FYI.

This story is over 5 years old.

Cultura

El futuro es de las ratas

El cambio climático está provocando el crecimiento de algunas especies de roedores. Algunos opinan que podrían llegar a ser más grandes que las ovejas.
3.8.14

Fotografía vía.

Eso de que las cucarachas van a heredarnos la tierra solo es una concepción errada y agotada. Las verdaderas campeonas van a ser las ratas, grandes vehículos de las pestes.

Aunque las cucarachas parezcan salir de una fuente inagotable, su invertebrada calaña está sufriendo en realidad una rápida decadencia, mientras los roedores aumentan. En un estudio reciente y ampliamente discutido en la revista Science, investigadores examinaron un proceso llamado defaunación –recuerden el término, probablemente tan vital como el de “deshielo ártico” o “destrucción del hábitat” para entender el colapso ecológico de nuestro planeta–, que describe cómo la mayoría de los animales del mundo están desapareciendo desmedidamente.

Un equipo de científicos liderado por el profesor Rodolfo Dirzo de la Universidad de Stanford, documentó la tasa de la fauna que se está extinguiendo en la era moderna. Desde el año 1500 después de Cristo, por lo menos 320 especies de vertebrados se han extinguido, debido principalmente a la actividad humana. Pero lo más impresionante es la disminución de los insectos: solo en los últimos 35 años, los científicos encontraron que la cifra de invertebrados ha disminuido en un 45%. Los investigadores dicen que este descenso es una prueba más de que estamos ante la extinción en masa antropogénica, la sexta gran extinción masiva del planeta.

Entonces, ¿quién gana, además de los humanos, cuando las abejas, los tigres y los osos pierden? Pues las ratas.

“Cuando la población humana es alta, obtienes altas tasas de defaunación, alta incidencia de roedores y, por lo tanto, altos niveles de patógenos, lo que aumenta el riesgo de transmisión de enfermedades”, explicó Rodolfo Dirzo en una declaración sobre el estudio. “¿Quién hubiera pensado que la defaunación iba a traer estas consecuencias dramáticas? Puede ser un círculo vicioso”.

Hilary Young, una de las autoras del estudio, ha llevado a cabo investigaciones anteriores en las que examina cómo los roedores prosperaron luego de que otras especies se extinguieran.

“Lo que encontramos fue que algunas áreas experimentaron un rápido y masivo incremento de roedores”, le dijo Young a The Current. “Todo el césped y los arbustos que normalmente consumía la megafauna, quedó disponible para los roedores, tanto para comida como para refugio. En consecuencia, el número de roedores se duplicó al igual que la población de ectoparásitos trasmisores de enfermedades que llevan las ratas”.

El doble de ratas, el doble de ectoparásitos. Un estudio publicado en 2013 en la Revista Internacional de Microbiología y Ciencias Aplicadas, examinó cómo las ratas portadoras de parásitos son los principales transmisores de enfermedades: “los roedores junto a los ectoparásitos artrópodos juegan un papel importante en la distribución de arbovirus, infecciones estreptocócicas, coriomeningitis, la peste, tularemia, leptospirosis, spirochaetes, etc.”, escribió el autor.

“Los ectoparásitos incluyen insectos y acarinas (pulgas y ácaros)”, se lee en el estudio de 2013, “muchos de ellos son parásitos permanentes como los piojos, mientras la mayoría de las garrapatas y las pulgas son parásitos temporales. Las ratas son conocidas por albergar a cuatro grupos de artrópodos ectoparásitos: pulgas, garrapatas, ácaros y piojos… algunos ectoparásitos pueden transmitir, biológica o mecánicamente agentes infecciosos a humanos y animales, lo que puede resultar en una propagación de infecciones”.

En otras palabras, las ratas cargan con un montón de parásitos, que a su vez llevan un montón de enfermedades. Aquí les dejo una lista rápida del Centro de Control de Enfermedades sobre algunas de las que propagan las ratas por Estados Unidos:

  • Síndrome pulmonar por hantavirus.
  • Fiebre Hemorrágica con Síndrome Renal.
  • Fiebre de Lassa.
  • Leptospirosis.
  • Coriomeningitis linfocítica.
  • Fiebre hemorrágica de Omsk.
  • Peste.
  • Fiebre por mordedura de rata.
  • Salmonelosis.
  • Arenavirus sudamericanos (fiebre hemorrágica argentina, venezolana, boliviana y la brasileña asociada al virus Sabiá).
  • Tularemia.

Es una lista horrorosa. Y a la luz de su inminente dominio, vale la pena recordar que las ratas jugaron un papel fundamental en la propagación de la peste bubónica durante la Peste Negra. El hacinamiento y la poca higiene las convirtieron en asesinas devastadoras, pero fue un ectoparásito –una pulga– la que trajo la peste.

“La peste bubónica es una enfermedad aún presente en algunas zonas del mundo y ahora sabemos que se propaga a través de las pulgas que llevan las ratas”, escribió para la BBC el profesor Mark Ormrod de la Universidad de York.

Nuestra higiene y cuidados han mejorado mucho desde la época medieval, pero nos enfrentamos a un futuro de espacios hacinados: más de la mitad de la población mundial vive en ciudades, y otras tantas zonas están a punto de unírseles en el crecimiento de las mega-ciudades. Entre más vida urbana, más ratas que podrían engendrar mortales problemas de salud.

Dirzo y su equipo no son los únicos preocupados por el aumento de ratas. De hecho, a principios de este año, otro grupo de científicos determinó que los roedores eran la especie más propicia para sobrevivir a las otras.

Jan Zalasiewicz, geólogo de la Universidad de Leicester, cree que las ratas son los animales más adecuados para repoblar el mundo en caso de una extinción masiva.

“[Las ratas] se encuentran en muchas –sino la mayoría– de las islas del mundo”, explica, “y estando allí, han demostrado ser una especie extraordinariamente difícil de erradicar. A menudo permanecen perpetuamente. Han sacado de la competencia a muchas especies nativas y en ocasiones las han llevado a la extinción. Como resultado, el ecosistema está siendo vaciado y las ratas están en una posición favorable para repoblarlo en un futuro geológico lejano”.

Para muchos de nosotros, ese futuro es excesivamente fácil de imaginar. Según algunos cálculos, en Nueva York hay el doble de ratas que de humanos. Y en algunas ciudades son una plaga.

Mientras los humanos continúen acabando con la fauna, las ratas seguirán reproduciéndose para llenar el vacío. Así que en teoría podemos esperar ver más de todo lo anterior. Y aunque no te importen las implicaciones para la salud, es terrible el simple hecho de que estemos dañando nuestra inmensa y espectacular biodiversidad y canjeándola por un mundo desagradable y monótonamente rata-centrista.

Más allá de la defaunación, hay evidencias de que el cambio climático está mejorando las condiciones para las ratas en muchas regiones. Es importante añadir que esas temperaturas cálidas están provocando que algunas especies de ratas se vuelvan más grandes. Por su parte, Zalasiewicz cree que una vez que la competencia sea escasa para las ratas, podrían llegar a ser más grandes que las ovejas.

Así que este es el presentimiento del Antropoceno: ratas gigantes repletas de parásitos que transportan enfermedades, multiplicadas en masa mientras el resto de especies se extinguen.