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Cultura

¿Ser hijo único puede joderte la vida?

Preguntamos a dos expertos sobre cómo son realmente los hijos únicos.

por Mike Pearl
26 Junio 2015, 9:43am

Foto por el usuario de Flickr: Michael Bentley

Seguramente has escuchado alguna versión de lo que en ocasiones se ha denominado "el síndrome del hijo único": supuestamente, la gente que no tiene hermanos recibe tanta atención de sus padres de pequeño que se convierten en adultos odiosos que se creen con derecho a todo. Otra versión de esta teoría viene de China donde, si has nacido después de instaurarse la política de "solo un hijo por familia", aparentemente eres parte de una generación de hijos únicos egocéntricos a los que llaman "pequeños emperadores".

Por un lado, reducir así todo el perfil psicológico de las personas a un solo factor parece reduccionista. Aun así, algo igualmente insignificante en apariencia, como el número de palabras que escuchas antes de cumplir los tres años, puede tener un efecto científicamente documentado sobre qué tipo de persona serás cuando crezcas, así que ser hijo único aporta algo, ¿verdad?

Para separar la realidad de la ficción, hemos contactado con algunos expertos para determinar qué pasa con los niños sin hermanos. El doctor Toni Falbo, de la Universidad de Texas, es uno de los investigadores principales en "hijouniquitis". El doctor Carl Pickhardt es un terapeuta que ha pasado años en las trincheras con las familias, incluyendo algunas con hijos únicos, y escribió un par de libros sobre lo que aprendió.

VICE: Empecemos desde la fuente: ¿Son diferentes en cierto modo los padres de hijos únicos?

Carl Pickhardt: Este hijo único es el primer y último hijo que van a tener y es la única oportunidad que tienen de criar a una persona, así que quieren hacerlo realmente bien. En esta familia, están haciendo un esfuerzo muy grande para hacerlo lo mejor que puedan por su hijo, quien a cambio —por el apego hacia sus padres— quiere hacerlo también realmente bien por sus padres, y por él mismo, así que, por decirlo de alguna manera, no es una situación familiar relajada.

Toni Falbo: En el caso de muchas familias con hijos únicos, en realidad los padres no están muy interesados en el niño y puede que lo hayan tenido como resultado de algún tipo de accidente. En algunas culturas, tienes que tener un hijo, así es como sabes que estás realmente casado. Así que mandan al crío a un internado o, ya sabes, no le hacen mucho caso. Estos niños tienen también otro tipo de problemas, potencialmente.

¿Los padres desatentos con hijos únicos son diferentes de los padres desatentos en general?

Falbo: Hay un límite de cosas a las que se puede atender a la vez. Así que seguramente algunos niños salen con una buena cantidad de problemas porque los padres sencillamente no se han enterado.

Pero los hijos únicos habitualmente reciben muchísima más atención de sus padres que la que recibirían de otra manera, ¿no?

Pickhardt: El hijo único obtiene todos los aspectos sociales, emocionales y materiales —y la atención— relativos a la educación de un niño que puedan ofrecer unos padres. Eso significa que, por un lado, no tienen que compartir todo eso con nadie pero también tienen que absorberlo todo.

Y tu investigación ha mostrado que eso es bueno en realidad en pequeñas dosis, ¿no? ¿Tienen una mayor autoestima?

Falbo: Yo no diría que tienen una autoestima muy alta pero, por regla general, puntúan algo más alto de un modo estadísticamente relevante, aunque puede que sea 1 punto de 20, de modo que no es una diferencia enorme. Es suficiente para ser estadísticamente relevante. Y por supuesto, habrá mucha variedad: habrá gente con baja autoestima y otros que la tengan muy alta. Así que solo vamos a atender a la puntuación media en un grupo concreto de gente.

¿Pero significa eso que están pagados de sí mismos?

Pickhardt: A menudo tienden a tener mucha confianza en sí mismos, porque viven solo con adultos. Lo que pasa es que tienden a sentirse cómodos con la autoridad adulta, y hasta a levantarles la voz porque, hasta cierto punto, se ponen al mismo nivel que la autoridad adulta.

¿Cómo sabemos que están cómodos entre adultos?

Falbo: Hay mucha información anecdótica sobre esto. Los profesores que tienen hijos únicos en clase dicen que los hijos únicos se sienten muy cómodos interactuando con el profesor, mientras que si el niño viene de una familia grande o es un hermano pequeño, puede que no pase mucho tiempo concentrado en lo que dice el profesor.

Al hablar tanto con adultos, ¿aprenden antes las palabrotas los hijos únicos?

Falbo: No lo sé [se ríe]. No he hecho ese tipo de investigación. Deberías colgar esa pregunta en la web y ver qué piensa la gente. ¡Cuéntame lo que te dicen!

Todo esto suena bien, ¿pero hay una parte mala?

Pickhardt: La parte mala de esto es que pueden terminar siendo muy duros consigo mismos, porque cuando se dicen "estoy en esta familia. Tengo el mismo voto que mis padres, y estoy al mismo nivel", lo que a veces hacen es aplicar los mismos criterios y se dicen: "debería ser capaz de hacer las cosas igual de bien que mis padres", de modo que adquieren estándares exagerados de rendimiento. Se presionan demasiado ellos mismos. Si tienes un hijo único, en general, no debes presionarlo mucho, porque ya lo hacen ellos mismos bastante.

¿Cómo puede eso perjudicarles?

Pickhardt: Pueden ser bastante críticos cuando no hacen las cosas tan bien como les gustaría. Son bastante independientes. Normalmente son muy obstinados porque están acostumbrados a buscar su propio interés. Muy a menudo pueden ser muy posesivos respecto a las posesiones, la privacidad y el tiempo que se dedican a ellos mismos. Están bastante seguros de sus valores y notan que muy a menudo saben distinguir lo que está bien. A veces, en relaciones adultas, no se sienten muy a gusto en una situación de conflicto, porque sencillamente no tienen mucha experiencia en ello.

La gente dice que son materialistas porque sus padres les pueden comprar más cosas. ¿Es cierto algo de eso?

Pickhardt: Las posesiones de mucho valor pueden adquirir mucha importancia porque a veces sienten un gran apego a las cosas materiales. No han tenido hermanos a los que dedicar este apego así que las cosas son más importantes para ellos de lo que lo serían si no fueran hijos únicos.

Falbo: Veo que esto puede ser un problema para algunos, como en una sesión de psicoterapia. Pero no tiene por qué ser necesariamente una característica de toda la gente que no tiene hermanos. Quiero decir, muchos niños no tienen hermanos pero, como siempre han tenido prácticamente todo lo que han querido, —o lo que sus padres han creído que necesitaban— no se tienen que sentir amenazados porque alguien se lo vaya a quitar. Así que pueden mostrar una actitud más relajada en cuanto a las posesiones.

¿Qué hay del estereotipo de que siempre tiene que hacerse todo a su manera?

Pickhardt: Pon a esos niños en grupos en el colegio y vas a ver que muy a menudo el líder del grupo es el hijo único. La razón es que el niño no quiere que le pongan límites, no quiere que su comportamiento esté determinado por lo que hacen otros. Prefieren gobernar el grupo para poder llevarlo a un nivel de rendimiento que les convenga.

Pero, insisto, según tu investigación, son sensiblemente mejores en el colegio que los niños que tienen hermanos, ¿no?

Falbo: Las diferencias de éxito escolar se hacen más evidentes cuando se hacen mayores. Creo que eso es probablemente porque, si solo tienes un hijo, tienes dinero para mandarle a la Universidad, pagarle un master, etcétera, mientras que si tienes seis o siete críos, simplemente no tienes tanto dinero, de manera que acaban recibiendo menos educación. Eso no significa necesariamente que no reciban educación; simplemente el nivel medio es menor.

¿Eso se manifiesta cuando empiezan a trabajar?

Pickhardt: Los problemas a la hora de compartir, de cooperar, de comprometerse o de hacer concesiones pueden ser —al menos hasta que me acostumbro— un poco difíciles para mí [si soy hijo único]. Estoy acostumbrado a tomar mis propias decisiones y a controlar mi propio rendimiento, y cuando tengo que cambiar, cuando mis resultados dependen de mi trabajo en equipo con otras personas, debo empezar a desarrollar una serie de habilidades que puede que no haya desarrollado antes, pero puedo evolucionar.

Pero parten con ventaja, ¿no? Porque estadísticamente son mejores en el colegio.

Falbo: Una vez empiezas a destacar, eso te sitúa en los grupos de mejor rendimiento, solo porque eres más cooperativo y atento y sigues las instrucciones y ese tipo de cosas.

¿Ha estudiado alguien su habilidad para hacer amigos?

Pickhardt: No suelen ser mariposas sociales. No suelen salir en grupos muy grandes con otros chicos. Lo que les interesa es tener unos pocos selectos íntimos amigos. Y parte de eso es porque aspiran a tener el nivel de intimidad que tenían con sus padres. Aunque también intentan obtener un apego con los amigos parecido al que se tiene con los hermanos, para poder tener ese tipo de cercanía.

¿Apoyan las cifras esa idea de que no salen a buscar amigos pero los tienen?

Falbo: En los años 50, había teóricos que encontraban "necesidades" para todo: "necesidad de logros", "necesidad de hostilidad", y también "necesidad de afiliación", que es la necesidad de salir fuera y hablar con gente. Su "necesidad de afiliación" [puntúa] un poco más bajo pero ellos no dirían que se sienten solos.

¿Se pregunta a los niños en la encuesta cuántos amigos tienen?

Falbo: Los hijos únicos daban números comparables a los de los demás. Así que parece que los hijos únicos no sienten la necesidad de estar con gente y no se sienten solos cuando no están con nadie más.

¿Les cuesta más entablar relaciones románticas?

Pickhardt: Ellos hacen lo que cualquier niño: Tienen que coger la influencia formativa que recibieron y ver cómo esa influencia formativa encaja con las exigencias de una relación, y a menudo lo que ocurre es que la persona descubre en cierto modo que "bueno, esto puede haberme funcionado mientras crecía, pero no parece funcionar muy bien ahora" y entonces hacen cambios y aprenden cómo comportarse de forma diferente.

Pero mi pregunta es: ¿se les dan mal las citas? Al fin y al cabo, hay muchísimos artículos sobre las diferencias entre salir con un hijo único y con alguien que tenga hermanos.

Falbo: A veces, la gente utiliza como excusa el ser hijo único así que, si están muy nerviosos por algo o les llaman la atención por mal comportamiento, dicen "Ah, bueno, es que soy hijo único, ¿qué esperabas?" Así que creo que acaba siendo una forma de justificarse para poder salir impune de todo. En plan: "Es que vengo defectuoso de fábrica, bla, bla, bla".

Y cuando alguien suelta esa excusa de mayor, ¿qué pasa?

Falbo: He conocido a mucha gente que ha estado casada con hombres que decían: "Ay, yo no puedo hacer eso, soy hijo único". Y yo digo: "Bueno, ¡no le sigas dejando salirse con la suya! Dile que no. Ya no sois críos. Ni siquiera vives ya con tus padres, así que olvídate ya".

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