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Convirtieron sus frustraciones en música, entonces.Bueno, al fin y al cabo, es nuestro trabajo [ríe]. Intentar plasmar en música esos ruidos que tienes en las tripas. Como te comentaba antes, nos sentíamos bloqueados, entonces decidimos crear un ambiente nuevo, un espacio de trabajo nuevo al margen del lugar donde vivimos. Eso nos llevó a tomar la decisión radical de buscar una casa perdida en un pueblo. Estuvimos tres meses [ahí] para darle forma al disco. La verdad salimos muy contentos. Cuando nos retiramos a esta experiencia, conseguimos encontrar ese hilo del qué tirar.
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¿Piensas que habrá un fin a esta crisis? ¿Será una luz al final del túnel o las cosas se pondrán peor?Lo que opine yo tampoco va a ningún lado, es una opinión personal. He sido muy optimista respecto al creer un poco en la humanidad. Yo creo que esta crisis, por lo menos en España, está sirviendo para que la gente empiece a tomar consciencia de lo que es ser ciudadano, estar al pendiente de los que te gobiernan, vigilarlos, ser militante y asumir responsabilidades como individuos. Aquí siempre se ha vivido más o menos bien, nunca se han preocupado de nada, [y] han delegado responsabilidades [a] políticos y empresas corruptas, [que] nos han llevado a las situaciones que estamos. Creo que la gente vuelve a tomar conciencia social, que es algo que se había perdido. La gente se ha dado cuenta que ha vivido un espejismo de algo que no ha existido, nunca han sido ricos, ni siquiera de clase media, muchísimos aquí hemos sido pobres y lo vamos a seguir siendo. Por lo menos tomemos consciencia de nuestro presente y nuestra responsabilidad. Con eso me conformo, la verdad.Que se acabe la apatía que tantos tienen ante estos asuntos.La derecha neoliberal se ha encargado muy bien de decir “todos somos iguales”, “las ideologías no valen para nada”, “cada uno es responsable de su presente y su futuro”, y bueno, no es tan sencillo como eso. A veces hace falta tomar pasos y partido por cosas en el día a día y en la sociedad. Ahora en España hay un movimiento importante, la calle está muy agitada y puede ser una esperanza.