En Latinoamérica, las personas están bebiendo e inyectándose dióxido de cloro para prevenir y tratar el COVID. Así es como una teoría conspirativa ganó suficiente legitimidad para que en Bolivia aprobaran una ley que legaliza su uso.
Más
de VICE
-

Screenshot: Sony -

(Photo by Timothy Norris/Getty Images for Coachella) -

