¿Qué cojones está pasando con Gibraltar?

No parece que vaya a cambiar a nivel de soberanía, pero está claro que los trabajadores, la economía, las fronteras y la compra de productos más baratos se van a ver afectados.

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jul. 12 2016, 3:00am

Imagen vía Wikimedia Commons

Otra vez vueltas con el Brexit, que parece que durante unos años —dos al menos— va a ser el canción de nunca acabar. Tenemos para rato. Y bastante frentes abiertos. Tenemos el de nuestros jóvenes que están en el Reino Unido y lo que les pasará a sus derechos una vez su país de acogida deje de ser miembro de la Unión y tenemos también a los expats británicos que se encuentran en exactamente la misma situación, sólo que disfrutando del idílico clima de nuestro país, algo es algo.

Otro de esos frentes que se abre es qué va a pasar con Gibraltar, esa porción de territorio británico incrustada en el sur de la Península Ibérica. ¿Puede cambiar de manos?

Javier García Toni, co-fundador y miembro de Con Copia a Europa nos cuenta que "desde luego, después del referendum se va a producir la transformación más grande que ha habido en Europa, pero la posibilidad de que haya un cambio de soberanía con respecto a Gibraltar es imposible, lleva siendo británico desde hace demasiado tiempo. Además, se ha producido una situación curiosa, Inglaterra vota salida y Gibraltar, mayoritariamente, quedarse. Obviamente existe un choque de intereses".

Primera duda resuelta. Habría que poner en marcha tratados y otro tipo de mecanismos que parecen, por el momento, bastante lejanos. A pesar de que nuestri Ministro de Exteriores, José Manuel García Margallo, aseguró que "la bandera española está más cerca de ondear en Gibraltar". A lo que el ministro principal gibraltareño respondió que "Gibraltar nunca será español".

Dejando a parte el cruce de declaraciones diplomáticas —con bastante tinte oportunista de cara a las elecciones, por otra parte— el problema que sí se puede dar ahora, y que es el que afecta a la gente español que trabaja a diario en las inmediaciones del Peñón, es el del cierre de las fronteras.

"Yo creo que se encontrará una solución. Aunque todo va a depender de la forma en la que Reino Unido negocie su salida de la Unión Europea. En octubre habrá allí nuevas elecciones, depende de la orientación del nuevo gobierno y también de los gobiernos de los otros países, de quién negocie. La cosa puede cambiar si comienzan a llegar al poder partidos 'eurofobos'. Supongo que la UE mantendrá la firmeza, porque el precedente de esta salida es nefasto, es una verdadera derrota histórica. El caso de Gibraltar es algo tan consolidado, que dudo mucho que vuelva a haber fronteras", nos apunta Javier García.

No sabemos cómo se verán afectados los 12.000 trabajadores fronterizos transversales que viven en España, pero trabajan en Gibraltar. De estos, aproximadamente 7.000 son españoles

Y, ¿qué opinan los británicos que viven en Gibraltar? Contactamos con el responsable de la Cámara de Comercio de la zona, para ver descubrir si, además del tema de la movilidad, la economía también se va a resentir.

"A pesar del apoyo abrumador de los votantes en Gibraltar para seguir siendo parte de la UE, la Cámara de Comercio de Gibraltar está decepcionada por la decisión final en el Reino Unido de salir de la Unión Europea. Es demasiado pronto para decir lo que afectará a la economía de Gibraltar. No sabemos cómo se verán afectados los 12.000 trabajadores fronterizos transversales que viven en España, pero trabajan en Gibraltar. De estos, aproximadamente 7.000 son españoles y el resto de diferentes nacionales europeas", asegura Edward MacQuisten.

Y el tema de las fronteras, ¿cómo se ve desde dentro de Gibraltar? "Lo importante es recordar que Gibraltar seguirá siendo parte de la UE hasta que el Reino Unido cese su adhesión. Hasta ese momento, los nacionales de la UE deberían ser capaces de cruzar la frontera sin ningún impedimento. El Grupo Transfronterizo, del cual la Cámara fue miembro fundador, seguirá trabajando en primer lugar por los intereses de trabajadores y empresarios de ambos lados de la frontera. El impacto del resultado se disipará y luego supongo que habrá un período de incertidumbre. Pero las empresas locales son pragmáticas, buscarán mitigar cualquier riesgo percibido y al mismo tiempo estudiar posibles oportunidades para nuevos negocios. Esto es lo que los gibraltareños han hecho en el pasado. Están bien equipados y muy decididos a hacer esto otra vez en el futuro", concluye Edward.

A pesar de la opinión de la cámara de comercio, los especialistas no están en la misma línea. La profesora Araceli Mangas publicaba días antes del referendum un interesante estudio (¿Brexit? Escenarios internacionales y Gibraltar) en el Real Instituto Elcano en el que abordaba la cuestión del "descontrol" de comercio que se produce en la zona.

"Es más, a España no solo le interesa mucho la permanencia del Reino Unido sino que le convendría la plena integración del Reino Unido en el espacio Schengen, la modificación y derogación del régimen especial aduanero y fiscal de Gibraltar en la UE y, en consecuencia, la aplicación íntegra de las reglas de la unión aduanera y del mercado interior para poner fin a la laxitud gibraltareña en materia de fiscalidad y descontrol de comercio de mercancías, sociedades y servicios que tanto daño causa a España y a la economía del entorno. Si las mismas reglas se aplicaran a un lado y otro de la Verja de Gibraltar, habría un desarrollo equilibrado de los territorios de ambos lados".

Para completar nuestra visión del asunto, volemos al otro lado de la Verja, a la zona del Campo de Gibraltar (que comprende La Línea, Tarifa y Algeciras, entre otras localidades de Cádiz). Allí trabaja todos los días Rubén Almagro, periodista del diario Europa Sur.

"El resultado del Brexit ha dejado en La Línea y en Gibraltar una sombra enorme de incertidumbre y de preocupación. Gibraltar, que votó de manera aplastante en contra de la salida de la UE, trata ahora de buscar una fórmula para quedarse. En uno y otro lado de la Verja se preguntan desde las autoridades hasta el ciudadano de a pie qué va a pasar en realidad, pero lo que todo el mundo tiene claro es que va a influir muy negativamente en la economía doméstica de ambas ciudades. Aunque desde Madrid penséis que son dos países diferentes, aquí convivimos como si fuese una ciudad más del Campo de Gibraltar. Con sus peculiaridades, pero una más".

El primer ministro, Fabián Picardo, ya ha dicho que va a hacer lo imposible para que Gibraltar se quede en Europa, Rubén apunta a que el dirigente sabe que frenar la libre circulación de personas y vehículos por la Verja supondría un duro golpe a su economía.

"No es una suposición. Hace dos años el Gobierno de Rajoy tensó las relaciones, se formaron colas en la Verja de hasta cuatro horas y el que no tenía la obligación de ir a la Roca a trabajar, sencillamente no iba. Se acabó vender perfumes, alcohol, gasolina... porque eso fuera de aquí no se sabe, pero al margen del precio del tabaco, todos esos productos valen mucho más barato en la Colonia y muchos campogibraltareños van allí a comprarlos. Basta pasarse por Main Street dos días antes de Reyes".

A nivel personal, Rubén apunta que la única solución es que de una vez por todas esta situación sirva para que las administraciones acepten lo que aquí llaman la 'peculiaridad de La Línea'. "Ya en 1997 le sirvió para que el Gobierno le concediese lo que se denominó la Carta Económica Especial (ayudas, descuentos...) porque hoy por hoy la economía linense es absolutamente dependiente de la de Gibraltar. Aquí decimos que la Roca es la mayor empresa de La Línea. No existe otra donde trabajen siete, ocho o diez mil personas, porque además el término municipal es infimo y no hay grandes industrias. O se articulan fórmulas para que La Línea sea menos dependiente o si el Brexit cae con todo su peso y la frontera deja de ser lo pearmeable que es, desde que se instaló la frontera inteligente, la ciudad va a sufrir un nuevo receso en un plazo de dos años".

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