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Cultura

¿Qué pasaría si todos los jóvenes decidiéramos no tener hijos?

La gente joven se ha quedado con la idea de que tener hijos es de las peores cosas que te pueden ocurrir en la vida.

por Samantha Power
30 Septiembre 2016, 4:00am

Este artículo se publicó originalmente en VICE Canadá.

La gente joven se ha quedado con la idea de que tener hijos es de las peores cosas que te pueden ocurrir en la vida. La crisis económica que sigue afectándonos y el considerable gasto que supone mantener a los hijos ha hecho que la tasa reproductiva de esta generación sea de las más bajas de la historia.

No tiene mucho sentido encarecer la vida de los jóvenes de una generación ya dispuesta a donar un órgano para deshacerse de sus préstamos estudiantiles y sin opciones de acceder al mercado inmobiliario.

Pero, ¿qué ocurriría si todos decidiéramos obviar el coste que conlleva tener un hijo y nos olvidáramos de la próxima generación?

No resulta un escenario tan descabellado. El cuarenta por ciento de las japonesas aseguran que no van a tener hijos. La baja tasa de natalidad de Dinamarca está obligando al cierre de guarderías y escuelas en ciertas zonas del país. Canadá lleva más de 40 años con un índice de nacimientos muy reducido.

Sin embargo, para funcionar debidamente, una sociedad necesita tener una población creciente o, cuando menos, estable. Decidimos preguntar a dos expertas qué ocurriría si todos optáramos por descartar de nuestras vidas la posibilidad de reproducirnos.

La Dra. Amy Kaler es profesora de Estructura Social en la Universidad de Alberta, y la Dra. Susan MCDaniel es socióloga en la Universidad de Lethbridge y presidenta del Prentice Institute for Global Population and Economy.

VICE: ¿Qué ocurriría si todos nos negáramos a tener descendencia?
Dra. Amy Kaler: Que el mundo entero, la raza humana, se extinguiría en unos cien años.

Cien años es mucho tiempo... ¿Qué pasaría con la sociedad a medida que se acerca a su final?
Kaler: Habría consecuencias económicas y demográficas, pero sobre todo de carácter psicológico. Si la gente fuera incapaz de mantener relaciones sexuales o de dar a luz, seguramente habría muchos conflictos, caos, sufrimiento colectivo e infelicidad. La infertilidad o la esterilidad pueden generar mucho estrés. Multiplica eso por toda la población del mundo y el resultado sería devastador. Si dejar de reproducirnos implicara que dejáramos, de forma consensuada, de practicar sexo, acabaríamos matándonos unos a otros antes de fallecer por muerte natural.

¿Cómo afectaría a la economía y a la población activa?
Kaler: Lo primero que advertiríamos es el cese de la actividad económica relacionada con los niños y los padres, como las tiendas de bebés, los servicios de canguro, las guarderías, etc. Luego empezaría a afectar a los colegios de educación básica y los centros deportivos para niños. A su vez, esto redundaría en un mayor poder adquisitivo de la gente, que ya no tendría que destinar una buena parte de su sueldo a sus hijos y, por tanto, dispondría de más dinero para adquirir artículos de lujo.

Por otro lado, dependeríamos enteramente de la inmigración para perpetuar nuestra existencia como país. Habría más iniciativas para atraer inmigrantes jóvenes a nuestras fronteras. Pero repito: se generaría una situación de caos considerable. Una generación que supiera que iba a ser la última probablemente tiraría la toalla en todos los aspectos. Ya no tendría sentido trabajar duro o intentar mejorar el mundo, porque no nos esperaría ningún futuro.

McDaniel: Los niños también suponen un coste para las arcas públicas, por lo que el dinero que se ahorraran los gobiernos podría destinarse a otros asuntos. También se ahorraría dinero en salud, ya que a menudo se olvida el hecho de que las personas entre los cero años y la edad adulta son las que más recursos de salud utilizan.

¿Representaría alguna ventaja para las mujeres? ¿Cómo afectaría a las dinámicas de género el no tener hijos?
McDaniel: Actualmente, las madres de niños de corta edad están en clara desventaja económica, algo que acaba arrastrando para el resto de sus vidas. Quizá la ausencia de hijos mejoraría la situación de las mujeres en ese aspecto.

Kaler: El hecho de que las mujeres dejaran de dar a luz podría llevar a desvincular el concepto de género del de procreación. Llevaría a preguntarnos cuál es la diferencia entre hombres y mujeres si nuestros órganos reproductivos perdieran su función.

¿No necesitamos que haya una generación de gente joven que cuide de nosotros cuando seamos viejos?
Kaler: Habría un vacío en ese sentido. Dejaría de existir la necesidad de cuidar a los niños pero aumentaría la necesidad de atención a la tercera edad. Ahora el déficit en el sistema asistencial se salva mediante el cuidado en la propia familia, que normalmente recae en madres, esposas o hijas adultas. Como consecuencia, las mujeres se encuentran en una situación de desventaja respecto a los hombres.

En un mundo sin niños, habría menos jóvenes necesitados de asistencia, pero llegaría un momento en que se produciría un colapso del sistema asistencial a la tercera edad al no renovarse la fuerza laboral. Por tanto, habría un déficit de asistencia a los mayores, antes de que todo el mundo acabara muriendo.

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Traducción por Mario Abad.