Coronavirus

Qué está pasando con los animales de compañía durante la crisis del coronavirus

El cuidado de los animales en medio de esta crisis se ha tornado mucho más complejo y delicado.
25 Marzo 2020, 8:00am
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Todas las fotografías por Tom Bedwin

Esta pandemia y el Estado de Alerta en el que nos vemos inmersas desde hace unos días, nos pone en una situación muy complicada, con muchos frentes y aristas, que hacen que abordar problemáticas sociales por los animales o enfrentarnos a una cuarentena con ellos en casa sea algo complejo y delicado.

Conviene recordar, lo que la World Health Organization (WHO), la World Organisation for Animal Health (OIE), la World Small Animal Veterinary Association (WSAVA) y otras entidades de protección animal han repetido hasta la saciedad: los otros animales no transmiten el Covid-19 a las personas humanas.

Desde la Dirección General de Derechos Animales (DGDA), delegación recién estrenada con el nuevo gobierno de coalición de Pedro Sánchez, compartían la semana pasada algunas recomendaciones para todas las personas con animales a su cargo que se pueden consultar en sus redes.

Además, se suman a las acciones permitidas durante el estado de alarma respecto a los animales considerados domésticos, la alimentación de colonias felinas y la asistencia en centros de protección animal.

Esta situación compleja, abre varios frentes. Por un lado, los animales considerados de compañía, que nos tienen todo el día en casa y se pueden beneficiar de pasar más tiempo socializando con nosotras; por otro lado los animales de la calle en especial situación de vulnerabilidad a los que podremos ayudar y atender menos. Aunque no todos los animales bajo nuestro techo viven 100% protegidos de la ignorancia humana, y no todos los animales de la calle están desamparados: también hay gente que vela por ellos.

José María es una de estas personas en situación de calle que tiene una perra desde hace años. Una de las 35.000 personas sin hogar que cifra el gobierno en su informe “Estrategia Nacional para Personas Sin Hogar”. “La perra de José María”, nos cuenta nuestra fuente en el sur, “está, por supuesto, vacunada y con todos los papeles en regla”, pero el temor de José María, como de muchas otras personas, es que le separen en un momento así de su perra.

Conny Duarte, miembro de CoPPA y cofundadora de FEEL, asociación madrileña que ayuda a personas en situación de vulnerabilidad y a sus animales, insiste: “en momentos de mucha ansiedad y angustia, es fundamental cuidar, con más delicadeza si cabe, ese vínculo afectivo entre personas y animales”. Pero en esta situación de emergencia sanitaria, esto no siempre es posible, por lo que, continúa la experta, “si hay separaciones temporales, existen entidades como FEEL, que están dispuestas a dar apoyo y cuidar a estos animales mientras su familia se recupera si está ingresada”.

Para las personas que están en riesgo de exclusión social, afirma Duarte: “Las personas en situación más vulnerable con el tema del coronavirus y que conviven con animales son las que están en situación de calle. Me preocupa muchísimo la situación de estas personas en todos los aspectos. Hay varios centros que están dando acogida a estas personas, pero al tener animales de compañía no se les va a permitir el acceso”.

"Es fundamental cuidar, con más delicadeza si cabe, ese vínculo afectivo entre personas y animales”

“En estas circunstancias, descuidar o deshacerse de los animales de compañía no solo podría constituir un delito de maltrato animal, sino también un acto de crueldad hacia las personas en estado de vulnerabilidad que, al ser obligadas a cortar los lazos que les unen con sus animales, podrían ver su salud tanto física como emocional afectadas, pudiendo tener esto incluso consecuencias negativas de cara a su recuperación”, declara Mercedes Mayo-Alesón, psicóloga clínica y miembro de la Coordinadora de Profesionales por la Prevención de Abusos, CoPPA.

Desde PACMA, reclaman al gobierno y a las comunidades un protocolo urgente para paliar esta situación. “En la mayoría de ciudades se han habilitado espacios para albergar a las personas que no tienen casa en la que quedarse, pero no está claro que puedan acceder con sus animales. Los municipios se remiten al Ministerio de Sanidad y este, por ahora, no lo ha aclarado” asegura la presidenta de PACMA Laura Duarte.

También desde la fundación FAADA recuerdan su campaña #MejoresAmigos, que consiste, entre otras medidas, en una recogida de firmas para ayudar a las personas sin hogar y trabajar con el gobierno en algo que es una tarea pendiente desde hace mucho. Hablamos con ellas hace tiempo de esta problemática también en VICE.

Desde la Dirección General de Derechos Animales, su director Sergio García Torres nos cuenta cómo están solucionando esto desde el gobierno: “Hemos enviado a los servicios sociales de todos los ayuntamientos y comunidades un protocolo para que en el caso que no dispongan de plazas para los animales de personas en situación de calle(separados de sus dueños por motivos de seguridad y salud), poner a disposición plazas recopiladas a través de una red de protectoras”.

Están separados, nos cuenta el director, por motivos de seguridad en Madrid, en uno de los pabellones de IFEMA. “La situación no permite la entrada de animales que no se conoce su situación veterinaria ni de comportamiento”, nos dice.

Podría parecer que los animales que viven con nosotras en casa están en situaciones mejores, pero que tengamos un techo sobre nuestras cabezas no nos hace automáticamente personas sensibilizadas con el maltrato animal.

“En la mayoría de ciudades se han habilitado espacios para albergar a las personas que no tienen casa en la que quedarse, pero no está claro que puedan acceder con sus animales"

Estos días, a las activistas por los derechos de los animales, se les encoge el corazón pensando en la cantidad de abusos que se cometerán intramuros y sin que nos enteremos.

La abogada especializada en defensa de los derechos animales Irene Jiménez nos dice con respecto a este tema: “Si tenemos constancia de que nuestro vecino está maltratando al animal con el que convive, debemos recopilar el máximo de pruebas posibles (grabaciones, testigos, etc.) y contactar con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado que están obligadas, por ley, a intervenir”.

Por lo que si estamos en casa y vemos a alguno de nuestros vecinos en su terraza, o les oímos maltratando al animal con el que viven, debemos grabar lo que sucede y llamar la policía cuanto antes.

“Los agentes pueden entrar en un domicilio si existen suficientes indicios de que en ese mismo instante se está cometiendo un delito. En ese supuesto, no es necesaria ni autorización judicial ni autorización del titular del inmueble” declara Jiménez.

Por otra parte, denunciaban Galgos del Sur en sus redes ayer, como algunas personas descuelgan a sus perros de los balcones del arnés para bajarlos a la calle. Esto es, como poco, una imprudencia. Son demasiadas cosas las que podrían salir mal como para jugársela.

Y para las personas que se tengan que ir al hospital durante esta pandemia y no quieran dejar solas en casa a sus animales, la asociación El Refugio ha puesto en marcha un servicio llamado “Unidad de Intervención Solo En Casa”, anunciaban en su newsletter el 20 de marzo. Ya han atendido, con éxito, a dos perros de un matrimonio mayor que ha tenido que ser hospitalizado. Volverán a verse cuando superen la enfermedad.

¿Qué podemos hacer para aprovechar mejor la cuarentena? Aprender un poco más de los animales con los que convivimos. Prestarles tiempo, dedicación y afecto. Buscar recursos para poder darles la mejor calidad de vida y así, como decía la experta de FEEL, cuidar el vínculo tan especial que se forma entre animales humanos y animales no humanos.

Por lo que si tanto nosotras como nuestros animales estamos en situación privilegiada y podemos pasar la cuarentena felices en casa, desde FAADA nos dan algunas pautas: prudencia al dejar salir a los gatos al exterior, darle una rutina a nuestros perros que les aporte tranquilidad, respetar su descanso y sus paseos y no obligarles a hacer ejercicio físico.

“También se ha creado en redes una iniciativa #yomequedoencasaconmiperro donde profesionales comparten consejos útiles para practicar en casa con nuestros compañeros mientras dure el tiempo de reclusión”, nos dice la coordinadora de FAADA. Durante este tiempo de reclusión, es más fácil que sean los perros los que estén un poco más estresados, igual que nosotras. Siempre podemos imitar a nuestros gatos y aprender a relajarnos todos juntos en el sofá.

Y, desde luego, siempre podemos apoyar a protectoras y asociaciones que sepamos están ayudando a las personas en situación de calle con sus animales. Las mismas circunstancias de pandemia y crisis, no tienen los mismos efectos en todas. Es hora de cuidar y proteger ese vínculo, como nos pedía Conny Duarte, con más firmeza si cabe.