero si quieres evitar alimentar a la bestia, probablemente lo mejor sea mantenerte alejado del lado siniestro de YouTube.

@rtpallardy