La isla de las tentaciones

Nos enganchamos a 'La isla de las tentaciones' para sentirnos mejor con nosotros mismos

El final de "La isla de las tentaciones" nos deja con una sola pregunta, ¿después de todo este drama qué?
12 Febrero 2020, 10:35am
Captura de pantalla 2020-02-12 a las 11
Imagen vía Twitter de La Isla de las Tentaciones/Mediaset

Ayer, 11 de febrero de 2020, se emitió el que sería el último programa de La isla de las tentaciones. Posiblemente el capítulo más aburrido de esta primera temporada. Después de 9 episodios de pura liada parda, llantos, ESTEFANÍAAAA, cuernos y bromitas sexistas, ayer solo queríamos que el karma pusiera a cada uno en su lugar. Y cuando decimos karma nos referimos a que Susana enviara a paseo a Gonzalo, que madre mía que pereza de ser humano. Nos esperaban 5 hogueras más o menos aburridas, pero que viendo los trending topics de nuestro país, todo el mundos se comió hasta el final.

Y es que ayer el programa batió su récord de audiencia logrando un 30 por ciento del share televisivo. Lo que quiere decir que más de 3,6 millones de españoles estaban frente a sus televisores para ver el desenlace de La isla de los cuernos. La pregunta estaba clara: ¿después de todo este drama qué?

Así que después de verme la serie entera y de disfrutarla —no me escondo, es 2020—, me he visto en la obligación de preguntarme qué es lo que me ha gustado tanto. ¿Qué es eso que tanto detesto que me ha enganchado a quedarme hasta pasadas la 1 de la madrugada delante de la televisión? Estas son las claves que han hecho espectacular esta primera temporada de La isla de las tentaciones:

Las chicas fueron las primeras en lanzarse a la piscina

Cuando se trata de libido sexual siempre se suele pensar en los chicos. Se espera que ellos tomen la iniciativa y se lancen, como en las películas románticas o en una discoteca. Pero en esta ocasión no fue así. Andrea y Fani pusieron la directa y antes de llegar al ecuador del programa ya se habían montado en el velero y puesto el sombrero. ¿Cómo no nos va a gustar eso en un país con una misoginia interiorizada descomunal? Es que no hacían falta más excusas. Forocoches se frotaba las manos con cada T_D_S P_T_S. Incluso algunas mujeres se apuntaron a señalarlas con el dedo porque, evidentemente, la misoginia la llevamos un poquito dentro todos. Así que no. No se les iba a perdonar. Aunque sus acciones fueran ya muy cuestionables, y Andrea y su egoísmo parecían no tener límites, hemos disfrutado como niños regodeándonos en ello. Nosotros, los espectadores, no somos como ellas. Somos mejores. Eso es lo que nos decimos acurrucados en el sofá mientras nos preguntamos por qué ellas follan y nosotros miramos un reality.

Los chicos tardaron medio programa en saber dónde estaban

Si vienes a un reality, vienes a jugar. Si quieres hacer ganchillo y amigos, te vas al centro cívico de tu barrio, no a una isla paradisiaca con todo incluido. Pero la cosa es que nos pasamos 5 programas viendo cómo los tíos lloriqueaban por las esquinas. Cinco programas esperando a que hicieran ALGO. Estábamos como la gente que golpetea las peceras de las tiendas de animales para ver si se mueven.

Esto creó, a su vez, una diferencia de niveles entre la casa de los chicos y las chicas que hizo más interesante el programa. Por mucho que los chicos hicieran burradas, estas nunca llegarían al nivel de infidelidad de ellas, era como contemplar un tren descarrilando sin apartar la vista. Ver cómo Ismael intentaba ponerse al nivel de Andrea despertaba entre ternura y penica a partes iguales.

Christofer, el mártir

El pobre Chris no entendió de qué iba el programa, pero estaremos de acuerdo en que se ha ganado el reconocimiento de la audiencia por derecho propio, todos hemos leído lo de “todos somos Christofer” y “Christofer habrá perdido el corazón de Fani, pero se ha ganado el de toda España”. Pero no es del todo verdad. No nos sentimos como Christofer. Nos sentimos un poco mejor que él. Lo miramos y pensamos, "joder que suerte no ser nosotros, que bien que a mi no me hayan visto hacer el pringado 3 millones de personas, que bien poder hacer la broma de ESTEFANÍAAAAA sin que esté hablando directamente de esa persona que me trituró el corazón". Christofer ha sufrido para que todos los telespectadores podamos digerir nuestra regulera vida amorosa un poco mejor. Y por si fuera poco, aunque llegó más tarde que pronto, su retirada antes del final del programa lo dignificó y consagró como el mártir de nuestra Españita.

Las auténticas puñaladas estaban en las sutilezas

Evidentemente, que tu pareja se folle a otra persona sin tener nada hablado de antemano, es una infidelidad y un motivo para cortar de raíz esa relación. Pero en este programa ha habido muchas puñaladas traperas. Quizás los chicos no la metían hasta el fondo, pero iban dejando puyitas todo el rato. Mientras que las chicas jugaban al juego carnal, ellos se dedicaban a poner a parir a sus novias. Las trataban de todo menos de buenas personas. Gonzalo no paraba de llamar frígida a Susana, Christofer soltó en una fiesta que le había puesto los cuernos a Fani, el policía poeta habló de su psicocuestionario para encontrar pareja, Álex y su trama con la ex en el primer episodio... y momentos así hubo a puñados. Es verdad que no fueron cuernos, pero toda esa rabia hacia sus parejas también alimentaba el fuego del programa.

Las narrativas transmedia nos han dado más de lo que necesitábamos

Internet es un lugar maravilloso. Y si las emisiones de los martes y los jueves nos dejaban ver el día a día de su estancia en la isla, internet nos ha dado acceso a toda su vida. Hemos aumentado la realidad del show como unas malditas mastercotillas. Que si el poli se ha hecho injertos capilares, que si Rubén es trabajador sexual y mira aquí está su lista de precios. Hasta descubrimos en qué restaurante trabajaba Christofer. Cada nuevo input de información que recibíamos daba más y más capas a la historia de estas 5 parejas y hacía que el reality se convirtiera poco a poco en un Cluedo para descubrir quién era realmente cada personaje y ver que no era tan bueno como aparentaba. Nos enganchamos a la intrahistoria de sus vidas.

Cada cual tiene lo que se merece

En este último capítulo, que ha llevado al programa a lo más alto, se ha impartido justicia divina. Todo el mundo ha quedado contento con los resultados. Vivimos como una victoria colectiva que Susana abandonara su relación tóxica con Gonzalo. Ella lo hizo por todas. Que Rubén dejara a Fani después de que ella se enamorara y le rompiera el corazón a Chris fue la venganza kármica que todos necesitábamos ver. Fiama y Álex, vaya circo, son tal para cual. Que a Andrea la vaya bien no le sorprendió a nadie, la mala de la clase también se salía siempre con la suya. E incluso nos dejaron creer en el amor (extremadamente heteronormativo eso sí): de La isla de las tentaciones ha salido una boda. Y en consonancia con cada una de estos desenlaces, una cara diferente de Mónica Naranjo que representaba a España entera. No podría haber sido de otro modo.

¿Pero quién ha ganado?

Uno de los grandes secretos del programa es que no tenía estructura alguna. Todo era muy aleatorio, sobre la marcha. Como si nosotros, sin tener ni idea, hiciéramos un reality. No sabemos si alguien ha ganado o no. Habían rumores de que había un premio en metálico. Pero ahora que ha acabado por no tener no tenemos ni una foto finish. ¿Quiere decir esto que en la reunión que hicieron en enero se va a liar más? ¿Alguien le va a pagar el psicólogo a Christofer? ¿Seguirán siendo todos tan bros ahora que ha acabado el programa? ¿Qué ha sido de los tentadores?

La isla de las tentaciones no solo ha tenido el mejor casting que podíamos desear y el formato de final medio abierto perfecto para seguir estirando del hilo; sino que encima nos ha dado el contenido moralmente cuestionable justo para sentirnos un poco mejores personas. Porque nuestra vida quizás será una mierda, no conseguiremos una relación saludable ni a pedradas y seguramente la mitad del programa ya venía guionizado desde las oficinas de la productora, pero hoy nos seguiremos diciendo que somos un poquito mejores que la gente que va a joder a su pareja en prime time.

Sigue a Eva en @evasefe.