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Sí, ya hablé de esto, ¡pero hay más! Esta actividad social no sólo me parece una verdadera pérdida de tiempo, dinero y fuerza; también es algo que debes evitar si te consideras una persona ética como Cher Horowitz. Primero que nada, no deberíamos estar comprando cosas en las tiendas de compañías internacionales. No estoy segura de cuándo pasó de moda no querer usar ropa hecha en fábricas de explotación laboral, pero esto es muy simple: compañías que no pagan impuestos y hacen ropa con uñas de bebé = malo.
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Otra extraña, pero obligatoria actividad, es el análisis forense de los mensajes de texto. Cada que muestro una falta de interés por la carita feliz que un chico usó (o no usó) en sus mensajes, mis amigas me hacen sentir como una perra. ¿Por qué? ¿Cuánto tiempo crees que ese hombre le dedicó a su comunicado? No estamos hablando de Gore Vidal, estamos hablando de alguien que todavía compra ropa en la sección de niño de H&M.Y no estoy diciendo: “Ya vayan a un museo, cabrones”, porque a mí también me da flojera y tengo la capacidad de atención de un sociópata que quiere escalar en la pirámide social yendo a orgías de los Iluminati. Lo único que quiero decir es que agarren el pedo: hablar durante dos horas por teléfono sobre los colores que usan los chicos durante sus conversaciones por AIM no fortalecerá la relación entre amigas más que unas cubas.

Si eres una fugitiva, una espía o has visto el clásico de culto Vaselina, entonces es muy probable que sepas todo sobre las citas para arreglarse. Estos ejercicios de crisis de identidad, tan dominados por las jóvenes adolescentes, son tan comunes entre esas chicas que quieren pasar, de la noche a la mañana, del patito feo de la escuela, a la nena más sensual de la ciudad.
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Otro ejercicio clásico de socialización es morirse de hambre, porque esa hamburguesa light sin carne y sin queso sabe mucho mejor cuando tienes a tu mejor amiga en el otro extremo de la línea experimentando la misma miseria y cambio de humor que tú. ¡Pura diversión!Espera: creo que ese es el punto. Quizá estas cosas no deben ser divertidas. ¿Será que la razón por la que estas actividades son tan difíciles y humillantes, es para que las superemos y salgamos de ellas convertidas en mujeres mucho más fuertes? Bien podría tratarse de una de esas verdades profundas. Pero si esto es verdad, ¿por qué ninguna de mis amigas quiere hacer la dieta del enema conmigo?Sigue a Bertie en Twitter: @bertiebrandesAnteriormente: Los chicos no piensan que eres asquerosa