Identidad

Lo que tu selfie dice sobre ti

Las selfies van más allá de solo querer expresar "aquí está mi rostro".
EB
ilustración de Esme Blegvad
ÁG
traducido por Álvaro García
22.1.21
Ilustración de personas tomándose selfies
Ilustración: Esme Blegvad

Artículo publicado originalmente por VICE en inglés.

Hace media década, las selfies eran una abreviatura empleada por los boomers para describir la autocomplacencia narcisista de los jóvenes. En la actualidad, el consenso general es que compartir una foto de tu rostro en internet está bien y es algo normal, lo cual es cierto. Hay una pandemia allá afuera. Las cámaras del iPhone son increíblemente buenas ahora y además tenemos acceso a anillos de luz. En realidad le estás haciendo un favor a la sociedad al tomarte selfies. ¿De qué otra forma podría alguien recordar la cara de otra persona?

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Pero las selfies dicen algo más que “aquí está mi rostro”. En Instagram —donde viven muchas de nuestras selfies— estas fotos revelan secretos sobre nuestra personalidad, lo que nos gusta, la vibra que emitimos, nuestros impulsos fundamentales. Las selfies pueden parecerse mucho a mirarse en un espejo, pero el producto final revela más que un simple reflejo físico. 

Entonces, ¿qué dice tu selfie sobre ti?

SELFIE DONDE SALES SOSTENIENDO UNA CERVEZA Y/O ESTÁS FRENTE A UN CARTEL DIVERTIDO

Eres un hombre cis entre los veinte y los treinta años, lo que significa que te sientes incómodo posando para selfies en general, pero eres demasiado joven para dejar las redes sociales por completo. (Intentaste tomarte una selfie en el espejo una vez cuando compraste un nuevo abrigo, pero ninguna se veía bien y terminaste borrando los 17 intentos, avergonzado). El resto de tu cuadrícula son fotos de perros de amigos o de conocidos en festivales o de libros nuevos. Las otras fotos de tu rostro son las que tu novia tomó cuando salieron a cenar porque conoce tus ángulos, incluso si tú mismo los ignoras. 

SELFIE DE BAJA CALIDAD EN UN ESPEJO SUCIO, INEXPRESIVO

Eres originario de los suburbios pero escribiste “artista urbano” en tu biografía. Estudiaste algo como “Imagen abstracta en movimiento” en la universidad, pero lo abandonaste después de dos meses porque tus “habilidades no se prestaban para la academia”. Tus padres son ricos. El resto de tus fotos en Instagram son placas de matrículas de automóviles extrañas y zapatos desechados en la calle y fotos repugnantes de comida, sin filtro. Le dices a la gente que solías consumir coca con regularidad, pero en realidad solo fueron tres fines de semana seguidos.

SELFIE CON BRISA EN EL ROSTRO, UTILIZANDO UN ANILLO DE LUZ, CON TODOS LOS RETOQUES POSIBLES EN FACETUNE

Has pasado la mayor parte de la pandemia en Dubai, Toscana o Chipre. En cada foto estás junto a una piscina o en una cama de hotel blanca y fresca o en un bar de tapas comiendo mariscos con la frase #recienpescadodelmar. Nadie está muy seguro de cómo ganaste todo ese dinero, pero tienes la palabra “emprendedor” en tu biografía y #AD en todas las demás publicaciones. Cada Halloween te vistes como Amanda Seyfried vestida como Karen vestida como un ratón y has perfeccionado y has hecho de “aplicarte iluminador en las mejillas” una forma de arte absoluta. Nadie sabe que tienes implantes de glúteos, que, para ser honestos, se ven increíbles.

SELFIE CON ANTEOJOS REDONDOS, RODEADO DE PLANTAS, CON PEINADO MULLET 

“SOL GÉMINIS / LUNA CÁNCER / QUEER / VEGANO / ESTRICTAMENTE NO MONÓGAMO / PRO-KINK / NEURODIVERSO / ANTI-FASCISTA / MANUALIDADES CASERAS / CUIDADOR DE PLANTAS / DM PARA LECTURAS CONSENSUADAS DE TAROT / TATUAJES STICK 'N' POKE / SIN CARGA EMOCIONAL POR FAVOR”. Te gustaría meter más etiquetas en tu biografía, pero simplemente no había espacio.

BELFIE EN EL ESPEJO DE TU ARMARIO CON NUEVA ROPA INTERIOR

Obviamente eres una leyenda. 

SELFIE ESPONTÁNEA EN LA QUE SALES LLORANDO Y TE QUEJAS DE CÓMO LAS REDES SOCIALES NO SON LA VIDA REAL

Eres una de dos personas. O estás pasando por un momento difícil en cuanto a tu salud mental y quieres comunicarte sin tener que enviar WhatsApps individuales (lo cual está bien), o tus fotos no han generado tantas reacciones positivas ni atraído tantos seguidores últimamente, así que pensaste en algo realmente muy triste (Titanic, tu abuela moribunda, ese lindo lunar en la espalda de tu ex), tomaste una foto cuando comenzaron las lágrimas y luego publicaste un mensaje de tres párrafos sobre cómo “está bien sentirse triste a veces”, acumulando una suma total de 1.032 “me gusta”.

SELFIE FILTRADA A TRAVÉS DE VSCO, MOSTRANDO UNA PARTE DE TU TATUAJE, LA HABITACIÓN ORDENADA EN EL FONDO

Probablemente trabajas en los medios de comunicación o en el sector de la beneficencia, o en un trabajo que te paga suficiente dinero para poder permitirte comprar una de esas bonitas fundas de edredón grises y un espejo grande, pero no lo suficiente como para poder comprar una casa. Estás entre los 24 y los 29 años. Solías consumir Valium y tener aventuras con profesores, pero ahora lees un blog de belleza y tienes un régimen de cuidado de la piel de cinco pasos.

SELFIES DE PAREJA SOLAMENTE

“¡No puedo creer que me toque pasar el resto de mi vida con esta persona!”, se lee en una de tus fotos. “¡Feliz cumpleaños a mi mejor amigo y al amor de mi vida!”, dice otra. “Cinco años aguantando mis desplantes, no lo hubiera deseado de otra manera ;-)”, dice una tercera. (Siempre han pasado cinco años, por alguna razón). En algún momento, las selfies desaparecen misteriosamente hasta diez meses después, cuando el proceso comienza de nuevo, pero esta vez con una nueva novia o novio con cabello y estructura facial similares.

SELFIE DE TUS ZAPATOS Y EL CAFÉ EN LA MANO

Con tu latte en una mano, dos piernas vestidas en jeans vistas desde arriba y una frase que dice algo como “Tardes invernales” o “¡Buen comienzo para un día frío! [emoji de café]”. Probablemente no usas mucho Instagram porque en realidad tienes un vida: una vida activa, con paseos de perros y salidas familiares y citas con amigos donde vas a bares novedosos y fiestas divertidas. En otras palabras: eres puro y bueno y simplemente no has pasado suficiente tiempo en internet para ser demasiado cínico o meta-irónico al publicar cosas que no sean tú mismo disfrutando de la vida, como si fuera 2013. Suena bastante bien para ser honesta.

@daisythejones / @esmerelduh