Fotos por Ernesto Álvarez
Hotel en la Ciudad de México. Alessa fue asesinada por asfixia, según el acta de defunción. Horas después de su muerte, el cuerpo se encontró en el Hotel Caleta de la calle Juan de Dios Peza, en la colonia Obrera. Gis, una de las responsables del papeleo fúnebre, contó que el asesino no fue identificado y las autoridades redactaron un documento en el que pretendían afirmar que se había suicidado.
Funeral de Alessa. Al velorio asistieron varios miembros de ONGs y partidos políticos que tomaron el control de la situación marcando limites a las personas del lugar.
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"El Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación en la Ciudad de México (COPRED) se sintió presionado por los casos y nos convocó a las organizaciones sociales a una reunión con su directora, Jacqueline L'Hoist y la subprocuradora de justicia de la Ciudad de México para entablar acuerdos y acciones a llevar a cabo", cuenta Daniela. El día anterior Kenya había sido citada a la Asamblea Legislativa del DF junto a su compañera Abigail y Rocío, del Centro de Apoyo a Identidades Trans. Días después, las citó la senadora Angélica de la Peña, del PRD. Todos se comprometieron a atender el tema, sin dar ninguna respuesta concreta a los problemas del acceso a la justicia y a la seguridad para las que siguen en las calles.
Araceli, una compañera de Paola y Alessa, reparte panfletos durante la madrugada del miércoles en varios puntos (lugares para el comercio sexual en la calle) para convocar a una manifestación por los asesinatos sin resolver de sus colegas.
Kenya y Areceli reparten volantes en varios puntos para convocar a una manifestación por los asesinatos sin resolver de sus colegas.
Araceli, compañera de Paola y Alessa, después de una reunión en el Senado de la República. La senadora que las recibió se comprometió a presentar su pliego petitorio al pleno de la cámara y ahí elaborar puntos de acuerdo, pero no dio ninguna solución directa a los reclamos de las chicas.
"NO MAS MUERTES TRANS EXIGIMOS JUSTICIA", durante la manifestación por los asesinatos de Paola y Alessa.
Antes de la manifestación, los lentes de Andy, colega de Paola y Alessa, reflejan una de las cruces luctuosas.
Araceli en la manifestación que bloqueó el tránsito de la avenida Insurgentes y Puente de Alvarado para exigir justicia por las muertes de chicas trans y trabajadoras sexuales.
Grupos feministas colocan engrudables en el Metrobus exigiendo justicia para mujeres trans y trabajadoras sexuales.
La manifestación fue encapsulada con empujones, toletazos e insultos por la policía. Como resultado de la negociación, las manifestantes fueron recibidas por Jesús Sandoval Islas, Director de Atención Ciudadana en la Secretaría de Gobernación, quien no estaba informado acerca del problema y sólo ofreció apoyo con un oficio para que se atienda el pliego petitorio que las mujeres dirijan a la Subprocuraduría de Justicia de CDMX con las fallas en la investigación del caso Paola.
Las chicas se organizan para jugar una "reta de fucho" después de ponerse de acuerdo sobre las acciones que seguirán para con los casos.
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Nathan la conoció en un festival de arte y diversidad sexual en Ecatepec, hace un año. Jessica la conoció en el Centro Cultural Border, en una actividad llamada Multiverso Trans; Lía la conoció cuando Alessa la entrevistó para su canal de Youtube (Memorias de una puta!!!) sobre el trabajo, el quehacer político y las necesidades de una chica trans. Todos la recuerdan como alguien alegre, aferrada a la vida. Por eso para Gislenne, cuando el Ministerio Público intentó que la madre de Alessa firmara un papel en que reconocía que su hija se había suicidado, la indignación fue mayor. "Ella amaba la vida", dijo Gislenne. Eso también explica la turbación de su madre a la salida del INCIFO.
Una de las chicas trans juega un partido de futbol callejero. Después de la manifestación, la negociación y la plática para coordinarse con las siguientes acciones y jugar un partidito de fucho, algunas chicas tendrán que ir a trabajar en el comercio sexual.
Un huevo que fue arrojado desde un auto hacia una de las trabajadoras sexuales en la Calzada de Tlalpan, en la Colonia Obrera, horas después de la manifestación por los homicidios impunes de sus compañeras. La violencia en las esquinas persiste solapada por la oscuridad y las autoridades de la Ciudad.