Me pasé siete meses dentro de la favela sexual de Río de Janeiro

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Me pasé siete meses dentro de la favela sexual de Río de Janeiro

Ratas, colillas, suciedad, drogas, tangas, insectos, torsos desnudos, niños, ancianos: en Villa Mimosa todos parecen vivir al extremo.

"Aunque se sufra como un perro, no hay mejor oficio que el periodismo", dijo alguna vez García Márquez. El próximo 29 de septiembre comienza el festival que celebra el mejor periodismo del mundo: el Premio y Festival Gabriel García Márquez de Periodismo. Un evento de tres días en Medellín donde los periodistas que más admiramos y respetamos se juntan para dar talleres, charlas, muestras de trabajos, entrevistas y, además, se celebran muy buenas fiestas.

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El Premio Gabriel García Márquez de Periodismo 2016 es el que todo periodista quiere tener. Hace algunos días se publicó una selección oficial de 40 trabajos, de los cuales se seleccionaron 12 finalistas que puedes ver aquí. Entre esos 40 quedó seleccionado, en la categoría de Imagen, "Por dentro de Vila Mimosa" el trabajo de Fabio Teixeira que se publicó originalmente en VICE Brasil.

Echamos un vistazo a la selección oficial y estos son algunos de nuestros trabajos favoritos. En la categoría de Texto, La Cruz de un hijitus, de Rodrigo Fluxa, El Señor de las papas, de Eliezer Budasoff —que quedó seleccionado como finalista—, Las fuerzas de seguridad son un barril de dinamita, de Carlos Martínez, y Son como nosotros de Daniel Wizenberg. En la categoría de Imagen, Refugiados en Grecia, de Santi Palacios —que también fue seleccionado como finalista—. La cobertura de Animal Político, Aprender a vivir con el narco, es un excelente trabajo de Daniel Moreno, Daniela Rea, Omar Sánchez y Dulce Ramos. Por último, en Innovación, Pregoneros de Medellín de Ángela Carabalí, Thibault Durand, Esaú Carabalí y Juliana Car.

Fábio Teixeira

Al norte de Río de Janeiro se encuentra una de las zonas de prostitución más famosas del país: Villa Mimosa, también conocida como VM. Allí, en habitaciones diminutas, oscuras y mal ventiladas, las prostitutas atienden a su clientela mientras comparten el espacio con familias hundidas en la pobreza. Las condiciones del lugar son insalubres, incluso para aquellos que anhelan un revolcón más que cualquier otra cosa en la vida. Ratas, colillas, suciedad, drogas, tangas, insectos, torsos desnudos, niños, ancianos: en VM todos parecen vivir al extremo.

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Fábio Teixeira

No cualquiera puede entrar allí con una cámara. Sin embargo, el fotógrafo Fábio Teixeira pasó siete meses frecuentando la zona y captó imágenes sorprendentes para VICE. "Fui testigo de los bajos fondos de Vila Mimosa, un lugar lleno de contrastes", cuenta.

Fábio Teixeira

Las fotos son de una sordidez impactante. Un bikini desteñido reposa en el lavabo de un baño a punto de caerse a pedazos, mientras una pareja practica sexo en la bañera. Lista para la acción, una prostituta de pelo negrísimo sostiene un condón abierto, mientras otra esnifa cocaína de un plato de cristal.

Fábio Teixeira

Con las nalgas asomando por debajo de una minifalda de encaje, una mujer parece discutir con el dependiente indistinguible detrás del carrito de "Banquete Carioca", un lugar en el que se venden sopas y caldos. Joyas de un mundo desconocido para la mayoría convertidas en escenas que podrían surgir de la ficción pura, esa misma que nutre a la literatura.

Fábio Teixeira

Por la noche, las cosas se vuelven aun más alucinantes. "El trajín de la calle aumenta a medida que la gente sale en busca de placer. El ruido se hace más fuerte y los bares sirven como escaparate para las mujeres", dice Fábio. Los travestis y los transexuales están estrictamente prohibidos. Incluso con todos los puntos oscuros que esto podría implicar —incluida la evidente explotación sexual—, en Villa Mimosa son las mujeres quienes se encuentran en primera línea.