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Vice Blog

Cuenta regresiva para los disturbios globales

16.8.11

El término "motín por comida" es particularmente especial. Podríamos imaginar varios escenarios para el fin del mundo, porque nos encanta hacerlo (sobre todo si vives en un país como Estados Unidos o Australia, donde la falta de comida es un chiste que nunca sucederá). Pero los disturbios por comida son verdaderos y diferentes; son desesperados, horribles y nada poéticos. Y hasta quizá un poco culposos. Después de todo, no basta con afinar nuestras dietas, sino crear dieta ficción.

Un reciente análisis de los investigadores del New England Complex Systems Institute (instituto dedicado al estudio e investigación de sistemas complejos), identificó al alimento como el solitario factor común en disturbios y motines civiles a gran escala. Es una clásica novela de variación en el precio de los alimentos contra disturbios, sin importar cuál sea la causa explícita de estos. Si vemos al gráfica siguiente, es fácil identificar a que nivel las cosas se van al carajo.

Notas de la reseña tecnológica del MIT:

El 13 de diciembre del año pasado, el grupo notificó al gobierno de Estados Unidos que los precios de los alimentos estaban a punto de cruzar el límite que ellos habían identificado. Días más tarde, Mohamed Bouazizi se prendió fuego a sí mismo en Túnez a manera de protesta contra las políticas gubernamentales, un evento que detonó una ola de inconformidad social que continúa esparciéndose por Oriente Medio.

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Es importante señalar que esto no debe ser tomado como una causa y efecto directo. En cambio, entendamos que son las variaciones en el costo de los alimentos, las que provocan las condiciones ideales para que los disturbios sociales florezcan. Según el reporte del instituto, los precios de la comida no necesariamente son el detonador, sino una "condición precipitada". Eso tiene sentido.

Así pasa durante un lapso de tiempo muy limitado, y solamente estamos tratando con dos picos de comida/disturbio. Podríamos decir que es precipitado afirmar que la próxima vez que suban los precios, los disturbios reaparecerán, pero los autores aseguran que las cosas hoy son más distintas que nunca.

Extracto del documento:

Históricamente existen amplios ejemplos de disturbios por falta de alimentos "con retos consecuentes hacia la autoridad y el gobierno", principalmente durante los disturbios e inestabilidad social alrededor de Europa en 1848. Mientras que otras causas de inestabilidad social han sido identificadas, la carencia de alimento y los altos costos de estos son constantes en cada disturbio y revolución. Hoy en día, muchos países pobres dependen de sistemas de ayuda alimenticia y se muestran sensibles ante los precios globales de los alimentos. Esta condición es totalmente diferente a la histórica subsistencia de la agricultura para los países subdesarrollados. Es un ejemplo del creciente rol central que la intradependencia global juega con la supervivencia y bienestar del humano. Podemos entender que la aparición de la inconformidad social de 2011 no proviene del fallo de los longevos sistemas políticos, sino de la repentina prespectiva de un fallo por proveer seguridad esencial para la población. Una vez que esto ocurre, las protestas y disturbios resultantes reflejan el amplio número de razones para la insatisfacción, ampliando la magnitud de las protestas, disparando un sentimiento inmediato de inconformidad.

Notemos en la gráfica las dos líneas punteadas que representan la tendencia global para los precios de alimento. Y notemos que ambas llegarán al límite entre 2012 y 2013; agosto de 2013 a más tardar. Esto parece ser el punto sin regreso, cuando la tendencia general alcance el punto donde el planeta se convierta en un santo desmadre.